¿Por qué la familia sigue siendo clave para la fe actualmente?
La Iglesia recuerda que la familia es la iglesia doméstica donde los niños aprenden a orar, amar y confiar en Dios.
Mucho se habla del papel que tiene la Iglesia en la formación católica y evangélica de los niños y niñas, sin embargo se debe tener claro que el peso fundamental para formar en la fe a los pequeños recae directamente en la familia, en especial en las madres y padres, aseguró Alejandro Méndez Álvarez, director de la Dimensión de Adultos y Familia de la Arquidiócesis Primada de México.
En entrevista con Desde la fe, señaló que la familia es la “iglesia doméstica” donde se aprende la fe, el amor y la confianza en Dios a través del testimonio diario que se hace a los menores sobre la vida y enseñanzas de Jesús.
“La familia es iglesia doméstica. Donde tú aprendes la fe, realmente no es en el templo, no es en los lugares de adoración, es en la familia, es en el hogar. En la familia es donde aprendes a orar, aprendes a perdonar, aprendes a amar y aprendes a confiar en Dios y a darle gloria en lo cotidiano, en el día a día”, destacó Méndez Álvarez.
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El primer anuncio de Cristo y de la fe que reciben los niños es en la familia
El director de la Dimensión de Adultos y Familia, aseguró que el seno familiar juega un papel fundamental en la transmisión de la fe y en el anuncio de Cristo y de la Buena Nueva que nos trajó a todos.
“Evidentemente antes que los catequistas, que los sacerdotes, somos los papás y mamás quienes anunciamos a Cristo a nuestros hijos. Y la primera manera de anunciar a Cristo en nuestras familias es con el testimonio, porque la fe la vamos a transmitir siempre más por lo que vivimos que por lo que decimos”, dijo.
“Lo primero que habría que hacer”, añadió, “sería ver qué es la fe. Es esa certeza, esa confianza de creer o de obtener lo que no podemos ver. Y la familia es una gran fuente de fe y gran fuente de esperanza, porque en el día a día los padres, que salen a buscar el pan para sus hijos, por ejemplo, se comprometen con ellos con un amor para toda la vida. Ahí es donde estás evangelizando a través del testimonio de fe”.
De la misma manera, Méndez Álvarez destacó el hecho de que es en la familia donde se otorga amor gratuito y se aprende sobre la dignidad esencial de cualquier ser humano, ya que somos merecedores de amor, respeto, calidez y atención, “porque la familia es el lugar donde todos podemos ser exactamente lo que somos y nos amamos simple y sencillamente por el hecho de ser familia”.
Debemos prepararnos para formar y reforzar la fe
Alejandro Méndez indicó que para que los padres y madres puedan ser buenos transmisores de la fe con sus hijos es importante que no sean mamás y papás improvisados, por lo que deben estar en una constante preparación en temas de fe, valores y virtudes.
En este sentido el director de la Dimensión de Adultos y Familia presenta cinco recomendaciones para que los padres y madres tengan una preparación constante:
- Acercarse a la parroquia: Buscar cursos que se ofrecen a través de las escuelas para madres y padres.
- Leer libros sobre educación de hijos: Asegurarse de que sean de autores buenos y reconocidos.
- Leer la Biblia: La Sagrada Escritura se considera un manual de vida que enseña cómo educar a los hijos, cómo tratar a los esposos y cómo respetar a los padres.
- Consultar las redes sociales de la pastoral familiar: Estas ofrecen contenido que puede ser útil para los padres, incluyendo temas como la educación en tecnologías y acompañamiento.
- Aprovechar la formación que ofrece la Arquidiócesis o Diócesis: En la Arquidiócesis de México, por ejemplo, se ofrecen diplomados de orientación familiar.
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