Santa Águeda, intercesora de quienes sufren enfermedades de los senos

Santa Águeda, virgen y mártir, fue torturada en tiempos del emperador Domiciano, debido a su negativa de entregar su cuerpo al procónsul de Sicilia.
Santa Águeda, además de ser patrona de las mujeres que sufren enfermedades de los senos, es patrona de Sicilia.
Santa Águeda, además de ser patrona de las mujeres que sufren enfermedades de los senos, es patrona de Sicilia.

Actualmente, una de las enfermedades que causan más muertes en el mundo es el cáncer de mama. En México, por ejemplo, las estadísticas señalan que la tasa de mortalidad debido a este padecimiento es de 17.19 por cada 100 mil mujeres de 20 años o más.

Puedes leer: ¿Quién fue san Peregrino Laziosi, patrono de los enfermos de cáncer?

Se trata de un problema de salud pública tan grande, que todos los gobiernos del mundo realizan campañas permanentes para la detección temprana de este padecimiento, a fin de poder salvar vidas.


La ciencia ha avanzado en este tema; pero ciertamente, se requiere de mucho apoyo social y gubernamental, a fin de poder costear la adquisición de los medicamentos y contar con los tratamientos adecuados.

En la Iglesia, de acuerdo con la devoción popular, hay una intercesora para las mujeres que padecen esta y otras enfermedades relacionadas con los senos: santa Águeda de Catania, nacida el 8 de septiembre del año 235 en Catania (Italia).

Santa Águeda fue torturada en tiempos en que el Imperio Romano era gobernado por el emperador Decio. La razón de su martirio fue que Quintianus, siendo procónsul de Sicilia, en repetidas ocasiones había pretendido a esta joven, pero de manera infructuosa, ya que ella había consagrado su virginidad a Jesucristo.

Ya que él era juez, en venganza por su entrega a Cristo, la envió a un prostíbulo administrado por una mujer de nombre Afrodisia, donde milagrosamente conservó su virginidad.

Enfurecido, el procónsul de Sicilia ordenó que la torturaran y le cortaran los senos. Ante esta cruel determinación, ella respondió: “Hombre cruel, ¿no recuerdas a tu madre y a los senos que te alimentaron, para que me mutiles de tal forma?”.

Luego de aplicado el castigo, la joven Águeda fue arrojada sobre carbones ardientes, y al momento de este suplicio tuvo una visión: la de san Pedro.

Su devoción comenzó un año después de su muerte, cuando en el año 252 el volcán Etna hizo erupción y los habitantes vecinos imploraron su protección. Desde entonces, es patrona de toda Sicilia.

También es intercesora de las mujeres que padecen males de pechos, o de las que tienen partos difíciles y problemas con la lactancia. Asimismo, es considerada protectora de las mujeres y patrona de las enfermeras.

En el arte sacro se le representa colgada cabeza abajo, junto a un verdugo con pinzas; o bien, portando ella misma una charola con sus senos.

La fiesta litúrgica de santa Águeda es el 5 de febrero, y en varias ciudades españoles es muy venerada, como en Castilla-La Mancha y León, Zamora, Salamanca, Zamarramala y la Ribera del Duero. Sus restos reposan en la Catedral de Catania, recinto que es destino de varias peregrinaciones anuales.



Google-news