“Dios se encarga de todo”: la fe que guía la vida de Kevin James, el actor del meme viral
Kevin James, actor de The King of Queens, habla de su fe católica, la oración en familia y el ayuno de 41 días que hizo por su hija.
El actor Kevin James, conocido en Estados Unidos por su papel en la serie de televisión “The Kings of Queen “y en Latinoamérica por los memes en los que sonríe tímidamente a la cámara, es abiertamente católico y no teme en hablar públicamente de su vida espiritual.
“Nací y me crié católico, amo profundamente mi fe y aprendo cada vez más sobre ella”, dijo a Catholic News Service. Para él, vivir la fe en la industria del entretenimiento no es sencillo, pero “es el centro de todo”.
El actor explica que su relación con Dios ha ido profundizándose a lo largo de los años y que poco a poco ha aprendido a vivir con mayor coherencia.
“Fui muy culpable durante mucho tiempo de no conocer realmente mi fe”, admitió. “Rezaba cuando algo malo pasaba, pero no siempre agradecía cuando las cosas iban bien”.
Ese proceso lo llevó a querer aprender más y transmitir ese mismo amor por Dios a su familia. Casado y padre de tres hijos, el actor procura que la fe forme parte de la vida familiar cotidiana. Siempre que puede, asiste a Misa con sus hijos. Incluso intenta mantener esa práctica cuando está trabajando o viajando.
En ocasiones, incluso viaja acompañado de sacerdotes amigos, cuya guía espiritual considera clave para su familia. James asegura que las relaciones con estos sacerdotes han sido decisivas para su crecimiento espiritual. “Estos hombres han cambiado mi vida y la vida de mi familia”, afirma.
Un ayuno de 40 días
Uno de los episodios más profundos de su vida espiritual ocurrió cuando su hija atravesaba una situación difícil. Según contó a EWTN, la niña, que está dentro del espectro autista, comenzó a experimentar tics y problemas para dormir, lo que preocupó mucho a la familia.
Ante la impotencia, James decidió recurrir a la oración y al ayuno. Lo que empezó como un sacrificio de un día terminó convirtiéndose en un ayuno de 41 días, alimentándose principalmente de agua y pequeñas cantidades de sal para reponer electrolitos.
“Fue uno de esos momentos en los que dije que no había nada más que pudiera hacer. Solo le pedía a Dios: ayúdame a pasar un día más. Lo hice durante un par de días y nunca intenté que durara tanto. Solo dije que iba a ir un día a la vez y que Dios me ayudara a superarlo”, asegura.
En medio de ese proceso, notó mejoras en la salud de su hija, algo que interpretó como una respuesta providencial. “Él se encargó. Siempre es así”, dijo con confianza.
Una fe que busca influir positivamente
Consciente de su fama, James reconoce que tener una plataforma pública implica responsabilidad. Por eso procura que los proyectos en los que participa puedan transmitir valores positivos.
“No puedo interpretar a un sacerdote en cada película”, dice con humor, “pero sí quiero que haya un mensaje positivo y poder sentarme a ver mis películas con mis hijos”.
De hecho, el actor también ha participado en producciones con ese espíritu, como la comedia deportiva “Here Comes the Boom”, donde interpreta a un profesor que lucha por salvar el programa de música de su escuela. Y aunque sabe que la fama es efímera y Hollywood es incierto, confía en que, si el trabajo en las pantallas escasea, siempre encontrará su vocación con ayuda de Dios.
“Es su voluntad, no la mía. Si no sucede, sin duda habré tenido una trayectoria excelente. Seguiré haciéndolo o encontraré mi camino hacia otra cosa. Él me ha dado la plataforma para hacerlo”.


