San José Obrero, ¿qué dice la Biblia de José, el carpintero?
El 1 de mayo la Iglesia celebra a San José Obrero, patrono de los trabajadores. Conoce qué dice la Biblia de José, el carpintero, qué aportan los evangelios apócrifos y una oración para encomendar tu trabajo.
¿Qué se celebra el día de San José Obrero?
La Iglesia celebra a San José Obrero cada 1 de mayo porque el Papa Pío XII, en 1955, quiso darle un sentido cristiano a la efeméride del Día Internacional de los Trabajadores.
El Día del Trabajo tiene antecedentes que nos remontan a los Mártires de Chicago, quienes fueron ejecutados en Estados Unidos por participar en la lucha laboral por la jornada de ocho horas, cuya huelga inició precisamente el 1 de mayo de 1886. Desde entonces, San José es patrono de los obreros.
La Biblia menciona que San José era artesano, obrero, aunque en varias traducciones se utiliza la palabra carpintero. Los evangelistas Mateo (13, 55) y Marcos (6, 3) confirman el oficio de San José, pues ambos señalan que Jesús era “el hijo del carpintero”.
Te recomendamos: San José en la Biblia, ¿qué dicen los evangelistas de él?
Aunque la Biblia no da más detalles del oficio de San José, los los Evangelios Apócrifos ofrecen algunas pistas complementarias.
Qué dicen los evangelios apócrifos de José el carpintero
El Evangelio apócrifo conocido como Historia de José el Carpintero, que data del siglo IV o V, menciona el oficio de San José y contiene breves frases de interés. Por ejemplo, el texto pregunta: “¿Dónde están los objetos de artesanía que él ha hecho desde su niñez hasta ahora? Todos ellos han pasado en este momento, como si él no hubiera venido siquiera a este mundo”.
De este pasaje se deduce que algunos juguetes que el Niño Jesús tuvo en su infancia pudieron haber salido de las manos de José el carpintero. En el Evangelio árabe de la Infancia se dice que “Jesús, jugueteando un día…”, lo que indica que Jesús, de pequeño, jugaba como todos los niños. El Evangelio apócrifo sobre la Infancia del Salvador precisa: “sucedió en cierta época que muchos niños iban en seguimiento de Jesús para divertirse en su compañía”.
Otra información relevante de estos textos apócrifos revela que San José “acostumbraba salir como forastero con frecuencia para ejercer el oficio de carpintero”, y el Evangelio árabe de la Infancia añade: “José siempre que salía de la ciudad solía llevar consigo a Jesús. Es de saber que, dado el oficio que tenía, la gente le encargaba puertas, ordeñaderos, catres y arcas”.
También se dice que José “vivía del trabajo de sus manos en conformidad con lo dispuesto en la Ley de Moisés”, y la Biblia puntualiza que San José era un hombre justo y que frecuentaba las sinagogas. En otro documento apócrifo, el Evangelio de Felipe, se afirma que “José el carpintero plantó un vivero, pues necesitaba madera para su oficio”.
San José Obrero, modelo de trabajador cristiano
El Papa Francisco insistió en el papel de San José no solo como guardián de la Sagrada Familia, sino también como obrero y patrono de los trabajadores. En diferentes mensajes ha invitado a encomendarle el trabajo, las dificultades laborales, el desempleo y las injusticias que sufren tantos hombres y mujeres en el mundo.
Durante el Año de San José, el Papa concedió indulgencias especiales para quienes lo invocan y piden su intercesión ante Dios por todos los desempleados, los que buscan trabajo y quienes ofrecen cada día su esfuerzo para sacar adelante a sus familias.
En San José Obrero, la Iglesia propone un modelo de trabajador humilde, justo y fiel, que realiza su oficio con amor, responsabilidad y confianza en Dios.
En los últimos años, marcados por la incertidumbre laboral, el desempleo y la precariedad que muchas familias experimentan, la figura de San José Obrero ha cobrado nueva fuerza en la Iglesia. Cada 1 de mayo, en parroquias y comunidades, se encomiendan a su intercesión los trabajos formales e informales, a quienes buscan empleo y a quienes luchan por condiciones más justas, recordando que toda labor honesta puede convertirse en camino de santidad.
Oración a San José Obrero
Querido San José, obrero,
santo patrono de los trabajadores:
Tú que conoces el valor del trabajo,
que con tu esfuerzo conseguías
el sustento cotidiano para Jesús y María
ruega por nosotros.
Que a nadie le falte la bendición
de un trabajo digno donde ejercer
los dones y talentos que Dios le dio
para gloria Suya, bien de muchos
y su propia santificación.
Que quien trabaja no se proponga
como solo objetivo su propio beneficio
y mucho menos perjudicar
a quienes considera enemigos.
Que el trabajo nunca sea
ni explotador ni esclavizante,
ni se busque obtener ilícitas ganancias
a costa del sufrimiento de la gente.
Que nadie se conforme
con realizar su trabajo de manera mediocre,
sino con la conciencia de trabajar para el Señor
y así esforzarse en dar lo mejor.
Que quien trabaja logre captar
que ha de laborar para su santificación,
y que aun el tedio de la rutina y el cansancio,
ofrecidos al Señor y vividos con amor,
son medios para alcanzar la salvación.
San José obrero, ruega a Dios, con María,
por todos los trabajadores,
para que como tú, realicen día a día su labor
con rectitud, pasión, perseverancia y alegría,
y en todo busquen cumplir la voluntad del Señor. Amén.


