Rosario de los jueves: Misterios Luminosos

Los Misterios Luminosos del Santo Rosario se rezan los jueves. Aquí te diremos paso a paso cómo rezarlo:
Misterios Luminosos. El anuncio del Reino de Dios. Ilustración: Martín Cuéllar.
El anuncio del Reino de Dios. Ilustración: Martín Cuéllar.

El Santo Rosario de los jueves corresponde a los Misterios Luminosos. Aquí te decimos cómo rezarlos. Este es el paso a paso:

1. Nos persignamos:

Por la señal de la santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.




2. Decimos el Yo Pecador:

Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión.  Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.  Amén.

3. Decimos un Gloria al Padre:

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

4. Iniciamos el Santo Rosario.

Primer Misterio Luminoso: El Bautismo en el Jordán

Misterios Luminosos. Primero: El Bautismo en el Jordán.

Misterios luminosos. Primer misterio: el Bautismo en el Jordán.

Meditación: “Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre Él. Y una voz que salía de los cielos decía: ‘Este es Mi Hijo amado, en quien me complazco'”. (Mt 3,16-17)

Toma un minuto para reflexionar el texto bíblico. Relaciónalo con lo que estás viviendo y dialoga sobre ello con Jesús y con María.

-Reza un Padre nuestro

Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén

-Reza 10 Avemarías

Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces).

-Reza un Gloria al Padre

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

-Reza 3 jaculatorias

María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos, gran Señora.

Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Segundo Misterio Luminoso: Las bodas de Caná

Misterios Luminosos. Segundo: Las bodas de Caná.

Misterios luminosos. Segundo Misterio: las bodas de Caná.

Meditación: “Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dijo a Jesús su madre: ‘No tienen vino’. Jesús le respondió: ‘¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora’. Dijo su madre a los sirvientes: ‘Hagan lo que Él les diga'”. (Jn 2, 1-5). 

Toma un minuto para reflexionar el texto bíblico. Relaciónalo con lo que estás viviendo y dialoga sobre ello con Jesús y con María.

-Reza un Padre nuestro

Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén

-Reza 10 Avemarías

Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces).

-Reza un Gloria al Padre

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

-Reza 3 jaculatorias

María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos, gran Señora.

Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios

Misterios Luminosos. Tercero: El anuncio del Reino de Dios. Ilustración: Martín Cuéllar. Misterios luminosos. Tercer misterio: Jesús predicando a sus discípulos.

Meditación: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; conviértanse y crean en el Evangelio”. (Mc 1, 15)

Toma un minuto para reflexionar el texto bíblico. Relaciónalo con lo que estás viviendo y dialoga sobre ello con Jesús y con María.

-Reza un Padre nuestro

Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén

-Reza 10 Avemarías

Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces).

-Reza un Gloria al Padre

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

-Reza 3 jaculatorias

María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos, gran Señora.

Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Cuarto Misterio Luminoso: La Transfiguración

Misterios Luminosos. Cuarto: La Transfiguración del Señor.

Misterios luminosos. Cuarto misterio: La transfiguración

Meditación: “Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: Su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz” (Mt 17, 1-2).

Toma un minuto para reflexionar el texto bíblico. Relaciónalo con lo que estás viviendo y dialoga sobre ello con Jesús y con María.

-Reza un Padre nuestro

Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén

-Reza 10 Avemarías

Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces).

-Reza un Gloria al Padre

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

-Reza 3 jaculatorias

María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos, gran Señora.

Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Quinto Misterio Luminoso: La Institución de la Eucaristía

Misterios Luminosos. Quinto: La Institución de la Eucaristía.

Misterios luminosos. Quinto misterio: En la Última Cena Jesús instituyó la Eucaristía.

Meditación: “Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: ‘Tomen y coman, éste es Mi Cuerpo'” (Mt 26, 26).

Toma un minuto para reflexionar el texto bíblico. Relaciónalo con lo que estás viviendo y dialoga sobre ello con Jesús y con María.

-Reza un Padre nuestro

Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén

-Reza 10 Avemarías

Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. (Se repite 10 veces).

-Reza un Gloria al Padre

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

-Reza 3 jaculatorias

María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos, gran Señora.

Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Oraciones finales

5. Se rezan 3 Avemarías

-Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto, en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines. Llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

-Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos ponemos nuestra esperanza para que la alientes. Llena eres de gracia…

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

-Dios te salve, María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames. Llena eres de gracia…

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

-Dios te salve, María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa original.

6. Rezamos La Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

7. Se rezan las Letanías Lauretanas, que puedes encontrar en esta liga.

Con información de Vatican.va

También puedes hacer el Santo Rosario de los martes y viernes con este video. El Rosario lo dirige Mons. Carlos Enrique Samaniego, obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México. Sólo da clic en la pantalla.

 

Compartir




Publicidad