Mundial 2026: 5 templos imperdibles de la CDMX para turistas de todo el mundo
Miles de aficionados llegarán a la Ciudad de México para el Mundial 2026, pero la capital también ofrece un extraordinario patrimonio religioso. Conoce cinco templos históricos que permiten descubrir siglos de fe, arte y cultura en el corazón de la ciudad.
Durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, miles de visitantes llegarán a la Ciudad de México atraídos por la pasión futbolera. Sin embargo, la capital mexicana también posee uno de los patrimonios religiosos más importantes del continente. Desde santuarios marianos hasta templos virreinales que han sobrevivido guerras, terremotos y transformaciones urbanas, estos espacios permiten descubrir otra faceta de la ciudad.

1. Basílica de Guadalupe: el corazón espiritual de México
Ningún recorrido de turismo religioso en la Ciudad de México estaría completo sin una visita al Complejo Guadalupano. Considerado uno de los santuarios marianos más visitados del mundo, recibe cada año a millones de peregrinos que llegan para venerar a la Virgen de Guadalupe.
En la Nueva Basílica de Guadalupe se resguarda el ayate de san Juan Diego, donde quedó impresa milagrosamente la imagen de la Virgen tras las apariciones ocurridas en el Cerro del Tepeyac en 1531. Este acontecimiento marcó profundamente la historia religiosa y cultural del continente y convirtió al santuario en uno de los destinos más importantes de la fe católica en México.
Sin embargo, la experiencia va mucho más allá, pues el visitante puede recorrer la Antigua Basílica de Guadalupe, hoy Templo Expiatorio a Cristo Rey; subir al Cerrito del Tepeyac, donde la tradición sitúa las apariciones marianas; conocer la Capilla del Pocito, considerada una joya del barroco mexicano; visitar la Capilla de Indios, vinculada a san Juan Diego, y admirar el Carrillón Guadalupano, uno de los más grandes de América Latina.
Además de su relevancia espiritual, el Complejo Guadalupano es un recorrido por la historia de México. Cada uno de sus espacios ayuda a comprender cómo la Virgen de Guadalupe se convirtió en un símbolo de unidad, identidad y fe para millones de personas. Desde el atrio y la Plaza Mariana, el visitante contempla el diálogo entre siglos de historia, arte y religiosidad popular que sigue vivo en el Tepeyac.
Quienes visiten la Ciudad de México durante el Mundial 2026 encontrarán además un santuario en vísperas del 50 aniversario de la Nueva Basílica de Guadalupe, cuya dedicación se celebrará el 12 de octubre de ese año, medio siglo después de que abriera sus puertas para recibir a las multitudes de peregrinos que cada año llegan a los pies de la Morenita del Tepeyac.
Tip para los visitantes del Mundial 2026: La Basílica de Guadalupe se localiza al norte de la capital y cuenta con acceso gratuito. Para disfrutar plenamente del recorrido por el Complejo Guadalupano se recomienda dedicar al menos medio día, especialmente si se desea conocer todos los espacios históricos y religiosos que conforman el Tepeyac.

2. Catedral Metropolitana: el gran templo de la Ciudad de México
Ubicada frente al Zócalo capitalino, la Catedral Metropolitana de México es el principal templo católico del país y una de las obras arquitectónicas más importantes de América Latina. Levantada sobre el antiguo recinto sagrado de México-Tenochtitlan, es también un símbolo del encuentro entre las culturas indígena e hispánica que dieron origen al México actual.
Su construcción se extendió por casi tres siglos, por lo que combina elementos renacentistas, barrocos y neoclásicos. En su interior destacan el Altar de los Reyes, considerado una de las máximas expresiones del barroco novohispano; la Cripta de los Arzobispos, donde descansan algunos de los principales pastores de la Iglesia en México; y numerosas capillas dedicadas a santos y advocaciones marianas.
Sin embargo, la Catedral guarda otros tesoros menos conocidos. En ella se conserva el histórico Altar del Perdón, vinculado durante siglos al sacramento de la reconciliación; cuenta con uno de los órganos monumentales más importantes del continente y alberga una rica colección de arte sacro, pinturas, esculturas y objetos litúrgicos que narran más de 500 años de historia.
Los visitantes también pueden descender a los vestigios arqueológicos localizados bajo el recinto, donde es posible apreciar restos de construcciones anteriores que testimonian la transformación de la ciudad desde la época prehispánica hasta nuestros días. Desde sus torres, además, se obtiene una de las vistas más impresionantes del Centro Histórico de la Ciudad de México.
A lo largo de los siglos, la Catedral ha sido escenario de acontecimientos decisivos para la vida religiosa y nacional: celebraciones virreinales, funerales de personajes ilustres, visitas papales y grandes ceremonias litúrgicas que han marcado la historia de México.
¿Sabías que…?
- La Catedral fue construida sobre parte del antiguo recinto ceremonial de México-Tenochtitlan.
- Su construcción comenzó en 1573 y concluyó oficialmente en 1813.
- Posee dos órganos monumentales, considerados entre los más importantes de América.
- En sus torres hay 35 campanas, algunas con nombre propio e historia particular.
- El Altar de los Reyes, obra de Jerónimo de Balbás, es una de las joyas del barroco mexicano.
- Debido al hundimiento de la Ciudad de México, la Catedral fue sometida a un importante proceso de restauración y nivelación a finales del siglo XX.
- En la Cripta reposan los restos de numerosos arzobispos, incluido el venerable Mons. Luis María Martínez, figura clave de la Iglesia mexicana del siglo XX.
Tip para los visitantes del Mundial 2026: La entrada a la Catedral Metropolitana es gratuita. Para apreciar con calma sus capillas, retablos, órganos monumentales y obras de arte sacro, conviene visitarla por la mañana. Si recorres el Centro Histórico de la Ciudad de México, reserva al menos dos horas para descubrir este templo, considerado uno de los más importantes de América Latina.

3. La Profesa: un museo de arte sacro vivo
A unos pasos del Palacio de Bellas Artes se encuentra La Profesa, nombre con el que se conoce al Oratorio de San Felipe Neri. El templo fue construido en el siglo XVIII por el arquitecto Pedro de Arrieta y debe su nombre a la etapa en que estuvo bajo el cuidado de los jesuitas, quienes establecieron aquí una “Casa Profesa” para los miembros de la orden que habían emitido el cuarto voto de obediencia al Papa.
Además de su valor histórico, La Profesa resguarda un importante acervo de arte religioso. Su pinacoteca reúne obras de pintores novohispanos como Cristóbal de Villalpando, Juan Correa y José de Páez. Aunque las salas donde se exhibían estas piezas permanecen cerradas desde los daños ocasionados por los sismos de 2017, el templo sigue siendo un referente del patrimonio artístico sacro de la Ciudad de México.
La Profesa también forma parte de la historia de la Independencia de México, pues en este lugar se realizaron reuniones encabezadas por el canónigo Matías de Monteagudo que contribuyeron al proceso que culminó con la formación del Ejército Trigarante y la consumación de la Independencia en 1821.
Tip para los visitantes del Mundial 2026: Si tienes tiempo para una visita breve, detente unos minutos frente a las obras de Miguel Cabrera y busca la imagen del Señor del Veneno, una de las más veneradas por los habitantes de la Ciudad de México desde la época virreinal.

4. Templo de San Francisco: vestigio del primer gran convento de la Nueva España
Sobre la calle Francisco I. Madero se encuentra el Templo de San Francisco, uno de los recintos religiosos con mayor valor histórico de la Ciudad de México. Lo que hoy puede visitarse es apenas una parte del extenso complejo franciscano que ocupó varias manzanas del Centro Histórico y que llegó a ser uno de los conventos más importantes de la Nueva España.
La historia del lugar se remonta a los primeros años posteriores a la conquista. Aquí se establecieron los franciscanos que participaron en la evangelización del territorio, entre ellos los llamados Doce Apóstoles de México, el grupo de religiosos que llegó en 1524 para iniciar la labor misionera entre los pueblos originarios.
Aunque gran parte del antiguo convento desapareció con el paso de los siglos y las Leyes de Reforma, el templo conserva elementos que permiten apreciar la importancia que tuvo este conjunto religioso. Destaca especialmente su portada churrigueresca del siglo XVIII, considerada una de las principales expresiones del barroco novohispano en la capital.
Visitar San Francisco es acercarse a los orígenes de la Iglesia en México y recorrer uno de los espacios donde comenzó la historia evangelizadora del país. Su ubicación, a unos minutos del Palacio de Bellas Artes y de la Torre Latinoamericana, lo convierte en una parada accesible para quienes recorren el Centro Histórico durante el Mundial 2026.
Tip para los visitantes del Mundial 2026: Al llegar a la fachada principal, dedica unos minutos a observar sus detalles barrocos. Es uno de los pocos elementos que sobreviven del antiguo conjunto conventual que durante siglos ocupó varias manzanas del Centro Histórico.

5. Santo Domingo: donde la fe encontró las letras
Ubicado frente a la histórica Plaza de Santo Domingo, este templo es uno de los testimonios más importantes de la presencia de la Orden de Predicadores en la Nueva España. Los dominicos llegaron a México en 1526 y desde este lugar impulsaron una intensa labor evangelizadora, educativa y cultural que dejó una profunda huella en la historia del país.
El conjunto conventual de Santo Domingo llegó a ser uno de los más grandes e influyentes de la capital virreinal. Desde aquí se promovió el estudio de las lenguas indígenas, la formación de misioneros y la defensa de los derechos de los pueblos originarios. Frailes dominicos participaron en la elaboración de gramáticas, vocabularios y textos religiosos en náhuatl, contribuyendo al diálogo entre las culturas indígena y española.
Aunque gran parte del antiguo convento desapareció tras las Leyes de Reforma, el templo conserva importantes tesoros artísticos. Destacan sus retablos barrocos, capillas ornamentadas y la Capilla del Rosario, considerada una de las joyas del arte sacro novohispano. Su interior permite apreciar la riqueza espiritual y artística que caracterizó a la Ciudad de México virreinal.
La plaza que se extiende frente al templo también forma parte de su historia. Durante siglos fue un centro de actividad comercial y cultural, conocido por los escribanos públicos que ayudaban a redactar documentos a quienes no sabían leer o escribir, una tradición que aún sobrevive de manera simbólica.
Tip para los visitantes del Mundial 2026: Además de recorrer el templo, vale la pena caminar por la Plaza de Santo Domingo y sus alrededores para descubrir uno de los rincones con mayor sabor histórico del Centro Histórico de la Ciudad de México, a pocos minutos de la Catedral Metropolitana y del Zócalo.







