¿Sabías que la misa menciona a 7 mujeres mártires? Estas son las santas del Canon Romano
En el Canon Romano, una de las plegarias más antiguas de la misa, la Iglesia recuerda a ocho mujeres mártires de los primeros siglos del cristianismo. Conoce quiénes fueron y por qué sus nombres se pronuncian en el momento más solemne de la Eucaristía.
El Canon Romano, también conocido como Plegaria Eucarística I, es una de las oraciones más antiguas de la misa en el rito romano. En él se encuentra el corazón de la celebración eucarística: la consagración del pan y del vino, que se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Esta plegaria recoge palabras transmitidas por la tradición apostólica y oraciones que la Iglesia ha conservado y desarrollado a lo largo de los siglos. Por ello, el Canon Romano no es solo una fórmula litúrgica, sino un puente espiritual que une a la Iglesia actual con la de los primeros cristianos.
Dentro de esta plegaria aparecen los nombres de diversos santos y mártires. Entre ellos destacan ocho mujeres, cuyo testimonio de fe fue tan significativo que la Iglesia conserva su memoria en el momento más solemne de la misa.
Se trata de santas que vivieron en los primeros siglos del cristianismo y que, en medio de persecuciones, prefirieron permanecer fieles a Cristo antes que renunciar a su fe.
De acuerdo con Infovaticana, “Su mención teje un vínculo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, haciendo inteligible el sacrificio de Cristo como cumplimiento y plenitud. Su recuerdo de los mártires —Felicidad, Perpetua, Águeda, Inés, Cecilia, Anastasia…— no es mera enumeración litúrgica: es memoria viva de la Iglesia perseguida”.
Estas santas aparecen en la oración “Nobis quoque peccatoribus”, que se reza después de la consagración. En ella el sacerdote pide humildemente que, a pesar de nuestras limitaciones, Dios nos conceda participar en la comunión con sus santos.
¿Quiénes son las santas mencionadas en el Canon Romano?
Santas Perpetua y Felicidad

Fueron dos cristianas de Cartago, en el norte de África, que dieron su vida por Cristo durante las persecuciones del año 203.
Perpetua era una joven de familia noble y madre de un bebé. Felicidad era su esclava, también cristiana y recién madre. A pesar de las presiones para renunciar a su fe, ambas permanecieron firmes.
La tradición relata que el día de su martirio caminaron hacia el anfiteatro “como si fueran al cielo”. Murieron en el circo romano, entregando su vida por Cristo.
Son patronas de las madres, mujeres embarazadas y madres lactantes. Su fiesta se celebra el 7 de marzo.
Santa Águeda
Fue una joven virgen y mártir de Sicilia que vivió en el siglo III. Rechazó las pretensiones del procónsul Quinciano, quien quería obligarla a renunciar a su fe y entregarse a él.
Por su negativa, fue sometida a crueles tormentos. La tradición cuenta que le arrancaron los pechos antes de matarla.
Por ello es considerada patrona de las mujeres con enfermedades en los senos. Su fiesta se celebra el 5 de febrero.
Santa Lucía
Lucía fue una joven cristiana de Siracusa, en Sicilia. Desde muy joven consagró su vida a Cristo.
Durante la persecución fue arrestada por su fe. La tradición narra que le arrancaron los ojos, pero que Dios los restauró milagrosamente.
Por esta razón es considerada patrona de la vista y de quienes padecen enfermedades oculares. Su fiesta se celebra el 13 de diciembre.
Santa Inés
Inés era una joven romana de familia noble que consagró su virginidad a Cristo.
Cuando un joven influyente quiso casarse con ella, Inés rechazó la propuesta afirmando que Cristo era su verdadero esposo.
Por mantenerse fiel a su fe, fue martirizada cuando tenía apenas 13 años.
Es patrona de las vírgenes, los prometidos y la pureza. Su fiesta se celebra el 21 de enero.
Santa Cecilia

Cecilia pertenecía a una familia noble romana y fue obligada a contraer matrimonio con un joven llamado Valeriano.
Según la tradición, ella lo convenció de abrazar la fe cristiana y ambos decidieron vivir en castidad.
Durante las persecuciones fue arrestada y finalmente ejecutada. Con el paso del tiempo fue reconocida como patrona de los músicos, debido a su asociación simbólica con el canto y la alabanza a Dios.
Su memoria se celebra el 22 de noviembre.
Santa Anastasia
Fue una noble romana que dedicó su vida a cuidar y asistir a los cristianos perseguidos, curando sus heridas y acompañando a los encarcelados.
Tras quedar viuda, utilizó su fortuna para ayudar a los pobres y a los mártires.
Fue arrestada por su fe y murió mártir alrededor del año 304.
Es conocida como “Liberadora de venenos”, por los milagros de curación que se le atribuyen. Su fiesta se celebra el 25 de diciembre en el martirologio antiguo.
La Virgen María también aparece en el Canon Romano
Además de estas santas, el Canon Romano menciona de manera especial a la Virgen María, Madre de Dios.
Su nombre aparece en la oración “Communicantes”, donde la Iglesia se reconoce en comunión con ella, con san José y con los apóstoles:
“Reunidos en comunión con toda la Iglesia, veneramos la memoria, ante todo, de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor…”
Así, en el momento más sagrado de la misa, la Iglesia recuerda que la Eucaristía se celebra en comunión con los santos, quienes ya participan plenamente de la gloria de Dios.
Recordar a estas santas dentro del Canon Romano no es un simple homenaje histórico. Su presencia en la plegaria eucarística nos recuerda que la fe cristiana se ha transmitido gracias al testimonio de hombres y mujeres que, incluso en medio de la persecución, permanecieron fieles a Cristo.
Cada vez que se celebra la misa y se pronuncian sus nombres, la Iglesia vuelve a afirmar que la santidad es posible y que el sacrificio de Cristo sigue dando fruto en la vida de sus discípulos.

