Revitalicemos nuestra fe con estas cinco acciones significativas

Todos los fieles cristianos, religiosos, párrocos, laicos o familias pueden realizar algunas de estas actividades.
En la Arquidiócesis Primada de México se está realizando la visita pastoral en la que el Arzobispo y los cinco obispos auxiliares visitan todas las comunidades. Foto: Miguel Ávila
En la Arquidiócesis Primada de México se está realizando la visita pastoral en la que el Arzobispo y los cinco obispos auxiliares visitan todas las comunidades. Foto: Miguel Ávila

Nuestro Arzobispo, don Carlos Aguiar Retes, está realizando la Visita Pastoral ayudado por sus cinco Obispos Auxiliares.

Los objetivos de esta visita son, en primer lugar, reactivar la vida pastoral en las comunidades cristianas, sean parroquias, comunidades religiosas, instancias católicas, centros de salud o grupos y movimientos socio caritativos; en segundo lugar, conocer los destinatarios de las acciones pastorales, sean ambientes o personas a las que se les anuncia el Evangelio de Jesucristo; y, en tercer lugar, priorizar las acciones pastorales destacando las más necesarias e importantes para dar respuesta a los desafíos de la crisis sanitaria o la guerra que acentúan la problemática que ya se tenía antes de los eventos de la pandemia, y el conflicto bélico entre la Unión Soviética y Ucrania.

Por un lado, se han presentado iniciativas muy concretas para Revitalizar la fe que tienen por objetivo “la realización de acciones significativas concretas, que ayuden a promover la conversión personal y comunitaria de los fieles de la Arquidiócesis”. Esto se traduce en objetivos específicos como “revitalizar el deseo de los fieles por formar parte de sus comunidades parroquiales” y “retomar el camino de renovación pastoral para asentar las bases de la Nueva Evangelización en la Arquidiócesis”.


Son cinco las acciones significativas que se proponen a todas las comunidades cristianas en la Arquidiócesis de México con las que se quiere lograr un impacto que ayude a la reactivación de la pastoral en las comunidades cristianas:

1. Semana de oración en familia.

2. Semana de reflexión (Ejercicios cuaresmales).

3. Semana de reconciliación (Maratón de confesiones).

4. Semana de la caridad (Obras de misericordia corporales).

5. Semana de oración en comunidad (24 horas de Adoración o Via Crucis).

La Arquidiócesis de México ha propuesto momentos especiales para que nos unamos en estas acciones, pero el objetivo esencial de esta reflexión es invitarles a que fuera de fechas establecidas, todos los fieles cristianos, religiosos, párrocos, laicos o familias, puedan realizar algunas de estas actividades en el tiempo y espacio en que se les facilite, conscientes de que están contribuyendo a la Revitalización de la fe en la Iglesia y que ello traerá una revitalización en la vida de la sociedad.

Para revitalizar la fe también se han propuesto algunas dinámicas de evangelización mensuales que quieren impactar en toda la Arquidiócesis, al sumarnos todos los fieles cristianos. Las primeras son un Rosario viviente por vicaría territorial (21 de mayor) y la Jornada de Oración por las Vocaciones (23 al 30 de junio).

Estamos en Cuaresma y se nos invita a una Conversión personal, a pasar del pecado a la gracia, del vicio a la virtud, de una vida inerte a una vida santa y fervorosa; pero, también la Iglesia nos invita a una Conversión pastoral, nos llama a vincularnos entre los estados de vida, entre las diversas vocaciones, entre las distintas instituciones, incluso no católicas; a trabajar en equipo superando todo aquello que nos divide porque los tiempos de crisis sanitaria y de guerra no están ya para dejar que afloren los individualismos, narcicismos, hedonismos y el ateísmo práctico dentro de la Iglesia y en la sociedad; hemos de superar ya toda diferencia y división porque los tiempos, las personas, la situación dramática de la humanidad exige que los seguidores de Jesús desplieguen sus carismas y todo su potencial para que, insertos en el Cuerpo espiritual de Cristo, que es la Iglesia, hagan presente la vida de Jesús que revitaliza, que inyecta energía y fuerza a la sociedad.

Participemos todos, obispos, presbíteros y laicos en la Revitalización de nuestra fe, sabiendo que así es como podremos revitalizar la sociedad y contribuir en mucho a las necesidades que ahora vive la humanidad