Mons. Ramón Castro: Un Obispo sin miedo a denunciar las injusticias

Como Obispo de Cuernavaca, el nuevo secretario general de la CEM ha denunciado con firmeza casos de corrupción e impunidad que viven sus fieles.
Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca. Foto: Vida Nueva
Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca. Foto: Vida Nueva

El obispo de Cuernavaca, monseñor Ramón Castro Castro, ha sido elegido como secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), en sustitución de monseñor Alfonso Miranda Guardiola, y acompañará la presidencia del Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera.

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Monseñor Castro es un obispo cercano a sus fieles, y se ha destacado por denunciar las injusticias que viven los morelenses. Asimismo, se ha involucrado con ímpetu en la vida de la Iglesia en México, y ha ocupado cargos como responsable de la Dimensión de Justicia, Paz, Reconciliación, Fe y Política. Y hasta este martes era Tesorero General de la CEM.


Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca.

Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca. Foto: Facebook Mons. Castro.

Te invitamos a conocer un poco más sobre la vida y el trabajo del nuevo Secretario General de la Conferencia del Episcopado Mexicano:

De Tijuana al servicio diplomático

De acuerdo con su trayectoria publicada por la propia CEM, monseñor Castro Castro nació en Jalisco en enero de 1956 y fue ordenado sacerdote el 13 de mayo de 1982 en Tijuana, la diócesis donde se formó, de manos del entonces Obispo Juan Jesús Posadas Ocampo, asesinado en Guadalajara en 1993 y a quien reconoce como uno de sus referentes.

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Poco después fue enviado a Roma, donde se doctoró en Teología Espiritual por la Pontificia Facultad Teológica Teresianum.

Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca.

Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca.

Durante varios años estuvo en el servicio diplomático de la Santa Sede, en las nunciaturas de Zambia y Malawi, Angola, Ucrania, Venezuela y Paraguay; y también fue responsable del Óbolo de San Pedro, en el Vaticano, hasta que el Papa Juan Pablo II lo envió como obispo auxiliar de Yucatán.

Tras un breve paso por la diócesis de Campeche, en 2013 fue nombrado Obispo titular de Cuernavaca, Morelos, una entidad que desde hace tiempo sufre especialmente los estragos de la violencia y la inseguridad.

“La Iglesia no puede permanecer indiferente”

El Obispo de Cuernavaca está convencido de que la Iglesia no puede permanecer indiferente ante el dolor y el sufrimiento de sus fieles; y por esta convicción ha sufrido en carne propia persecución política, pero su postura firme también le ha traído el cariño de los morelenses, a quienes ha acompañado a las calles en decenas de ocasiones para exigir paz y tranquilidad en la entidad.

Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca.

Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca. Foto: Facebook Mons. Castro.

Su compromiso absoluto con la Verdad y la denuncia de la corrupción, las injusticias y la desigualdad que vive su grey no siempre han caído bien entre algunos grupos políticos y delincuenciales.

Durante el período del exgobernador Graco Ramírez, fue incluso acusado de desvío de recursos, de apropiarse del dinero de un santuario, y hasta de robarse una valiosa custodia que desapareció de un templo cinco años antes de que él llegara a Cuernavaca.

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“Todo es falso”, aseguró en una entrevista concedida hace algunos años al portal informativo YoInfluyo.com.

Incluso, recordaba entonces, han atentado contra su vida.

“Una vez mi automóvil, su llanta delantera izquierda, fue navajeada de tal manera que hubiera podido ser un perfecto accidente, y con ello haber perdido la vida. Por gracia de Dios, nos dimos cuenta a tiempo. Esto es parte de la persecución, pero es la evidente, hay otras que han sido más sutiles”.

Pese a todo, asegura, no siente ningún temor de lo que pueda pasar.

“No, absolutamente, porque estoy plenamente convencido de que nadie muere la víspera. El día en que el Señor te llame, aunque estés sentado en tu sillón, en tu oficina, si ya te toca, te vas. Cualquier día en que el Señor me llame, yo estoy dispuesto a cumplir su voluntad”.

A este compromiso profético se suma el apoyo social que brinda la diócesis, con la implementación de un Ministerio de la Consolación con el que la Iglesia busca acompañar a las víctimas de la violencia.

La Iglesia en tiempos de Covid-19

Pese a la pandemia de Covid-19 y cumpliendo con todos los protocolos sanitarios, monseñor Castro ha querido mantener a una Iglesia viva.

Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca.

Monseñor Ramón Castro Castro, Obispo de Cuernavaca. Foto: Facebook Mons. Castro.

El 19 de julio de 2020 incluso celebró la Santa Misa en un gran predio y con los fieles participando de la Eucaristía desde sus coches, al estilo de un autocinema.

Además, organizó a un grupo de sacerdotes para dar asistencia espiritual a los enfermos durante la etapa más dura de la pandemia.

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“Respondimos voluntariamente a Dios y a nuestro Obispo, monseñor Ramón Castro Castro, para hacer este servicio en los hospitales. No somos héroes, lo hacemos por amor a Dios, al prójimo y a nuestra vocación. Estamos haciendo lo que nos toca”, dijo en entrevista con Desde la fe el padre Edgar Olivera Mavil, párroco de la Resurrección de Jesús, en Atlacomulco.

En su CXI Asamblea Plenaria, la CEM votó por quienes ocuparán los cargos en su Consejo de Presidencia, entre ellos, los obispos reeligieron como su presidente a monseñor Rogelio Cabrera, Arzobispo de la Arquidiócesis de Monterrey.