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¿Por qué existen tantas advocaciones de la Virgen María? Esto explica la Iglesia

¿Por qué existen tantas advocaciones marianas? La Iglesia explica qué son, cómo se aprueban y por qué todas se refieren a María.

POR  Jorge Reyes
15 mayo, 2026
¿Por qué existen tantas advocaciones de la Virgen María? Esto explica la Iglesia
Las distintas advocaciones marianas expresan la devoción de los pueblos hacia una sola Virgen María, Madre de Jesucristo. Foto Especial.
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La Iglesia católica venera a una sola Virgen María: la Madre de Jesucristo. Sin embargo, a lo largo de los siglos han surgido cientos de advocaciones marianas en distintas partes del mundo, algunas de las cuales están ligadas a apariciones reconocidas por la Iglesia, otras a misterios de la vida de María, a títulos teológicos, a lugares geográficos o a expresiones de la fe popular.

Pero ¿qué es exactamente una advocación? ¿Por qué existen tantas? ¿Quién las aprueba? ¿Y significa esto que hay muchas “vírgenes”? La respuesta oficial de la Iglesia es clara: todas las advocaciones se refieren a la misma persona, la Virgen María.

¿Qué es una advocación mariana?

Una advocación mariana es un título, nombre o forma particular con la que los fieles veneran a la Virgen María, resaltando algún aspecto de su misión, de su vida, de una aparición, de un milagro o de la devoción de un pueblo.

Por ejemplo, la Virgen de Guadalupe, la Virgen de Lourdes, Nuestra Señora del Carmen o María Auxiliadora no son “distintas vírgenes”, sino diferentes maneras de referirse a la misma Madre de Dios.

La Santa Sede explica que los títulos marianos nacieron históricamente del amor y de la contemplación del pueblo cristiano hacia María. El documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Mater Populi Fidelis, aprobado por el Papa León XIV, señala que los fieles, “movidos por el amor”, buscaron a lo largo de la historia “las palabras más bellas” para expresar el lugar especial que ocupa María junto a Cristo.

“La presencia de las diversas advocaciones, de las imágenes y de los santuarios marianos manifiestan esa maternidad real de María que se hace cercana a la vida de sus hijos. Sirva como ejemplo la manifestación de la Madre al indio san Juan Diego en el monte del Tepeyac.

“Esa experiencia del afecto maternal de María, que vivió san Juan Diego, es la experiencia personal de los cristianos que reciben el afecto de María y que ponen en sus manos ‘las necesidades de la vida de cada día y abren confiados su corazón para solicitar su intercesión maternal y obtener su tranquilizadora protección’”, se señala en los numerales 43 y 44 de dicho documento.

¿Por qué existen tantas advocaciones de la Virgen?

Las advocaciones surgieron de manera gradual conforme el cristianismo se extendió por el mundo y cada cultura expresó su devoción mariana con rasgos propios.

San Juan Pablo II aseguró, en la Audiencia General del 13 de agosto de 1997, que por ser Madre de todos los creyentes, la Virgen María suscita en ellos relaciones de auténtica fraternidad espiritual y de diálogo incesante. Así, “la experiencia diaria de fe, en toda época y en todo lugar, pone de relieve la necesidad que muchos sienten de poner en manos de María las necesidades de la vida de cada día y abren confiados su corazón para solicitar su intercesión maternal y obtener su tranquilizadora protección”.

“Las oraciones dirigidas a María por los hombres de todos los tiempos, las numerosas formas y manifestaciones del culto mariano, las peregrinaciones a los santuarios y a los lugares que recuerdan las hazañas realizadas por Dios Padre mediante la Madre de su Hijo, demuestran el extraordinario influjo que ejerce María sobre la vida de la Iglesia”, indicó san Juan Pablo II.

Por lo anterior, la Iglesia reconoce que las diferentes devociones a la Virgen María tienen raíces muy diversas, como por ejemplo:

  • La Virgen de Guadalupe está vinculada a las apariciones a san Juan Diego en México.
  • Nuestra Señora de Lourdes se relaciona con las apariciones en Francia.
  • La Virgen del Carmen tiene origen en la espiritualidad carmelita.
  • María, Madre de la Iglesia, es un título que resalta su maternidad espiritual sobre todos los cristianos. Incluso el papa Francisco instituyó oficialmente esta memoria litúrgica en 2018.

Así, lo correcto no es hablar de vírgenes, sino de advocaciones de la Virgen, ya que la Virgen María se ha aparecido muchas veces y de distintas maneras, porque ella busca la manera de ser entendida por aquellos que la ven y escuchan, es decir, se adapta a la cultura en la cual se manifiesta.

De este modo, la Iglesia considera que estas expresiones enriquecen la vida espiritual de los fieles porque permiten contemplar distintas dimensiones de María siempre en relación con Cristo.

¿Qué tipos de advocaciones marianas existen?

Aunque no existe una clasificación única y definitiva, tradicionalmente las advocaciones marianas pueden agruparse en varios tipos:

1. Advocaciones relacionadas con apariciones

Son aquellas vinculadas a fenómenos sobrenaturales que, después de un discernimiento eclesial, reciben aprobación de la Iglesia. Ejemplos:

  • Virgen de Guadalupe.
  • Virgen de Fátima.
  • Virgen de Lourdes.

2. Advocaciones teológicas o dogmáticas

Resaltan verdades de fe sobre María reconocidas por la Iglesia. Ejemplos:

  • Madre de Dios.
  • Inmaculada Concepción.
  • Asunta al Cielo.

3. Advocaciones ligadas a la misión espiritual de María

Subrayan el papel de María en la vida cristiana y en la Iglesia. Ejemplos:

  • Madre de la Iglesia.
  • Auxilio de los Cristianos.
  • Reina de la Paz.
  • Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

4. Advocaciones geográficas o culturales

Se desarrollan en regiones concretas y expresan la fe de un pueblo. Ejemplos:

  • Virgen de Zapopan.
  • Virgen de San Juan de los Lagos.
  • Virgen de Czestochowa.

5. Advocaciones asociadas a órdenes religiosas o espiritualidades

Nacen dentro de comunidades religiosas y su carisma. Ejemplos:

  • Virgen del Carmen.
  • Nuestra Señora de la Merced.
  • María Auxiliadora.

¿Quién aprueba una advocación mariana?

El proceso puede variar según el origen de la devoción, pero normalmente intervienen primero las autoridades eclesiales locales y, en ciertos casos, la Santa Sede.

Cuando una advocación está relacionada con supuestas apariciones o fenómenos sobrenaturales, el discernimiento corresponde inicialmente al obispo diocesano. Cabe destacar que el Vaticano publicó el 17 de mayo de 2024 el documento “Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales”, y cuya competencia será del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

De esta manera, el obispo analiza:

  • La autenticidad de los hechos
  • El contenido doctrinal
  • Los frutos espirituales
  • Si existe algún riesgo de error doctrinal o manipulación

Posteriormente, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe puede intervenir para confirmar, orientar o emitir un juicio definitivo sobre el caso presentado.

En otros casos, una advocación puede difundirse por la devoción popular y recibir reconocimiento litúrgico mediante decretos de la Santa Sede, especialmente a través del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

¿Al existir muchas advocaciones significa que hay muchas vírgenes?

Una duda que surge constantemente es si al haber muchas advocaciones marianas, significa que existen también muchas vírgenes.

La respuesta contundente es NO. La doctrina católica enseña claramente que existe una sola Virgen María.

De este modo, las distintas advocaciones que existen de María no representan personas diferentes, sino diversas maneras de venerar a la misma Madre de Jesús.

La Iglesia insiste en que toda auténtica devoción mariana debe conducir siempre a Cristo y nunca sustituirlo. El documento Mater Populi Fidelis recuerda precisamente que todo en María “está orientado a la centralidad de Cristo y de su obra salvadora”.

Por ello, aunque existan numerosas imágenes, nombres y tradiciones marianas en el mundo, para los católicos todas se refieren a la misma mujer elegida por Dios para ser la Madre de Jesucristo.

La diversidad de advocaciones refleja, más bien, la universalidad de la Iglesia y la manera en que distintos pueblos y culturas han experimentado la cercanía maternal de María a lo largo de la historia.

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Autor

Lic. en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM, con una trayectoria de más de 30 años como periodista en medios como Reforma, El Centro y Notimex, así como funcionario de comunicación social en dependencias de gobierno y legislativas. Actualmente trabaja como periodista especializado en temas de religión.