El Papa Francisco anuncia nuevas normas para celebrar la Misa en Latín

El Santo Padre revocó las medidas concedidas por sus predecesores, que daban mayor apertura a la celebración de la Misa Tridentina, y estableció nuevas reglas.
Misa con la forma extaordinaria del rito latino. Foto: Fraternidad Sacerdotal San Pedro.
Misa con la forma extaordinaria del rito latino. Foto: Fraternidad Sacerdotal San Pedro.

Luego de una importante consulta a los obispos del mundo, el Papa Francisco publicó este 16 de julio un Motu Proprio titulado ‘Traditionis Custodes’ en el que establece nuevas disposiciones para la celebración de la Misa extraordinaria del Rito Latino, también conocida como Misa Antigua o Misa Tridentina.

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Hace 14 años, el Papa Benedicto XVI publicó también un Motu Proprio en el que daba mayor libertad al uso del Misal de 1962, que se utiliza para las Misas en latín, con la convicción de que dicha medida “no pondría en duda una de las decisiones esenciales del Concilio Vaticano II, socavando así su autoridad”.


El Papa Ratzinger, recuerda Francisco, confiaba en que “las dos formas de uso del Rito Romano pueden enriquecerse mutuamente” y que esa medida favorecería la recomposición del cisma con el movimiento liderado por Marcel Lefebvre.

No obstante, lamenta el Papa Francisco, la encuesta promovida recientemente por la Congregación para la Doctrina de la Fe entre los obispos aportó respuestas que revelan, escribe Francisco, “una situación que me apena y me preocupa, confirmándome en la necesidad de intervenir”.

El deseo de unidad –agrega- ha sido “gravemente despreciado”, y las concesiones ofrecidas con magnanimidad han sido utilizadas “para aumentar las distancias, endurecer las diferencias, construir oposiciones que hieren a la Iglesia y obstaculizan su camino, exponiéndola al riesgo de la división”.

“Es cada vez más evidente en las palabras y actitudes de muchas personas que existe una estrecha relación entre la elección de las celebraciones según los libros litúrgicos anteriores al Concilio Vaticano II y el rechazo de la Iglesia y sus instituciones en nombre de lo que juzgan como la ‘verdadera Iglesia’”.

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“Es un comportamiento que contradice la comunión, alimentando ese impulso hacia la división… contra el que el apóstol Pablo reaccionó con firmeza. Es con el fin de defender la unidad del Cuerpo de Cristo que me veo obligado a revocar la facultad concedida por mis predecesores“.

Por ello, el Santo Padre anunció las nuevas medidas, que devuelven al obispo la decisión sobre permitir o no la celebración de Misas Tridentinas en su territorio. Estas son las disposiciones principales, cuyo cumplimiento será velado por las Dicasterios de Culto y de la Vida Religiosa:

  1. Las misas con el rito antiguo ya no se celebrarán en las iglesias parroquiales; el obispo determinará la iglesia y los días de celebración.
  2. Las lecturas serán “en lengua vernácula” utilizando las traducciones aprobadas por las Conferencias Episcopales.
  3. El celebrante será un sacerdote delegado por el obispo. El obispo también es responsable de verificar si es oportuno o no mantener las celebraciones según el antiguo misal, comprobando su “utilidad efectiva para el crecimiento espiritual”.
  4. De hecho, es necesario que el sacerdote encargado tenga en mente no sólo la celebración digna de la liturgia, sino también la atención pastoral y espiritual de los fieles.
  5. 5, El obispo “se preocupará de no autorizar la creación de nuevos grupos”.
  6. Los sacerdotes ordenados después de la publicación del Motu proprio de hoy que pretendan utilizar el misal preconciliar “deberán presentar una solicitud formal al obispo diocesano, que consultará a la Sede Apostólica antes de conceder la autorización”. Mientras que, los que ya lo hacen, deben pedir permiso al obispo diocesano para seguir utilizándolo.
  7. Los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica, “en su momento erigidos por la Comisión Pontificia Ecclesia Dei”, pasarán a depender de la Congregación para los Religiosos.

Con información de Vatican News.

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