Una imagen de la Virgen en la Basílica para ciegos
La imagen en relieve, fue hecha especialmente para que las personas con discapacidad visual puedan conocer a la Virgen a través del tacto.
En diciembre de 2008 llegó a la Basílica de Guadalupe una imagen en relieve de la Virgen de Guadalupe, creada especialmente para que las personas con ceguera puedan conocerla a través del tacto. Además, permite a los fieles apreciar de cerca los detalles de la imagen original plasmada en la tilma de San Juan Diego.
Fue el 9 de diciembre de 2009 cuando esta representación, conocida como la “Virgen de los invidentes”, fue develada por el cardenal Norberto Rivera Carrera ante cerca de cien personas con discapacidad visual que esperaban emocionadas la oportunidad de “verla” por primera vez con sus manos.
La imagen, elaborada en color blanco con fibra de nylon de alta resistencia —material que facilita su limpieza y conservación— mide aproximadamente 1.20 metros y se encuentra ubicada a un costado de la puerta 2 de la Nueva Basílica, cerca de los confesionarios.
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Una obra nacida en Italia para llegar al Tepeyac
La creación de esta imagen se remonta a 2008. Fue realizada por el artista italiano Franco Faranda y, meses después, bendecida por el Papa Benedicto XVI.
El Instituto Italiano de Cultura en México gestionó los trámites necesarios para donarla a la Basílica de Guadalupe, considerada el santuario mariano más visitado del mundo.
Para elaborar la obra, el artista utilizó fotografías de alta resolución de la tilma original, con el objetivo de reproducir fielmente cada uno de sus elementos y simbolismos.
Una imagen que también puede “leerse” con las manos
Junto a la imagen se encuentra un texto en sistema Braille que explica algunos de los principales símbolos guadalupanos. Entre ellos destacan las estrellas del manto y el cinturón oscuro colocado sobre el vientre, signo de maternidad entre los pueblos indígenas.
La representación conserva también otros detalles emblemáticos de la imagen original: los rasgos juveniles de la Virgen, que aparenta entre 18 y 20 años; la flor de cuatro pétalos ubicada al centro de la túnica, símbolo náhuatl de la presencia de Dios; así como los rayos solares que la rodean y las estrellas del manto, que evocan el firmamento sobre el Valle de México.
Una copia fiel de la tilma original
La llamada “Virgen de los invidentes” busca acercar el mensaje guadalupano a todas las personas, especialmente a quienes no pueden contemplar la imagen con la vista. A través del tacto, esta obra permite descubrir la riqueza espiritual, cultural y simbólica de una de las representaciones marianas más queridas del mundo católico.
Esta nota se actualizó el 19 de mayo de 2026.




