Magisterio del Papa Francisco en números: discursos, viajes, encíclicas y otros datos clave

Leer más
COLUMNA

In Principio Erat Verbum

CXX Asamblea de la CEM: una luz en tiempos de oscuridad

Los obispos de México se reúnen no solo para analizar la crisis, sino para encender una luz en medio de la oscuridad, proponiendo caminos concretos de paz, fe y reconstrucción del tejido social.

13 abril, 2026
POR:
Autor

Consultor en temas de seguridad, justicia, política, religión y educación. 

Del 13 al 17 de abril de 2026, los obispos de México se reunirán en la Centésima Vigésima (CXX) Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), se congregarán con el objetivo de discernir, en oración y fraternidad, los signos de los tiempos que marcan nuestra realidad nacional. Esta asamblea, lejos de ser un encuentro interno, representa un momento decisivo de escucha al Espíritu Santo y de respuesta a los clamores de un pueblo que sufre y que espera palabras de esperanza y caminos de acción.

México atraviesa uno de los momentos más complejos, la violencia, el crimen organizado y el narcoterrorismo siguen azotando vastas regiones del territorio nacional. Las desapariciones forzadas, los enfrentamientos armados, las extorsiones y el miedo cotidiano que se ha instalado en comunidades enteras no son sólo cifras, son rostros concretos de madres que buscan a sus hijos, de jóvenes que han perdido la esperanza en su futuro y de familias desintegradas por el terror.

Puede leer: México no quiere la violencia

Los obispos mexicanos han expresado, una y otra vez, su profunda preocupación ante esta realidad y es que en medio de esta crisis humanitaria, donde la economía e incluso la falta de medicinas, especialmente contra el cáncer e instalaciones adecuadas han afectado a niñas, niños y adolescentes, la voz de la Iglesia no calla; al contrario, se alza con fuerza para recordar que la paz debería ser un derecho fundamental de todo mexicano.

Como ciudadanos, esperamos con atención las líneas de acción que surgirán de esta asamblea y es que los obispos no solo abordarán los males que enfrentamos como sociedad, sino que también se espera que propongan caminos concretos de reconciliación, de acompañamiento a las víctimas y de colaboración con las instancias civiles para sanar las heridas de la nación.

México necesita que la Iglesia ofrezca propuestas realistas ante las desapariciones, la violencia desatada y el crimen organizado que sigue cobrando vidas inocentes, pero además esperamos que el gobierno federal y los gobiernos estatales escuchen con humildad y apertura las posibles alternativas de solución que los obispos plantearán y es que cuando la autoridad civil ignora la voz de los pastores, se priva de un aliado indispensable en la construcción de la paz.

También leer: Los obispos de México llaman a superar divisiones y construir la paz

La historia de la CEM nos enseña que sus asambleas plenarias han sido siempre momentos de gracia para el país, desde las primeras reuniones hasta las más recientes, los obispos han abordado con valentía temas como la familia, la migración, la sinodalidad y la defensa de la vida.

No podemos ignorar que esta asamblea se celebra en un momento particularmente sensible, los obispos, conscientes de ello, llegan con la convicción de que solo un pueblo que redescubre su fe podrá superar la espiral de odio y venganza en la que nos encontramos inmersos.

Recordemos las palabras del Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México: “La lucha contra el mal es un deber permanente de todos los discípulos de Jesús, […] hago un llamado para ser colaboradores del bien común, promoviendo la justicia y la paz social que necesitamos”.

Unámonos en oración para que Dios los ilumine.

Nota: Los artículos de la sección de opinión son responsabilidad única del autor y no representan necesariamente el punto de vista de Desde la fe.


Autor

Consultor en temas de seguridad, justicia, política, religión y educación.