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El convento de Milpa Alta que resguarda documentos en náhuatl desde el siglo XVI

El convento de San Antonio Tecómitl, en Milpa Alta, es uno de los tesoros históricos de la Ciudad de México. Fundado por los franciscanos a finales del siglo XVI, resguarda documentos en náhuatl y testimonios que narran la evangelización de los pueblos originarios y la vida religiosa de la Nueva España.

21 julio, 2026
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Ubicado en el pueblo de San Antonio Tecómitl, en la alcaldía Milpa Alta, este antiguo convento conserva un valioso legado histórico y lingüístico: documentos escritos en náhuatl que datan del siglo XVI, testimonio del proceso de evangelización y de la riqueza cultural de los pueblos originarios del Valle de México.

El nombre Tecómitl proviene del náhuatl tetl (piedra), comitl (olla) y co (lugar), por lo que puede traducirse como “En la olla de piedra”.

Una fundación franciscana del siglo XVI

El conjunto conventual fue fundado por la Orden de Frailes Menores (OFM), perteneciente a la Provincia del Santo Evangelio. Debido a que su establecimiento no aparece registrado en el Códice Franciscano, los especialistas consideran que debió fundarse después de 1569. De acuerdo con el historiador George Kubler, la construcción que hoy se conserva corresponde a finales del siglo XVI.

Una de las primeras descripciones del convento fue realizada en 1585 por el cronista franciscano Antonio de Ciudad Real, quien señaló que en Tecómitl existía “una casita pequeña hecha de adobe, con su iglesia, claustro y celdas hechas de lo mismo”, habitada por dos frailes. Un año más tarde, durante su visita pastoral, fray Alonso Ponce, comisario general de la Orden Franciscana, confirmó esta información.

Un importante centro de evangelización

El convento desempeñó un papel relevante en la labor misionera de los franciscanos. En 1605, fray Gerónimo de Mendieta autorizó la publicación de la Vida de San Antonio de Padua, escrita en náhuatl por fray Juan Bautista, muestra del esfuerzo por transmitir la fe en la lengua de los pueblos indígenas.

Décadas más tarde, en 1663, los frailes Martín de Saraoz y Pedro Serrano realizaron un inventario de los bienes que resguardaba la sacristía del templo, documento que hoy constituye una fuente histórica de gran valor.

Del convento franciscano al clero secular

Hacia 1691, el convento de San Antonio de Padua albergaba a cuatro frailes, quienes atendían cuatro pueblos de visita. Pocos años después, en 1696, la población de Tecómitl estaba integrada por alrededor de 200 españoles, mestizos y mulatos, así como 300 indígenas.

Finalmente, entre 1771 y 1774, el conjunto conventual fue secularizado, como parte de la reorganización eclesiástica de la Nueva España, quedando desde entonces bajo la administración del clero secular.

Atrio

El atrio está bardeado. Sus dimensiones debieron ser más grandes. Ahora al frente de la entrada principal hay un jardín.

Portal de peregrinos

El Portal de peregrinos tiene siete arcos de medio punto. Cuatro tienen un mismo tamaño y otros tres son más grandes. Uno de ellos debió ser la capilla abierta. Ahora están cerrados con ventanales.

Iglesia

– Exterior

La fachada – portada tiene dos cuerpos y un remate. En el primero hay tres calles. En la del centro un arco octagonal. Las calles laterales se enmarcan en columnas. Al centro de estas repisas, sin imágenes. El segundo tiene también tres calles. En la del centro la ventana del coro de forma octagonal alargada. Las calles laterales se enmarcan en columnas. Al centro de estas repisas, sin imágenes. El remate tiene cinco calles. En la del centro un nicho. Las otras son lisas. Se dividen con pilastras. En la parte superior el remate es mixtilíneo.

La torre tiene tres cuerpos y un remate. El primero, que es liso, corre a lo largo de la fachada – portada. El segundo tiene forma octagonal. En cada lado, al centro un arco de medio punto. En las esquinas nichos sin imágenes. El tercero, de menor dimensión, tiene también forma octagonal. En cada una de las esquinas hay arcos de medio punto. En cuatro lados nichos sin imágenes. El remate una cúpula de gajos con una linternilla.

A la izquierda de la fachada – portada una espadaña. Al frente y en la parte posterior un arco de medio punto alargado. A los lados unos espacios abiertos.

– Interior

La planta es de una nave, que se divide en cinco cuerpos con bóvedas que tienen pechinas en las esquinas. En el ábside una semicúpula. El altar mayor es neoclásico.  

Convento 

Está hecho con bloques de lava. Solo tiene el claustro bajo. La forma es rectangular como en Tlahuelilpan, Huexotla y Jonacatepec. Tres arcos de medio punto en los laterales y en las cabeceras dos arcos de medio punto. Al centro una fuente. Los techos de viga de madera. En el dintel aparece la fecha de 1816. Esto indica una reconstrucción.

Archivo parroquial

El acervo de esta parroquia es de una riqueza e importancia única. En tanto que conservó de manera casi íntegra los libros sacramentales desde el siglo XVI al XX. El libro más antiguo es el de Informaciones matrimoniales que data de 1568. Es de hacer notar que existen varios libros del siglo XVI y XVII cuyas partidas están escritas en náhuatl.

En el archivo se conservó, además de los libros sacramentales, una importante colección de circulares, cartas pastorales, edictos y toda clase de providencias dispuestas por los arzobispos a su clero e informes e inventarios de la parroquia del siglo XX. En suma, este acervo parroquial (ahora resguardado en setenta cajas) nos permite recorrer, casi sin interrupciones, más de cuatrocientos años de la vida de una comunidad.

Comentario

Los terremotos del 19 de septiembre de 2017 provocaron daños al conjunto. Las obras de restauración todavía no se terminan. Frente a la puerta de la iglesia, sobre el atrio, todavía se mantiene una carpa provisional donde se celebran los oficios religiosos (mayo 2022).

En la iglesia y convento se conservan pocos elementos del siglo XVI. Lo más antiguo es el convento y el Portal de peregrinos. Es notable el archivo parroquial que resguarda documentos del siglo XVI (1569) hasta el día de hoy.

El conjunto conventual de San Antonio de Padua en San Antonio Tecómitl, uno de los pueblos originarios de la Alcaldía de Milpa Alta, se mantiene en pie. Ha sufrido muchos cambios y transformaciones, pero sigue ahí. Es otra de las fundaciones del siglo XVI de la Orden de Frailes Menores (OFM) en lo que fue al capital de la Nueva España.

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Autor

Rubén Aguilar Valenzuela es profesor universitario y analista político.