¿Quién fue el padre Amorth, conocido como el “rival del demonio”?

En su quinto aniversario luctuoso, recordamos a este sacerdote de la Diócesis de Roma, quien en un periodo de 30 años realizó alrededor de 70 mil exorcismos.
El padre Amorth, reconocido exorcista.
El padre Amorth (D.E.P) reconocido exorcista.

“¿Sabes por qué cuando el diablo me ve, huye? Porque soy más feo que él y le doy miedo”, fueron las palabras que el padre Gabriele Amorth dijo a un hombre que se hallaba bajo un proceso de exorcismo, quien, en una entrevista para el diario La Repubblica habló sobre este sacerdote exorcista de la Diócesis de Roma, conocido como el “rival del demonio”.

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Después de aquel proceso exorcístico, Alberto -nombre ficticio que se le dio para guardar el anonimato-, comenzó a llevar una vida de jubilado, luego del gran sufrimiento que lo impulsó a buscar la ayuda del sacerdote exorcista, quien tuvo que trabajar con él durante varios años.


¿Qué es un exorcismo?

El exorcismo es una práctica divinamente revelada, y actualmente forma parte de las tareas pastorales de la Iglesia: se trata de la oración de Cristo Sacerdote, vencedor del pecado y de la muerte, que libera a un alma afligida de la acción extraordinaria del demonio. Esta práctica se da por la gracia de Dios para la santificación del afectado y para gloria de Él.

El padre Amorth realizó alrededor de 70 mil exorcismos.

El padre Gabriel Amorth fue el exorcista de la Diócesis de Roma durante 30 años.

Sin embargo, ni los sacerdotes exorcistas ni las personas poseídas son como los presentan en las películas. El exorcista es un sacerdote de trabajo diario, de una intensa vida de oración, alegre, servicial y sociable; y quienes están bajo un proceso exorcístico son personas que llevan una vida normal, que sin embargo, van perseverando en la fe y en su vida de gracia.

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El caso de Alberto

Para toda la gente, Alberto era una persona normal; sin embargo, él sentía no ser él al estar cerca de sitios de culto religioso. Y con frecuencia se despertaba de noche con heridas inexplicables en la piel. Sin embargo, uno de los signos más asombrosos sucedió durante uno de las primeras visitas al padre Amorth, pues, sin saber inglés, se puso a decir cosas en dicho idioma, aunque sin ningún sentido.

Lo que pasó con Alberto es que había entrado en un círculo de ocultismo y esoterismo, “y de esa forma yo había abierto puertas a una realidad preternatural que, de hecho, invadió mi vida y mi cuerpo”, cuenta.

Platica que a sugerencia de una amiga visitó al padre Amorth, y se encontró con un sacerdote muy humilde y sencillo, quien sonreía, gastaba bromas y trataba de desdramatizar la situación con expresiones como “Ánimo, esto pasará” o “¿Sabes por qué cuando el diablo me ve, huye? Porque soy más feo que él y le doy miedo”.

La liberación de Alberto se dio luego de seis años de proceso, cuando en una de las sesiones ya no experimentó ninguna reacción. El padre Amorth le recomendó empezar a llevar una vida de oración y ayuno, y él paulatinamente se volvió a acercar a la fe.

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¿Quién fue el padre Amorth?

El padre Gabriele Amorth ha sido el exorcista más famoso del mundo; durante 30 años atendió casos de posesiones demoniacas, periodo en el que realizó alrededor de 70 mil exorcismos.

En 1990 fundó la Asociación Internacional de Exorcistas, organización que presidió hasta el año 2000, y que posteriormente fue reconocida jurídicamente por el Vaticano al recibir el visto bueno de la Congregación para el Clero.

El padre Amorth haciendo oración de liberación frente a una mujer poseída.

Las posesiones demoníacas deben ser determinadas por un sacerdote exorcista.

Nació el 1 de mayo de 1925 en Módena (Italia), se unió a la Sociedad de San Pablo en 1947, se ordenó como sacerdote en 1951 y en 1985 fue nombrado exorcista oficial de la Diócesis de Roma.

Su nombramiento como exorcista oficial de dicha Diócesis hizo de él una celebridad mundial, y en diversas entrevistas concedidas a medios de comunicación llegó a asegurar que recibía hasta 600 peticiones al día para celebrar exorcismos.

Después de su larga y reconocida trayectoria como sacerdote exorcista, falleció el 16 de septiembre de 2016 a los 91 años, en la clínica de Roma donde se encontraba hospitalizado por problemas pulmonares.

Su muerte fue confirmada ese mismo día por el grupo editorial San Pablo, donde publicó varios de sus libros, como Dios es más bello que el diablo, considerado su testamento humano y espiritual.

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