“En Ti confío”. ¿Qué implica confiar en Jesús?

Lo que pide el Señor es confiar en Él. ¿Qué implica confiar?
El Sagrado Corazón de Jesús. Foto: Archivo
El Sagrado Corazón de Jesús. Foto: Archivo

Es muy significativa la coincidencia. De todas las frases que Jesús podía haber inspirado a santa Margarita María Alacoque, religiosa de la Congregación de la Visitación, y dos siglos y medio después, a santa Faustina Kowalska, religiosa de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia, les inspiró prácticamente la misma:

A santa Margarita: “Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.”
A santa Faustina: “Jesús, confío en Ti”

Significado de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Diseño: María Escutia

Significado de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Diseño: María Escutia

En ambos casos lo que pide el Señor es confiar en Él. ¿Qué implica confiar? Entre muchas posibilidades, cabe considerar las siguientes implicaciones:


Implica confiar en lo que Jesús dijo de Sí mismo.

Cuando le dices: confío en Ti, le estás diciendo, confío en que tanto amó Dios al mundo que te envió a Ti, Su Hijo único, a salvarnos; confío en Ti, en que me amas como el Padre te ama; confío en Ti, en que eres la Luz del mundo, así que si te sigo, no caminaré en tinieblas; confío en Ti, en que eres el único Camino hacia la salvación, la única Verdad y Aquel que da la Vida; confío en Ti, en que estás realmente Presente en la Eucaristía y puedo contemplarte, adorarte, entrar en comunión íntima Contigo; confío en Ti, en que eres el Buen Pastor, que da la vida por mí; confío en Ti, en que eres el Todopoderoso (ver Jn 3, 16; 15, 9; 8, 12; 14, 6; Mc 14, 22-24; Jn 10, 11; Mt 28, 18).

Leer: El Sagrado Corazón de Jesús, una prueba de que Jesús nos ama

Implica confiar en que hacer lo que pide es siempre lo mejor.

Cuando le dices “confío en Ti”, le estás diciendo: confío en Ti, que me aseguras que hay más felicidad en dar que en recibir; confío en Ti, que me mandas amar a los demás como Tú me amas; confío en Ti que me invitas a perdonar para recibir perdón; confío en Ti, que me pides tomar mi cruz de cada día y seguirte; confío en Ti, que me pides que viva en el mundo, pero sin pertenecerle; confío en Ti que me animas a perseverar en la oración; confío en Ti que me pides no preocuparme por nada sino buscar primero el Reino de Dios (ver Hch 20, 35; Jn 13, 34; Lc 6, 37; 9, 23; Jn 17, 11.14-15; Lc 18, 1-8; 12, 22-32).

Implica confiar en Sus promesas.

Cuando le dices “confío en Ti”, le estás diciendo: confío en Ti, que prometes concederme lo que pida en Tu nombre, es decir, conforme a Tu voluntad que es siempre buena; confío en Ti, que me prometes que si como Tu Carne y bebo Tu Sangre tendré vida eterna; confío en Ti, en que estás conmigo todos los días hasta el fin del mundo; confío en Ti, que fuiste a prepararme un lugar en la Casa de Tu Padre para que yo pueda estar donde Tú estás; confío en que, cuando menos lo espere, volverás y por eso me pides orar y velar; confío en Ti, en que como resucitaste, me resucitarás (ver Jn 14, 35; 6, 48-58; Mt 28, 20; Jn 14, 2-3; Lc 21, 34-36; Jn 6, 40).

Leer: Estas son las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús para ti

Este viernes celebramos la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Decirle ‘en Ti confío’, es decirle también: confío en lo que prometiste a santa Margarita: que si asisto a Misa el primer viernes de cada mes durante 9 meses seguidos sin interrupción, y me confieso y comulgo, no moriré sin recibir auxilio espiritual. Contó un sacerdote que cuando ocurrió el accidente del metro en la CDMX, él estaba cerca, caminó hacia la zona del derrumbe y dio la absolución general a los moribundos. ¡Seguro algunos habían cumplido la devoción de los 9 primeros viernes y Jesús fue fiel a Su promesa!

Decir “confío en Ti” es también decirle: confío en lo que prometiste a santa Faustina: que quien se confiese, comulgue y honre Tu misericordia el Segundo Domingo de Pascua, recibirá de Ti un perdón como el del Bautismo; y confío en que concederás grandes gracias a quien rece la Coronilla de la Divina Misericordia, y que cuando se rece junto a un moribundo, recibirás su alma como Misericordioso Salvador y no como Justo Juez.

Jaculatoria al Sagrado Corazón de Jesús.

Jaculatoria al Sagrado Corazón de Jesús.

‘Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío’, ‘Jesús, confío en Ti’. Que estas jaculatorias estén en nuestro corazón y en nuestros labios con frecuencia a lo largo de cada día, y que el Señor nos conceda que sean lo último que alcancemos a decir antes de morir.

Comentarios