¿Es cierto que el Papa Francisco cambió el ayuno por actos de caridad?

Hay una fake news que reaparece con Cuaresma, en ella se dice que el Papa Francisco ha derogado el ayuno.
El Papa Francisco en tiempo de Cuaresma. Foto: L'Osservatore Romano
El Papa Francisco en tiempo de Cuaresma. Foto: L'Osservatore Romano

Ya parece ser una tradición de cada año. Anda circulando en las redes sociales un “bonito” fake news (noticia falsa). Se trata de una cadena, difundida principalmente por WhatsApp, en la que se asegura que, en lugar del ayuno de carne en Cuaresma, el Papa Francisco propone 15 sencillos actos de caridad.

El texto que se difunde por WhatsApp (con algunas variaciones año con año), en general dice lo siguiente:

“Se acabó el ayuno de Carne en Cuaresma (¡Finalmente!)”. O “En lugar del ayuno de carne en Cuaresma,  el Papa Francisco propone 15 sencillos actos de caridad. ¡Mira qué belleza!”


Luego el texto procede a enlistar acciones como saludar, dar las gracias, ayunar de egoísmo y de falta de perdón, etc.

“Si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de:

PAZ,
CONFIANZA,
ALEGRÍA,
Y VIDA

Gran sabiduría del Papa Francisco en esta propuesta de Cuaresma, por ello lo comparto con gusto“, concluye la cadenita, de modo que motiva al remitente a seguirla difundiendo.

Leer: ¡No te dejes esclavizar por las cadenas de WhatsApp!

A mí me ha llegado por varios lados, y la gente me comenta: “¡Qué bonito y moderno lo del Papa Francisco!, ¿no lo cree, padre?”. Yo les explico que se trata de una fake news (noticia falsa), y aprovecho para hablarles un poco de la importancia del ayuno.

Efectivamente, el contenido de esa cadena es muy bonito, pero debemos dejar en claro que no es la doctrina de la Iglesia. La intención –quiero creer– es aterrizar y buscar el sentido del verdadero ayuno en la proyección a la vida, con contenido social.

¿Qué dice el Papa Francisco sobre el ayuno en Cuaresma?

El Santo Padre, y en ello la Iglesia en su Magisterio, nos ha exhortado a que durante la Cuaresma pongamos en práctica las Obras de Misericordia, espirituales y corporales; de igual manera, invita a acrecentar la fe, la esperanza y la caridad. Pero el Papa Francisco jamás ha derogado el ayuno.

El ayuno y la abstinencia de carnes se mantienen como obligatorios el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, aunque las personas pueden ayunar voluntariamente todos los viernes de Cuaresma.

Te puede interesar: ¿Qué es el ayuno y quiénes debemos cumplirlo?

En cuanto a la abstinencia de carnes los viernes de Cuaresma, la Conferencia del Episcopado Mexicano, consciente de las limitaciones de mucho fieles (cuando el pobre tiene para carne, resulta que es Cuaresma), y del hecho de que en esta temporada el pescado sube de precio y la carne baja, permite que la abstinencia se supla por una obra de misericordia significativa.

¿Para qué sirve el ayuno?

El ayuno sigue siendo un signo claro de conversión personal, de un esfuerzo consciente para aprender a doblegar las tentaciones y no caer en ellas; si no somos capaces de dejar de comer carne un día –abstenernos–, cómo podemos decir que renunciamos al pecado. Al contrario, nos justificamos en “se me olvidó”, “no era tan importante”.

Por ello, Jesús nos invita: “Arrepiéntanse y crean en el Evangelio”, más allá de la “fragilidad del cuerpo”, el llamado a la espiritualidad que nos fortalece. Aprender y ejercitarnos para poder vencer las tentaciones, así creceremos como hijos de Dios y testigos coherentes del Evangelio.

Leer: ¿Cómo vencer las tentaciones en Cuaresma?

Lo anunciado por los Profetas, que escucharemos en la Liturgia Eucarística de cada Cuaresma, es: entiendan el verdadero sentido del ayuno, vuelvan su corazón a Dios y al hermano necesitado; compartan con el que no tiene; no por apariencias, sino por volver de corazón a Dios.

Los profetas y los Evangelios nos insisten “Misericordia quiero, y no sacrificios ni holocaustos”; “Un corazón contrito y arrepentido, es lo que te agrada, Señor”.

Vayamos a las fuentes de la Sagrada Escritura, al Magisterio de la Iglesia, no giremos nuestra vida cristiana por modas o por las redes sociales. No caigamos en fake news –que a veces llegan a sonar bonitas-, sino busquemos las fuentes; si nos gustan las redes, busquemos en las páginas web, y no sólo reenviemos mentiras.