Iglesia en México

Esto es lo que podemos aprender de san José, de acuerdo con el Papa

Francisco ha dedicado múltiples frases al santo, te recordamos algunas en la fiesta de San José Obrero.

A lo largo de sus seis años de Pontificado, el Papa Francisco ha hablado en múltiples ocasiones sobre la devoción y admiración que siente por san José, patriarca de la Sagrada Familia, esposo de María y padre adoptivo de Jesús.

El Pontífice ha dicho en varias ocasiones que todos podemos aprender del santo y, de acuerdo con él, estas son algunas de las principales lecciones que ha dejado para todos.

Ser protectores de causas

Este martes, el Papa dedicó unas palabras a través de Twitter, donde recuerda la misión protectora del santo para con la Iglesia y su familia.

No tener miedo a la bondad y la ternura 

San José ha acompañado a Francisco desde el inicio de su Pontificado, ya que la solemnidad del santo coincidió con la fecha de la Misa de inauguración del Pontificado de Francisco el 19 de marzo de 2013. Ese día, el Papa dijo:

  • “Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado”.
  • “En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura“.

Una vez que oímos la voz de Dios, debemos actuar

Durante su viaje a Manila en enero de 2015, el Papa recordó a las familias que se reunieron en el Palacio de Deportes Mall of Asia Arena que san José recibió la voluntad de Dios en sueños y actuó conforme a ella.

  • “Al igual que san José, una vez que hemos oído la voz de Dios, debemos despertar, levantarnos y actuar. Como familia, debemos levantarnos y actuar”.
  • “Yo quiero mucho a san José porque es un hombre fuerte y de silencio y en mi escritorio tengo una imagen de san José durmiendo. Y durmiendo cuida a la Iglesia (..) Y cuando tengo un problema, una dificultad, yo escribo un papelito y lo pongo debajo de san José para que lo sueñe. Esto significa para que rece por ese problema”.

Acompañar en silencio, sin chismorrear

En diciembre de 2018, le dedicó una Homilía en Casa Santa Marta, ahí aconsejó a los padres acompañar a sus hijos en silencio, sin entrometerse en sus vidas, como hizo José con Jesús.

  • “En las Sagradas Escrituras, conocemos a José como un hombre justo, un observante de la ley, un trabajador, humilde, enamorado de María”. En un primer momento, ante lo incomprensible, prefiere quedarse aparte, pero después Dios le revela su misión. Y así José abraza su misión, su papel y acompaña el crecimiento del Hijo de Dios en silencio, sin juzgar, sin hablar de más, sin chismorrear”.
  • “Nunca se apropió de su hijo, lo dejó crecer en silencio. Deja crecer, sería la palabra que nos ayudaría tanto a nosotros, que por naturaleza siempre queremos poner la nariz en todo, especialmente en la vida de los demás. “¿Por qué hace eso? ¿Por qué lo otro…?”. Y empiezan a chismorrear… Y él deja crecer. Ayuda, pero en silencio”.

No dejar de soñar 

En esa misma homilía de 2018, recordó que el ejemplo que José nos dejó a todos es el de ser soñadores.

  • “Cada uno de nosotros tenemos que soñar sobre nuestra familia, nuestros hijos y padres. Mirar como yo quisiera que anduviera su vida. Para los sacerdotes: soñar sobre sus fieles, qué queremos para ellos. Soñar como sueñan los jóvenes, que son “descarados” en el soñar, y allí encuentran un camino. No perder la capacidad de soñar porque es un abrir las puertas al futuro”.