Lecturas de la Misa y Evangelio del 17 de mayo del 2026

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¿Cuándo fue la última vez que te enojaste?

Jesús: No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y principio, nos ha precedido; o sea: del enojo humano a la paz divina

15 mayo, 2026
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LA ÚLTIMA VEZ QUE me enojé fue hace unos minutos, y aunque las causas de cualquier enojo van desde poco menos de lo mínimo hasta más allá de lo máximo, cualquier enojo nos ayuda a constatar que somos de carne y hueso, y casi más de carne sensible que de hueso fuerte y recio…

ES IMPOSIBLE QUE el ideal sea no enojarse -¡no somos piedras!-: antes o después algo nos moverá el tapete, nos sacará de quicio, nos llenará el buche de piedritas, nos colmará el plato, nos tendrá hasta la ¡coronilla!; lo conveniente es poner los pies sobre la tierra nuevamente, ver la verdadera dimensión del problema, contar de uno en uno hasta cualquier múltiplo de 10, respirar profundo y volver a la paz…

SI POR CASUALIDAD eres de los que se enojan a alta velocidad y en menos de 10 segundos, te recomendaré un psicólogo, un grupo de ayuda mutua o al menos unas terapias de agua y ajo (luego te explico, en privado); y si te pasa un tren encima y ni sudas ni te acongojas, si ardiendo Troya recoges brasas para la carnita asada, si ves el temblor y no te hincas, te recetaré igual, pues tanta insensibilidad acaso esconde una patología peor…

EN FECHA PERDIDA en mi memoria, me encendí en enojo como horno metalúrgico en menos de tres segundos (la causa lo ameritaba), pero pasado el momento volví a mis cabales y luego de tres minutos y medio me dirigí a la personita que logró sacarme de mis casillas como si nada hubiera sucedido, y me preguntó con extrañeza: ¿qué no estaba enojado?, -¡pues sí!- le respondí, ¡pero no me iba a quedar enojado por el resto del año!…

NO ES FÁCIL BAJAR al instante qué temperatura, ni que las aguas vuelvan inmediatamente al río, pero es cuestión de irse adiestrando para no dar mayor importancia a lo que no lo merece, y buscar solución conveniente al problema generado; en efecto, a mí mismo me parece que hoy me enojo con mayor frecuencia pero también procuro volver a la paz lo más rápido posible…

PON ATENCIÓN A LA SANTA MISA (hoy mismo, día de la Ascensión) y escucharás que el sacerdote dice de Jesús: No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos nuestra esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra cabeza y principio, nos ha precedido; o sea: del enojo humano a la paz divina ¿no?…

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