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Los tés e infusiones de santa Hildegarda de Bingen que siguen cuidando cuerpo y alma hoy

Las infusiones de Hildegarda de Bingen siguen vigentes por sus beneficios para la digestión, el descanso y el equilibrio interior. Descubre cuáles recomendaba y cómo se usan hoy.

18 mayo, 2026
Los tés e infusiones de santa Hildegarda de Bingen que siguen cuidando cuerpo y alma hoy
Los tés de Hildegarda de Bingen que siguen vigentes 900 años después. Foto: Desde la fe IA
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Cada 21 de mayo se celebra el Día Internacional del Té, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para reconocer la importancia cultural, social y económica de esta bebida, considerada la segunda más consumida del mundo después del agua.

Este día también busca promover la producción sostenible y generar conciencia sobre el impacto del cambio climático en los cultivos; pero mucho antes de las tendencias actuales del wellness y las infusiones naturales, ya existía una figura que comprendía profundamente el vínculo entre naturaleza, salud y vida interior: la doctora de la Iglesia, santa Hildegarda de Bingen.

Mística, médica, compositora y doctora de la Iglesia, Hildegarda dejó en su obra Causae et Curae (“Causas y remedios”) una de las recopilaciones más importantes de medicina natural medieval. Allí describió plantas, alimentos y remedios destinados no sólo a aliviar enfermedades físicas, sino también a ayudar al ser humano a recuperar el equilibrio interior.

Para ella, la salud no se reducía únicamente al cuerpo, sino que el alma, las emociones, la alimentación, el descanso y la relación con la creación formaban parte de una misma armonía integral.

La naturaleza como don de Dios

Uno de los conceptos centrales en el pensamiento de Hildegarda era la viriditas, una palabra latina que puede traducirse como “fuerza vital”, “verdor” o “capacidad de florecer”. No es casualidad que afirmara que “la fuerza verde de Dios sostiene toda vida”.

Desde esta mirada, la naturaleza no era solo un recurso, sino una expresión viva de lo divino. Santa Hildegarda consideraba que las plantas podían ayudar al ser humano a recuperar el orden perdido por el exceso, el cansancio o el desequilibrio interior.

Por eso, muchas de sus recomendaciones incluían hierbas e infusiones que, siglos después, siguen presentes en la vida cotidiana. Aunque técnicamente varias de estas bebidas son infusiones herbales y no té en el sentido tradicional, hoy forman parte de una cultura del bienestar que recupera esa sabiduría heredada de nuestras abuelas y bisabuelas, la de armonizar el cuerpo y el alma con lo que la creación ofrece.

Estas son las plantas que ella recomendaba para equilibrar el cuerpo de diversos malestares.

El té de hinojo se utilizaba para favorecer la digestión y fortalecer el organismo. Foto: Especial

Hinojo: una planta para el bienestar digestivo

El hinojo era una de las plantas favoritas de Hildegard of Bingen. En sus escritos lo describe como una hierba que favorece la digestión y el bienestar general. Incluso afirmaba que el hinojo “alegra al ser humano”, reflejando cómo entendía la relación entre salud física y estado de ánimo.

Tradicionalmente se utilizaba para aliviar la pesadez estomacal, reducir gases, favorecer la digestión y fortalecer el organismo, en una práctica que atravesó generaciones.

Cómo integrar el hinojo en la vida cotidiana

Fiel a esta visión que une cuerpo, naturaleza y equilibrio interior, el hinojo sigue presente hoy en prácticas cotidianas. De acuerdo con la Academia Española de Nutrición y Dietética, una de las formas más comunes de consumirlo es en infusión, al hervir una taza de agua y añadir una cucharadita de semillas de hinojo, que se dejan reposar entre 5 y 10 minutos antes de beber.

Algunas personas agregan miel o limón para suavizar el sabor, retomando así una costumbre sencilla que conecta con la sabiduría heredada de generaciones pasadas.

La melisa o toronjil ha sido valorada tradicionalmente por su capacidad para favorecer la calma y el descanso. Foto: Especial

Melisa o toronjil: calma para el corazón inquieto

La melisa, también conocida como toronjil, aparece como una aliada para recuperar la calma interior. En la tradición hildegardiana se relaciona con la serenidad, el descanso y la capacidad de apaciguar la inquietud emocional. En un contexto actual marcado por el estrés, su uso sigue siendo ampliamente valorado.

Cómo integrar la melisa en la vida cotidiana

En la misma línea de pensamiento que unía cuerpo, alma y naturaleza, la melisa ha sido valorada tradicionalmente por su capacidad para favorecer la calma y el descanso, especialmente en momentos de agitación interior. De hecho, organismos como la European Medicines Agency reconocen su uso tradicional en infusión para aliviar síntomas leves de estrés y favorecer el sueño.

Una de las formas más sencillas de incorporarla es a través de una infusión, al hervir una taza de agua y añadir una cucharada de hojas secas o algunas hojas frescas, que se dejan reposar entre 5 y 10 minutos antes de beber.

Tomarla por la noche o en momentos de pausa puede convertirse en un gesto cotidiano que recupera esa sabiduría hildegardiana, la de encontrar en la creación un camino para restaurar el equilibrio interior.

La salvia era utilizada para acompañar procesos de recuperación, apoyar las vías respiratorias y contribuir al fortalecimiento general del organismo. Foto: Especial

Salvia, fortaleza y claridad para el organismo

Para Hildegarda de Bingen, la salvia ocupaba un lugar especial dentro de las plantas medicinales. En sus escritos la describe como una hierba capaz de fortalecer el cuerpo, favorecer la claridad mental y apoyar al organismo en momentos de debilidad.

A ella se le atribuye la conocida expresión medieval “¿Cómo puede morir quien tiene salvia en su huerto?”, una frase que refleja la alta estima en la que se tenía esta planta dentro de la medicina monástica.

En la práctica, la salvia era utilizada para acompañar procesos de recuperación, apoyar las vías respiratorias y contribuir al fortalecimiento general del organismo, en coherencia con la visión hildegardiana de restaurar el equilibrio integral de la persona.

Cómo integrar la salvia en la vida cotidiana

Fiel a esta tradición, la salvia sigue empleándose hoy en infusión como un recurso sencillo para el bienestar cotidiano. La European Medicines Agency reconoce su uso tradicional para aliviar molestias digestivas leves y afecciones de garganta, así como su aplicación en forma de infusión o gárgaras. También ayuda a regular la sudoración excesiva y los sofocos en la menopausia gracias a su efecto termorregulador.

Para prepararla, se recomienda hervir una taza de agua y añadir una cucharadita de hojas secas de salvia, dejándolas reposar entre 5 y 10 minutos antes de beber. También puede utilizarse tibia para hacer gárgaras, especialmente en caso de irritación de garganta.

Integrarla en la rutina, ya sea en momentos de cansancio, durante un resfriado o como parte de una pausa consciente.

La manzanilla ha acompañado durante siglos los momentos de pausa y cuidado, recordando que en lo sencillo también habita el equilibrio. Foto: Especial

Manzanilla, suavidad que reconforta

Para la doctora dela Iglesia, la manzanilla era una planta asociada a la suavidad y al alivio del organismo. En su visión, las hierbas no solo actuaban sobre el cuerpo, sino que ayudaban a restaurar la armonía interior, especialmente cuando había signos de tensión, inflamación o malestar digestivo.

Siguiendo esta lógica, la manzanilla era utilizada para aliviar molestias digestivas, reducir la inflamación y favorecer un estado de relajación, en sintonía con esa búsqueda de equilibrio entre el cuerpo y el alma. Su acción suave la convertía en una opción accesible incluso para quienes necesitaban un cuidado más delicado.

Cómo integrar la manzanilla en la vida cotidiana

Fiel a esta tradición, la manzanilla sigue siendo una de las infusiones más presentes en el cuidado diario. Instituciones como la National Center for Complementary and Integrative Health señalan que la manzanilla se utiliza comúnmente en infusión para favorecer la relajación y apoyar el bienestar digestivo.

Para prepararla, se recomienda hervir una taza de agua y añadir una cucharadita de flores secas de manzanilla, dejándolas reposar entre 5 y 10 minutos antes de beber.

Tomarla después de los alimentos o por la noche puede convertirse en un gesto cotidiano que recupera el camino para descansar, aliviar y volver al equilibrio.

Galanga, fuerza y ánimo en tiempos de agotamiento

Dentro de la medicina hildegardiana, la galanga ocupaba un lugar central. No solo era considerada una planta medicinal, sino un recurso clave para sostener la energía vital en momentos de cansancio y desánimo.

Aunque hoy suele confundirse con el jengibre por su apariencia y pertenecer a la misma familia botánica, se trata de una raíz distinta, con un sabor más intenso y un uso específico dentro de la tradición hildegardiana.

En sus escritos, Hildegarda la vinculaba directamente con el corazón, entendido no solo como órgano físico, sino como centro de la vida emocional y espiritual. Por eso, recomendaba su uso cuando la persona experimentaba agotamiento, debilidad o una especie de tristeza interior que afectaba tanto al cuerpo como al ánimo.

Más allá de su lenguaje simbólico, esta planta ha sido estudiada también en la actualidad. Organismos como la European Medicines Agency reconocen el uso tradicional de especies relacionadas con la galanga para favorecer la digestión y apoyar el bienestar general, lo que ayuda a entender por qué históricamente se asociaba con la recuperación de la energía.

Cómo integrar la galanga en la vida cotidiana

La galanga puede incorporarse hoy en forma de infusión o como especia en la alimentación diaria. Para preparar una bebida sencilla, se recomienda hervir una taza de agua y añadir una pequeña porción de raíz seca o en polvo, dejándola reposar entre 5 y 10 minutos antes de beber.

Su sabor ligeramente picante y cálido la hace especialmente adecuada en momentos de cansancio o durante el día, como una forma de acompañar el ritmo cotidiano.

En obras como Causae et Curae, la santa describe el uso de numerosas plantas dentro de su explicación sobre las enfermedades y su tratamiento. Foto: Desde la fe IA.

Una sabiduría que sigue vigente hoy

A casi nueve siglos de distancia, las enseñanzas de santa Hildegarda continúan despertando interés, no solo por los beneficios asociados a las plantas que recomendaba, sino porque propone una forma más profunda de entender la vida.

Aunque en obras como Causae et Curae no presenta un listado sistemático de hierbas, la santa describe el uso de numerosas plantas dentro de su explicación sobre las enfermedades y su tratamiento. En conjunto con textos como Physica, su medicina abarca diversas especies vegetales utilizadas para favorecer la digestión, fortalecer el organismo y acompañar el equilibrio interior.

Las plantas aquí presentadas, hinojo, melisa, salvia, manzanilla y galanga, fueron elegidas por su presencia en esta tradición, por los beneficios que ella misma les atribuye y porque siguen siendo de uso común en infusiones hoy en día. Esto permite tender un puente entre su pensamiento y la vida cotidiana actual.

En medio del ritmo acelerado, el estrés y la ansiedad, su propuesta sigue estando muy vigente: volver al equilibrio, cuidar el cuerpo y atender el alma como parte de una misma realidad. Más que un recetario, se trata de una visión integral de la salud, donde la naturaleza no es un recurso aislado, sino parte del cuidado de la persona.

Uso responsable de las infusiones

Aunque muchas de estas plantas continúan utilizándose en la actualidad, es importante recordar que su consumo debe ser moderado y responsable. Las infusiones no sustituyen tratamientos médicos y, en algunos casos, pueden tener contraindicaciones o interactuar con medicamentos. Por ello, se recomienda evitar el consumo excesivo y, ante cualquier padecimiento, acudir a un profesional de la salud.

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Autor

Periodista con más de 20 años de trayectoria, titulada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. A lo largo de su carrera ha colaborado en reconocidos medios nacionales como Milenio, El Universal, Revista Alto Nivel, entre otros. Su trabajo se ha enfocado en temas sociales, culturales y de interés humano.