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¿Por qué la Iglesia pide ayuno y abstinencia en Cuaresma?

El ayuno y la abstinencia son prácticas que la Iglesia propone en Cuaresma como camino de conversión, solidaridad y coherencia de vida cristiana. Te explicamos su verdadero sentido.

21 febrero, 2023
¿Por qué la Iglesia pide ayuno y abstinencia en Cuaresma?
Miércoles de Ceniza. Foto: María Langarica
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Nació el 23 de Octubre de 1943. Entró al Seminario Conciliar de México en el año de 1957 y se ordenó en 1969. Dio clases por ocho años de Pastoral Parroquial en el Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos. Fue Director del Periódico Criterio de la Arquidiócesis de México y de la Comisión del Diaconado Permanente de la Arquidiócesis de México. Fue columnista en varias revistas y periódicos católicos con temas sobre la religiosidad popular, hasta el día de su muerte, en septiembre de 2021. Actualmente la redacción de Desde la fe lleva su nombre: Redacción Sergio Román del Real, por su invaluable colaboración en este proyecto. 

** Esta nota se optimizó el 4 de febrero de 2026

El ayuno y la abstinencia no son prácticas antiguas sin sentido ni simples reglas que la Iglesia impone por costumbre. Para los católicos, son signos concretos de conversión que ayudan a preparar el corazón para la Pascua, el centro de la fe cristiana.

Pero ¿por qué la Iglesia insiste en estas prácticas cada Cuaresma?, ¿qué sentido tienen hoy, en un mundo que privilegia el confort y el placer inmediato? La respuesta va mucho más allá de una obligación religiosa.

¿Cuándo manda la Iglesia ayuno y abstinencia?

La Iglesia católica establece el ayuno y la abstinencia como prácticas obligatorias en momentos concretos del año litúrgico. Según el cuarto mandamiento de la Iglesia —“Ayunar cuando lo manda la Santa Madre Iglesia”—, el ayuno es obligatorio dos días al año: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

Además, la abstinencia de carne, que incluye aves, se pide esos mismos días y todos los viernes de Cuaresma, aunque en estos últimos puede sustituirse por alguna obra significativa de caridad o de piedad.

A estas prácticas se suma el ayuno Eucarístico, que consiste en abstenerse de comer y beber una hora antes de recibir la Comunión.

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¿Qué significa ayunar y abstenerse según la Iglesia católica?

Desde un punto de vista material, ayunar significa reducir la cantidad de alimentos —generalmente una comida fuerte al día—, mientras que la abstinencia implica no consumir carne.

Tradicionalmente se hizo excepción de los productos del agua no por considerarlos más “puros”, sino porque eran alimentos más accesibles para los pobres, lo que revela que, desde su origen, estas prácticas tuvieron un fuerte componente social.

Sin embargo, su sentido más profundo es espiritual.

La Iglesia pide hacer ayuno y guardar abstinencia de carne el Miércoles de Ceniza.

El sentido espiritual del ayuno cristiano

Además de su dimensión espiritual, la abstinencia tiene un origen profundamente caritativo. El sacerdote José de Jesús Aguilar, de la Arquidiócesis Primada de México, explica que en los primeros siglos la Iglesia invitaba a los fieles a dejar de consumir alimentos costosos para comer lo que estaba al alcance de los más pobres.

En aquel contexto, la carne era un alimento caro, mientras que el pescado era común entre quienes vivían cerca de ríos y lagunas. La abstinencia buscaba que los cristianos comieran como los pobres y entregaran lo ahorrado a quienes más lo necesitaban.

Este sentido original sigue siendo vigente: la abstinencia no es un castigo ni una dieta religiosa, sino una invitación a la solidaridad concreta.

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El ayuno como gesto social y solidario

Por eso, el ayuno y la abstinencia no deben quedarse en un sacrificio individual. Los Papas han insistido en que el fruto de estas prácticas debe traducirse en limosna, servicio y compromiso con los más necesitados.

Mientras algunos eligen ayunar libremente, millones de personas viven en ayuno permanente por falta de alimentos. La Cuaresma invita a transformar lo que nos quitamos de la mesa en un gesto real de amor al prójimo.

Como recuerda el padre José de Jesús Aguilar, el verdadero sacrificio de la abstinencia no está en dejar de comer carne, sino en la caridad. No es el alimento el que transforma la vida del cristiano, sino el amor con el que vive su fe.

¿Quiénes deben ayunar y abstenerse en Cuaresma?

La Iglesia establece criterios claros para estas prácticas:

  • El ayuno es obligatorio para los fieles de 18 a 59 años, y consiste en hacer una sola comida fuerte al día, acompañada de dos comidas ligeras.

  • La abstinencia de carne obliga a los fieles a partir de los 14 años.

  • En ambos casos, quedan dispensados los enfermos y quienes podrían poner en riesgo su salud.

Estas normas buscan orientar la vida cristiana, no imponer cargas desproporcionadas.

Ayuno, abstinencia y coherencia de vida cristiana

El ayuno y la abstinencia no buscan “ganar” el perdón de Dios, que es siempre un don gratuito. La Iglesia los propone como parte de los tres medios clásicos de penitencia cuaresmal, junto con la oración y la limosna, para ayudar a reparar el daño del pecado y crecer en libertad interior.

En estas prácticas, los católicos encuentran una oportunidad de coherencia, conversión y testimonio. No se trata solo de cumplir una norma, sino de permitir que la fe transforme la vida cotidiana y la relación con Dios y con los demás.

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Autor

Nació el 23 de Octubre de 1943. Entró al Seminario Conciliar de México en el año de 1957 y se ordenó en 1969. Dio clases por ocho años de Pastoral Parroquial en el Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos. Fue Director del Periódico Criterio de la Arquidiócesis de México y de la Comisión del Diaconado Permanente de la Arquidiócesis de México. Fue columnista en varias revistas y periódicos católicos con temas sobre la religiosidad popular, hasta el día de su muerte, en septiembre de 2021. Actualmente la redacción de Desde la fe lleva su nombre: Redacción Sergio Román del Real, por su invaluable colaboración en este proyecto.