La cantante británica Dua Lipa sorprendió al revelar que uno de los lugares culturales que considera imprescindibles para visitar se encuentra en la Ciudad de México: la capilla del convento de los Capuchinos, diseñada por el arquitecto mexicano Luis Barragán.
Durante una entrevista con el medio Konbini en el marco del Festival de Cine de Cannes, la intérprete de éxitos como New Rules, Levitating y Don’t Start Now compartió algunas de sus recomendaciones culturales y habló sobre las obras, películas y artistas que han marcado su vida.
Sin embargo, una de las respuestas que más llamó la atención fue cuando le preguntaron cuál es el lugar que toda persona debería visitar al menos una vez en la vida.

“Tuve una experiencia verdaderamente profunda y hermosa en la Iglesia de Barragán en la Ciudad de México”, expresó la cantante.
Dua Lipa se refería a la capilla del convento de las Capuchinas Sacramentarias del Purísimo Corazón de María, una de las obras más emblemáticas de Luis Barragán, reconocido por su manejo de la luz, el color y la integración de la espiritualidad en el espacio arquitectónico.
“La experiencia en sí es hermosa. Hay que llamar a una monja que te permite acceder a ciertos momentos. Es un lugar donde la fe y el arte se encuentran”, añadió.
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Una capilla donde la luz se vuelve oración
Más allá del testimonio de la cantante, esta capilla —construida entre 1952 y 1955 en Tlalpan— es considerada por especialistas como una de las obras más espirituales de la arquitectura moderna mexicana y un referente del legado de Luis Barragán.
El espacio forma parte de un conjunto conventual diseñado íntegramente por el arquitecto para una comunidad de religiosas capuchinas. A diferencia de los templos tradicionales, aquí no hay exceso de ornamento: la experiencia se construye a partir del silencio, la proporción y la luz.
Barragán utilizó la luz natural como elemento arquitectónico esencial. A través de muros, aperturas y tragaluces cuidadosamente diseñados, la iluminación cambia a lo largo del día, generando una atmósfera contemplativa que invita al recogimiento. La luz no solo ilumina: guía la mirada y construye una experiencia espiritual.
El uso del color también es clave. Tonos rosados, ocres y dorados aparecen de manera estratégica, no como decoración, sino como lenguaje simbólico. En lugar de imágenes recargadas, el espacio apuesta por lo esencial: una cruz sobria, iluminada de forma indirecta, se convierte en el centro visual y espiritual del recinto.
Esta propuesta refleja la visión de Barragán, quien entendía la arquitectura como una forma de provocar silencio interior, paz y apertura a lo trascendente.
Un legado espiritual y arquitectónico
La capilla de las Capuchinas sintetiza la búsqueda de Luis Barragán por integrar modernidad, tradición y espiritualidad. Su obra ha sido reconocida a nivel internacional: en 1980 recibió el Premio Pritzker, el máximo galardón de la arquitectura, y su Casa-Estudio en la Ciudad de México fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
En ese contexto, no sorprende que un espacio como este impacte incluso a figuras globales como Dua Lipa. Más que un sitio turístico, se trata de un lugar pensado para experimentarse en silencio, donde la arquitectura se convierte en un medio para el encuentro con lo sagrado.
Así, la “experiencia profunda” de la que habla la cantante no es casual: responde a un diseño que, desde sus cimientos, busca tocar algo más hondo que la vista.
¿Dónde está la capilla que fascinó a Dua Lipa?
La capilla, ubicada al sur de la Ciudad de México, ha sido reconocida por especialistas y amantes de la arquitectura como una de las creaciones más espirituales del arquitecto tapatío. En ella, la luz natural, los colores y la sencillez del espacio buscan generar una experiencia de contemplación y recogimiento.



