Tras más de 100 horas bajo tierra, la fe sostuvo a minero: “Me resigné a lo que Dios dijera”
En medio de la oscuridad total, el silencio y la incertidumbre, la fe se convirtió en el único sostén.
En medio de la oscuridad total, el silencio y la incertidumbre, la fe se convirtió en el único sostén.