Tras más de 100 horas bajo tierra, la fe sostuvo a minero: “Me resigné a lo que Dios dijera”
En medio de la oscuridad total, el silencio y la incertidumbre, la fe se convirtió en el único sostén.
José Alejandro Cástulo Colín, de 44 años, sobrevivió más de 100 horas atrapado en una mina colapsada en el sur de Sinaloa, aferrándose a la calma y a Dios.
El rescate se logró a las 00:25 horas del lunes 30 de marzo, tras días de trabajo ininterrumpido por parte de brigadas de emergencia, informó el Gobierno del estado. El minero, originario de Angangueo, Michoacán, había quedado atrapado a casi 33 metros de profundidad tras un colapso en la mina Santa Fe, ubicada en el municipio de El Rosario.
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El accidente ocurrió el miércoles 25 de marzo, cuando una falla en la capa de impermeabilización de una presa de jales permitió la filtración de líquidos hacia el subsuelo. Esto provocó una erosión interna que terminó por comprometer la estructura de las galerías, dejando a cuatro trabajadores atrapados.
José Alejandro vivió el derrumbe en carne propia.
“Vi que empezó a bajar el lodo… ya no salí de ese lugar. Me quedé en la rampa porque no sabía de dónde venía. Yo sabía que en cualquier rato tenía que reventar”, relató en entrevista con N+.
En medio del caos, logró reaccionar.
“Cuando llegó otro montón de lodo, salté y me subí a un contrapozo. Ahí me resguardé hasta que pasara todo”.
Lo que siguió fue una prueba extrema: más de cuatro días sin contacto con el exterior, completamente solo, sin luz y con el lodo llegándole hasta la cintura.
“Estaba a oscuras. Toda la luz se la llevó el lodo. No podía caminar”, recordó. Pero en ese encierro absoluto, también hubo espacio para la esperanza.
“Guardé la calma… fui paciente. Ahora sí que me resignaba a lo que Dios dijera, si me encontraban o no”, recuerda.
Mientras tanto, en la superficie, su familia vivía su propia batalla. Su esposa, Martha Pérez Colín, enfrentó la angustia aferrándose a la fe.
“Le pedía mucho a Dios que me lo dejara para estar con mis hijas. Era una impotencia no poder hacer nada… me agarré de Dios, de nuestro Señor, de la Virgen de Guadalupe y de la mano de mis hijas”, dijo a N+.
“Dios me hizo el milagro de que esté con nosotros nuevamente. Y así será: agarrados de la mano siempre, más que nunca”, añadió entre lágrimas.
La mina Santa Fe, donde ocurrió el accidente, es una operación de extracción de oro y plata de alto potencial, propiedad de la empresa Industrial Minera Sinaloa S.A. de C.V., ubicada en la comunidad de Chele, en la sindicatura de Cacalotán. Aún quedan tres mineros atrapados, mientras se intensifican las labores de recate.

