Iglesia en el mundo

La historia de la coronación de la Virgen de Guadalupe en Notre Dame

Esta es la historia de la coronación de la imagen de la Virgen de Guadalupe en la catedral parisina que ha sufrido un grave incendio.
La Catedral de Notre Dame sufrió un fuerte incendio este 15 de abril.
La Catedral de Notre Dame sufrió un fuerte incendio este 15 de abril.

Por: Ana Rita Valero de García Lascuráin

Han pasado ya 81 años, desde aquel 1938, cuando el Venerable Episcopado Mexicano y el Cabildo de Guadalupe iniciaron los trámites para coronar a la Santísima Virgen de Guadalupe en París.

Sus Excelencias, don Luis María Martínez, arzobispo de México y don José Garibi, de Guadalajara, habían dirigido una petición a Su Santidad, Pío XII, suplicándole su autorización para llevar a cabo la coronación de la Guadalupana en la Catedral de Notre Dame. El Santo Padre había accedido con beneplácito, enviando una carta al cardenal de París, el eminentísimo señor don Juan Verdier, dándole la bienvenida al proyecto mexicano; sin embargo, el estallamiento de la guerra en Europa detuvo la coronación.

Virgen de Guadalupe en la Catedral de Notre Dame

Virgen de Guadalupe en la Catedral de Notre Dame

No fue sino hasta 1948 cuando, una vez pasada la guerra, el nuevo arzobispo de París, don Emmanuel Suhard, se dirigió a don Luis María Martínez para retomar los planes originales; así, se señaló el 26 de abril de 1949 para llevar a cabo la tan anhelada coronación; es decir, hace casi 70 años. Se pretendía hacer un evento de grandes proporciones por lo que se nombraron dos comisiones que se ocuparían de toda la organización, una en Francia y la otra en México.

Primero, se encargó en la Fábrica de Mosaicos del Vaticano, una imagen de la Virgen con las medidas exactas del sagrado original, misma que sería el regalo del Cabildo de Guadalupe a Francia; esta imagen sería bendecida en Roma por Su Santidad Pío XII, quien para ese entonces celebraba su jubileo de oro sacerdotal.

Te puede interesar: Se registra fuerte incendio en la catedral 

Al mismo tiempo, se mandó hacer en París una corona de oro de 18 quilates, adornada con brillantes perlas y esmeraldas, diseñada por el Abad de Guadalupe don Feliciano Cortés, misma que hicieron los Hermanos Mellerio, a quien se consideraba como los mejores joyeros de entonces.

Así fue el protocolo en Notre Dame para la Virgen María

Tanto el comité mexicano como el francés se ocuparon de pulir todo el protocolo incluyendo la larga lista de invitados, que abarcaba distintos personajes de América y Europa.

La ceremonia estaría presidida por el señor cardenal don Emmanuel Suhard, acompañado de don Luis María Martínez, y junto a ellos el Nuncio Apostólico, Excelentísimo señor Angelo Roncalli, quien años más tarde sería nada menos que Su Santidad Juan XXIII; junto a tan honorables dignatarios, asistieron además 16 arzobispos y obispos de Francia, 20 prelados de distintos países, el Venerable Cabildo de Notre Dame, representantes de varias Órdenes y Congregaciones religiosas.

De México participaron, a nombre del Episcopado, los señores obispos Pío López, Abraham Martínez y Alfonso Escalante, así como el muy Ilustre Cabildo de Guadalupe, encabezado por su secretario, monseñor Gregorio Aguilar, en ausencia del abad don Feliciano Cortés.

Asistió el embajador de México en Francia, señor Río Cañedo y diferentes miembros del cuerpo diplomático acreditado en ese país. Cabe destacar la presencia del alcalde de París, señor Pierre de Gaulle, hermano de Charles de Gaulle, el célebre caudillo de la Resistencia y posterior presidente de la República Francesa.

Punto importante a recordar, fue la condecoración oficial de la “Legión de Honor”, que el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, don Robert Schuman, en representación del gobierno francés, otorgó a don Luis María Martínez, distinción que honraría al Episcopado Mexicano y al pueblo de México.

Como es evidente, la coronación de la Santísima Virgen de Guadalupe en Notre Dame fue un acontecimiento histórico de gran relevancia, que dio como resultado la propagación de la devoción guadalupana en Europa, a través de Francia, hija primogénita de la Iglesia.

Pero, faltaba Juan Diego. Había una deuda con San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, y es por ello que, para saldar dicha omisión, el 25 de septiembre de 2013, el rector de la catedral de Notre Dame muy ilustre señor Patrick Jacquin, acompañado por el actual Canónigo de Guadalupe, monseñor Diego Monroy Ponce, entronizaron una imagen del santo mexicano, misma que acompañó a la Santísima Virgen en su casa de París, para beneplácito de todos los devotos guadalupanos de ambos continentes.