“¡Toda la gloria a Dios!”: Enzo Fernández tras llevar a Argentina a la final del Mundial

Leer más

¿Qué significa la frase “Los tiempos de Dios son perfectos” que compartió Gilberto Mora?

La frase "los tiempos de Dios son perfectos" no fue dicha por Jesús ni está en la Biblia, pero puede tener un sentido cristiano, dependiendo de cómo se interprete.

7 julio, 2026
Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Desde la Fe en

Gilberto Mora se despide del Mundial: “Los tiempos de Dios son perfectos”

Tras convertirse en una de las revelaciones del Mundial 2026 con apenas 17 años, el mediocampista mexicano Gil Mora agradeció el respaldo de la afición con un mensaje en sus redes sociales, en el que también expresó su fe en Dios.

Gracias México 🇲🇽 Mi mayor sueño hecho realidad, gracias por todo su apoyo. Los tiempos de Dios son perfectos“, escribió el joven futbolista junto a una serie de fotografías de su participación en la Copa del Mundo.

El mensaje rápidamente fue celebrado por miles de aficionados, quienes reconocieron el desempeño del canterano durante el torneo y destacaron la referencia a su fe tras cumplir el sueño de disputar un Mundial con la Selección Mexicana.

¿Qué significa la frase “Los tiempos de Dios son perfectos?”

El padre Alberto Medel, de la Diócesis de Xochimilco, abordó una de las más repetidas entre creyentes: “Los tiempos de Dios son perfectos.”

Aunque la frase suena piadosa y ha adquirido popularidad, el sacerdote invita a los fieles a examinar su verdadero significado a la luz del Evangelio. “Esta frase no aparece literalmente en la Palabra de Dios ni fue dicha por Jesús. Pero, dependiendo de cómo se entienda, puede tener sentido cristiano… o no”, aseguró.

Para el padre Medel, la clave está en recordar que el centro de la vida cristiana no es la espera pasiva de una intervención divina arbitraria, sino la búsqueda activa y libre de la voluntad de Dios. “Jesús, en Getsemaní, no le dice al Padre ‘haz lo que quieras’, sino que se entrega conscientemente a su voluntad: Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya’”, explicó.

De esa escena se desprende una enseñanza profunda: Dios tiene un propósito de amor para cada persona, y la plenitud de la vida cristiana se alcanza cuando, con libertad y conciencia, cada uno elige abrazar ese proyecto. “Dios no nos creó para manejarnos como piezas de ajedrez, sino para que descubramos, elijamos y vivamos el propósito para el que fuimos creados”, añadió.

El peligro está, advirtió, en usar la frase como una especie de consuelo vacío o resignación pasiva. “Si entendemos que Dios un día se amanece de buenas y otro de malas, como si todo dependiera del azar, entonces no estamos hablando de fe, sino de superstición. Y esos tiempos no serían perfectos”, señaló.

La voluntad de Dios, recordó, se manifiesta de forma clara en el Evangelio: “Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo”. Por eso, más que dejar todo “a ver qué pasa”, el padre Medel llamó a cada creyente a asumir su libertad, su inteligencia y su responsabilidad para descubrir el proyecto de Dios y vivirlo. Solo así, insistió, los tiempos de Dios serán verdaderamente perfectos en nuestra vida.

Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Desde la Fe en


Autor

Maestro Normalista. Licenciado en Filosofía y Teología, Mtro. en Teología, Lic. Pontificio en Teología Sacramentaria. Canciller de la Diócesis de Xochimilco, Exorcista miembro de la AIE, Maestro de las Celebraciones Litúrgicas de la Diócesis de Xochimilco. Párroco de “El Padre Nuestro”. Profesor de Teología de la Iniciación Cristiana, de Teología de la Eucaristía, de Teología del Matrimonio, de Semiótica, de Síntesis Teológica y varios Seminarios Teológicos.