El reto de ser madre en el México actual

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COLUMNA

Historias ciudadanas

Mamás en tiempo de mujeres

El mayor homenaje está en el compromiso de construir una red de apoyo para acompañarlas en tiempo de mujeres.

9 mayo, 2026
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Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX). 

La maternidad, históricamente entendida como pilar invisible de la civilización, ha sido confinada a una narrativa de sacrificio, donde la identidad de la madre se desdibuja en una entrega absoluta.

En pleno siglo XXI, la convergencia entre la fe y la realidad contemporánea exige una ruptura con este paradigma y transitar de la madre como “destino de soledad” hacia la maternidad como una vocación de interdependencia, cuya plenitud solo es posible bajo el cobijo de una corresponsabilidad comunitaria y estatal.

Incluso, la devoción a la Virgen María, modelo de fuerza serena y acompañamiento constante, a veces se ha leído de forma incompleta. Ella no fue una figura pasiva dedicada al cuidado de su Hijo, sino una mujer contribuyente a la transformación de la historia, quien sostuvo la esperanza de una comunidad entera.

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Cuidar no es anularse; es el acto de hacer posible la existencia digna de otras y otros. Y esa labor no puede recaer sobre en una sola persona bajo la excusa de una supuesta disposición biológica o espiritual al sacrificio.

Ahora, cuando se habla de tiempo de mujeres no es simple retórica, sino un proceso de transformación sustancial, garantizando derechos fundamentales desde el acceso a la salud y la educación hasta una vida libre de violencia.

Aunque, una parte central de esa evolución ocurre cuando entendemos el cuidado como una responsabilidad compartida que involucra a familias, comunidades y al Estado.

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En la Ciudad de México, esta visión cobra forma a través de iniciativas como el Sistema Público de Cuidados. Este modelo no busca sustituir el amor familiar, sino fortalecerlo, reconociendo y redistribuyendo las tareas históricamente agotadoras para las madres. Las Casas de las 3R —Reconocer, Redistribuir y Reducir— instruidas por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, son ejemplo de cómo la política puede ponerse al servicio de la dignidad humana.

Allí, el cuidado deja de ser una carga invisible para convertirse en un derecho ciudadano y un compromiso social.

En esa lógica, desde el C5 desplegamos la estrategia “gafas violeta”, la cual implica atención con perspectiva de género a través de las líneas SOS Mujeres *765, 9-1-1 para emergencias, 089 por denuncia anónima y 55 5036 3301 contra la extorsión y el fraude.

Este 10 de mayo, la celebración de las madres puede ir más allá de los festejos tradicionales y palabras de admiración. El mayor homenaje está en el compromiso de construir una red de apoyo para acompañarlas en tiempo de mujeres.

Nota: Los artículos de la sección de opinión son responsabilidad única del autor y no representan necesariamente el punto de vista de Desde la fe.


Autor

Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX).