Oración del Papa para invocar al Espíritu Santo en momentos difíciles

El Santo Padre aseguró que todos los cristianos debemos invocar más al Espíritu Santo, con palabras sencillas y en los diferentes momentos del día.
El Papa Francisco consuela a un enfermo en la Audiencia General. Foto: Vatican Media.
El Papa Francisco consuela a un enfermo en la Audiencia General. Foto: Vatican Media.

En los momentos de debilidad y dificultad de nuestra vida, cuando estamos cansados de hacer el bien, debemos invocar al Espíritu Santo para pedirle su fuerza y su protección, aseguró el Papa Francisco.

Leer: ¿Qué dijo Jesús sobre el Espíritu Santo?

¿Cómo invocar al Espíritu Santo?

Durante la Audiencia General, el Santo Padre aseguró que todos los cristianos debemos invocar más al Espíritu Santo, con palabras sencillas y en los diferentes momentos del día.


“Tú debes decir en los momentos de dificultad: ‘Espíritu Santo, ven’. La palabra clave es esta: ‘ven’. Pero tienes que decirlo tú con tu lenguaje, con tus palabras”.

“Ven, porque estoy en dificultad, ven porque estoy en la oscuridad, en la penumbra; ven porque no sé qué hacer; ven porque voy a caer. Ven. Ven. Es la palabra del Espíritu para llamar al Espíritu Santo”.

El Espíritu Santo según el Papa Francisco.

El Espíritu Santo según el Papa Francisco.

La Oración de Pentecostés

El Papa Francisco recomendó también la oración que la Iglesia recita en Pentecostés, que nos recuerda cómo rezaban la Virgen y los apóstoles después de que Jesús subió al Cielo.

Esta oración, aseguró el Papa, nos ayudará a caminar en el Espíritu, en la libertad y en la alegría, porque cuando viene el Espíritu Santo viene la alegría, la verdadera alegría:

Ven Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre,
don en tus dones espléndido.

Luz que penetras las almas,
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo.

Tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego.

Gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma
divina luz y enriquécenos.

Mira el vacío del alma
si tú le faltas por dentro.

Mira el poder del pecado
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo.

Lava las manchas.
Infunde calor de vida en el hielo.
Doma el espíritu indómito.
Guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones
según la fe de tus siervos.

Por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito.

Salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.