El Papa León XIV termina su viaje apostólico con un llamado a vivir la fe en comunidad y con esperanza en África
En el último día de su viaje apostólico por África, el Papa León XIV cerró su visita con la Santa Misa en Malabo, donde animó a los fieles a redescubrir la fuerza de la Palabra de Dios y vivir la fe en comunidad.
Con un reiterado llamado a la paz y la reconciliación en todo el mundo, el Papa León XIV continúa su Viaje Apostólico de 10 días que lo llevará a visitar once ciudades de cuatro países de África en los que tendrá al menos una 25 intervenciones entre discursos, saludos y homilías.
23 de abril: último día de viaje apostólico del Papa León XIV
03:00 am hora de México: celebración de la Santa Misa, estadio de Malabo
En el marco de la Eucaristía celebrada en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el Papa León XIV dirigió un mensaje a la Iglesia africana, invitando a los fieles a vivir su fe con esperanza, en comunión y comprometidos con la misión evangelizadora. Al inicio de su homilía, el Santo Padre expresó su cercanía con la comunidad local tras el fallecimiento del vicario general, Monseñor Fortunato Nsue Esono, exhortando a vivir este momento con fe y prudencia.
Leer la vida a la luz de la Palabra
El Papa centró su reflexión en la importancia de comprender la Sagrada Escritura no solo como un texto, sino como una guía viva para la vida cristiana. Inspirado en el pasaje del encuentro entre el diácono Felipe y el eunuco etíope, destacó que la fe se construye en comunidad y con acompañamiento.
“¿Comprendes lo que estás leyendo?” (Hch 8,30), recordó el Pontífice, subrayando que la Palabra de Dios interpela y transforma cuando es compartida y explicada. Asimismo, añadió que la lectura bíblica “es siempre un acto personal y también eclesial, no un ejercicio solitario o meramente técnico”.
Cristo, pan de vida y esperanza
Durante su homilía, el Santo Padre profundizó en el significado de la Eucaristía como alimento espiritual que da vida eterna. Recordó que, así como el maná sostuvo al pueblo en el desierto, Cristo se ofrece hoy como el verdadero pan que sacia el hambre de vida y justicia.
“El que cree, tiene Vida eterna” (Jn 6,47), afirmó, invitando a los fieles a confiar plenamente en el amor de Dios. En este sentido, destacó que en Jesús “Dios se da a sí mismo por nosotros”, abriendo una posibilidad de esperanza frente a la desesperación humana.
Una Iglesia misionera que vive en comunión
El Papa León XIV animó a la Iglesia en África a continuar su misión evangelizadora con alegría, recordando que el anuncio del Evangelio no es solo palabra, sino testimonio de vida.
“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús”, citó, retomando la enseñanza de Papa Francisco. Además, advirtió sobre el riesgo de una fe individualista que cierra el corazón a los demás, e invitó a vivir el amor cristiano a través del servicio, la justicia y la solidaridad.
Un viaje marcado por la fe y la esperanza
Al concluir su visita apostólica por África, el Papa expresó su gratitud por los diez días vividos en el continente, asegurando que se lleva “un tesoro inestimable de fe, de esperanza y de caridad”. Destacó el testimonio de los pueblos africanos y su papel fundamental en la vida de la Iglesia, confiando su futuro a la intercesión de la Virgen María y animándolos a seguir siendo luz y sal del mundo.
22 de abril: día 10 del viaje del Papa León XIV
10:10 horas (hora de México): Encuentro con los jóvenes y las familias
No tengan miedo al llamado de Dios
Para el cierre de sus actividades de este día, el Papa León XIV se trasladó al Estadio de Bata, considerado el más grande Guinea Ecuatorial al albergar a más de 35 mil personas, en donde sostuvo un encuentro con los jóvenes y las familias, a quienes les manifestó que la Iglesia necesita del entusiasmo de todos sus fieles.
“Dejémonos entusiasmar por la belleza del amor, seamos testigos del amor que Jesús nos ha dado y enseñado. Seamos testigos cada día de que amar es hermoso, de que las alegrías más grandes, en todos los ámbitos, provienen de saber dar y de entregarse, especialmente cuando servimos a los más necesitados. La luz de la caridad, cultivada en los hogares y vivida en la fe, puede transformar verdaderamente el mundo”, aseguró.
De la misma manera, invitó a quienes han sentido el llamado de Dios a no tener miedo para seguirlo, porque “una vida entregada a Dios es una vida feliz, que se renueva cada día en la oración, en los sacramentos y en el encuentro con los hermanos y hermanas que el Señor pone en nuestro camino”.
“En la comunión de los corazones”, continuó, “y en la acción solícita hacia quienes tienen necesidad, se renuevan los milagros de la caridad. Por eso, si sienten que Cristo los llama a seguirlo en un camino de especial consagración —como sacerdotes, religiosas, religiosos—, no tengan miedo de seguir sus pasos”.
Finalmente, al dirigirse a las familias, el Papa León XIV aseguró que ser esposos y padres es una misión apasionante, una alianza que se debe vivir día a día, en la que se redescubren siempre nuevos el uno para el otro, hacedores, junto con Dios, del milagro de la vida y constructores de felicidad, para ellos y para sus hijos.
“Prepárense para vivir esta llamada como un camino de amor verdadero, que crece en la libertad; un camino de esperanza que nace de la conciencia de que Dios no los abandona; un camino de santidad que busca siempre el bien y la felicidad del otro”, concluyó el Santo Padre.
08:50 horas (hora de México): Visita a la prisión de Bata
Ninguno está excluido del amor de Dios
Por la tarde, el Papa León XIV visitó la prisión de Bata, considerada como una de las cárceles más temidas y señalada por organizaciones humanitarias debido a las graves vulneraciones de derechos humanos, incluyendo hacinamiento, falta de higiene y denuncias de tortura, y que alberga a unos 600 reclusos.
Luego de escuchar los testimonios de tres presos y de escuchar una emotiva canción que le compusieron y que habla del arrepentimiento, la esperanza, la redención y la fe en Dios, el Santo Padre agradeció a los reos “por habernos mostrado que aún en las dificultades la dignidad humana y la esperanza nunca se pierden”.
“Hoy estoy aquí para decirles algo muy sencillo: ninguno está excluido del amor de Dios. Cada uno de nosotros con su historia, sus errores, sus sufrimientos, sigue siendo valioso a los ojos del Señor. Podemos decirlo con certeza porque Jesús nos ha revelado esto en cada encuentro, en cada gesto, en cada palabra, incluso cuando fue arrestado, condenado y llevado a la muerte”, aseguró el Vicario de Cristo.
Bajo una fuerte lluvia que sorprendió a todos y que el Papa consideró como una bendición de Dios, el Pontífice aseguró a los internos que una auténtica justicia no busca tanto castigar, sino sobre todo ayudar a reconstruir la vida.
“Queridos hermanos, Dios jamás se cansa de perdonar. Él abre siempre una puerta nueva a quien reconoce los propios errores y desea cambiar. No permitan que el pasado les robe la esperanza en el futuro. Cada día puede ser un nuevo comienzo”, puntualizó.
02:30 horas (hora de México): Santa Misa en la Basílica de la Inmaculada Concepción en Mongomo
No teman anunciar y dar testimonio del Evangelio
Ante miles de fieles reunidos en la Basílica de la Inmaculada Concepción, el Pap León XIV aseguró que aunque las situaciones personales, familiares y sociales que vivimos no siempre sean favorables, podemos confiar en la obra del Señor, que hace brotar la buena semilla de su Reino por caminos que desconocemos, aun cuando parece que todo a nuestro alrededor es estéril, e incluso en los momentos de oscuridad.
Durante su homilía, el Santo Padre pidio a los habitantes de la ciudad de Mongomo, Guine Ecuatorial, mantener esta confianza, “arraigada más en la fuerza de su amor que en nuestros méritos”, para permanecer fieles al Evangelio, a anunciarlo, a vivirlo en plenitud y a dar testimonio de él con alegría, porque “Dios no nos privará de los signos de su presencia y, una vez más, como nos dijo Jesús, será para nosotros ‘el pan de vida’ que saciará nuestra hambre”.
Tras preguntar “¿Cuál es el hambre que sentimos? ¿De qué tiene hambre hoy este país?”, el Papa subrayó que el hambre mayor que padecen es el hambre de futuro, “pero de un futuro habitado por la esperanza, que pueda generar una nueva justicia, que pueda dar frutos de paz y fraternidad”.
“Y no se trata de un futuro desconocido, que debamos esperar de forma pasiva, sino de un porvenir que precisamente nosotros, con la gracia de Dios, estamos llamados a construir. El futuro de Guinea pasa por las decisiones que ustedes toman; está confiado a su sentido de la responsabilidad y al compromiso compartido de custodiar la vida y la dignidad de cada persona”, indicó.
En este sentido, León XIV les pidió no tener miedo de anunciar y dar testimonio del Evangelio y a ser los constructores de un futuro de esperanza, de paz y de reconciliación, porque es necesario que todos los bautizados se sientan implicados en la obra de evangelización, que se conviertan en apóstoles de la caridad y en testigos de una nueva humanidad y por lo tanto los invitó a “trata de participar, con la luz y la fuerza del Evangelio, en el desarrollo integral de esta tierra, en su renovación, en su transformación”.
“Los exhorto a cooperar para que puedan ser una bendición para todos. Que el Señor los ayude a convertirse cada vez más en una sociedad en la que cada uno, según sus respectivas responsabilidades, trabaje al servicio del bien común y no de intereses particulares, superando las desigualdades entre privilegiados y desfavorecidos. Que crezcan los espacios de libertad y que se salvaguarde siempre la dignidad de la persona humana; pienso en los más pobres, en las familias en dificultad; pienso en los reclusos, a menudo obligados a vivir en condiciones preocupantes de higiene y de sanidad”, dijo.
21 de abril: día 9 del viaje del Papa León XIV
11:45 horas (hora de México) Visita el Hospital Psiquiátrico Jean Pierre Olie de Malab
En su visita al Hospital Psiquiátrico Jean Pierre Olie de Malabo, el Papa León XIV destacó que estos espacios están llamados a ser una “civilización del amor”, donde cada persona es acogida y respetada en su fragilidad. En medio de cantos y testimonios, el Pontífice reconoció la labor de quienes sirven a los más vulnerables, subrayando que una sociedad verdaderamente grande es la que cuida con amor sus heridas.
En este contexto, dejó una de las imágenes más significativas de la jornada: los pequeños gestos de bondad son “poemas ocultos” de la vida cotidiana. Actos sencillos de paciencia, ternura y cuidado, tienen un valor profundo, aunque pasen desapercibidos, porque solo Dios puede leerlos plenamente y transformarlos en consuelo para el corazón humano, dijo el Santo Padre.
10:40 horas (hora de México) Inaugura el campus “León XIV” en Malabo
Como parte de su agenda en Guinea Ecuatorial, el Papa León XIV inauguró el Campus Universitario “León XIV” de la Universidad Nacional en Malabo, en un acto que reunió a autoridades académicas y a una numerosa participación de jóvenes que, desde tempranas horas, lo recibieron con entusiasmo.
El Pontífice aprovechó el momento para ofrecer una profunda reflexión sobre el sentido del conocimiento y el papel de la universidad en la formación integral de la persona, subrayando que no se trata solo de generar capacidades técnicas, sino de formar hombres y mujeres capaces de orientar su saber al servicio de la verdad y del bien común.
07:30 horas (hora de México) “El poder debe orientarse al bien común”
Durante su encuentro con autoridades civiles y cuerpo diplomático de Guinea Ecuatorial, el Papa León XIV, centró su mensaje en la justicia social, la responsabilidad política y la construcción de una sociedad más humana.
En un discurso con fuerte carga social, León XIV advirtió sobre las nuevas formas de injusticia en el mundo contemporáneo, especialmente la exclusión y la creciente brecha entre una minoría privilegiada y la mayoría de la población. Señaló que fenómenos como la explotación de recursos, los conflictos armados y el uso de tecnologías con fines bélicos amenazan el futuro de la humanidad si no se corrigen con responsabilidad política y ética.
El Santo Padre subrayó que el ejercicio del poder debe orientarse al bien común, a la promoción de la dignidad humana y al respeto de los derechos fundamentales. Retomando palabras de San Juan Pablo II, recordó que los gobernantes están llamados a responder a las aspiraciones de libertad, justicia y mejores condiciones de vida para sus pueblos.
El Pontífice también evocó la enseñanza de San Agustín de Hipona sobre las “dos ciudades”: la terrenal y la de Dios. En ese contexto, invitó a los líderes y ciudadanos a orientar sus decisiones hacia valores que trascienden lo inmediato, evitando caer en la lógica del poder, la acumulación y la exclusión.
En este sentido, retomó también el llamado de Papa Francisco contra “una economía de la exclusión y la inequidad”, subrayando que este modelo “mata” cuando deja de poner en el centro a la persona humana.
05:00 horas (hora de México) El Papa León XIV recordó con cariño a Francisco
En la recta final de su viaje apostólico por África, durante el vuelo de Angola a Guinea Ecuatorial, el Papa León XIV recordó a su predecesor en el primer aniversario de su muerte, ocurrida el 21 de abril de 2025.
León XIV expresó su gratitud por el legado de Francisco, destacando su cercanía a los más pobres, su testimonio de vida y su insistencia en la fraternidad universal. “Nos ha dado mucho con su vida, su palabra y sus gestos”, afirmó, al tiempo que invitó a los fieles a dar gracias por su pontificado.
De manera especial, evocó el mensaje central de su ministerio: la misericordia. Recordó cómo, desde los primeros días de su pontificado, Francisco insistió en anunciar el amor y el perdón de Dios, una enseñanza que marcó profundamente a la Iglesia contemporánea.
“Recemos para que esté disfrutando de la misericordia del Señor”, concluyó el Papa, en una invitación que resonó entre los periodistas que lo acompañaban y que se une a las múltiples conmemoraciones realizadas en todo el mundo.
20 de abril: día 8 del viaje del Papa León XIV
11:21 am (hora de México): El Papa pronuncia discurso a jóvenes y catequistas
“¡Qué importante es el ministerio de los catequistas! Precisamente en África, es una expresión fundamental de la vida de la Iglesia, que puede ser una inspiración para las comunidades católicas de todo el mundo”, dijo el Santo Padre ante asistentes.
10:43 am (hora de México): El Papa llega a la parroquia de Nuestra Señora de Fátima
El Pontífice se reúne con obispos, sacerdotes, personas consagradas, religiosas y agentes de pastoral. Escuchará los testimonios de un sacerdote, un catequista y dos religiosas, y luego pronunciará un discurso.
8:21 (tiempo de México) El Santo Padre aterriza en Luanda
Por la tarde, el Pontífice se reunirá con los obispos, sacerdotes, hombres y mujeres consagrados y agentes de pastoral en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima.
7:06 am (tiempo de México): “Jesús no es un amuleto”, León XIV en la misa en Saurimo
El Papa León XIV denunció en Saurimo que la injusticia, la violencia y la ambición están frustrando los deseos de las personas y concentrando los recursos en unos pocos. Sin embargo, afirmó que Cristo “escucha el clamor de los pueblos” y renueva la esperanza en medio del sufrimiento.
Durante la misa de este 20 de abril en Angola, ante más de 60 mil personas, el Pontífice advirtió sobre el riesgo de vivir una fe superficial, tratando a Dios como un “proveedor” o incluso como un amuleto, en lugar de una relación auténtica.
Recordó que Jesús no rechaza a quienes lo buscan, pero invita a una conversión sincera, ofreciendo no un alimento pasajero, sino vida eterna. También subrayó que el ser humano no está hecho para la opresión, la violencia ni la mentira, pues todo ello contradice la libertad que trae la resurrección.
El Papa insistió en que el camino de Dios no depende de modas ni intereses, sino que siempre conduce a la esperanza. Por eso, llamó a vivir la fe de manera concreta: sirviendo, reconstruyendo lo que la violencia destruye y fortaleciendo la fraternidad.
Finalmente, invitó a Angola a mantenerse fiel a sus raíces cristianas para contribuir a la justicia y la paz, recordando que la fe debe traducirse en compromiso con las personas y la sociedad.
6:26 am (tiempo de México): el Papa recorre Saurimo en papamóvil
Entre calles polvorientas y bajo un sol intenso, la llegada del Papa León XIV a Saurimo desató una escena que dice más que cualquier discurso: cientos de personas salieron a su encuentro solo para decirle “bem-vindo”.
Desde techos, montículos de tierra o a la orilla de los caminos, niños y adultos se agolparon para ver pasar al Pontífice. Algunos agitaban pañuelos blancos, otros simplemente levantaban las manos.
Después, inició su recorrido en papamóvil hacia la explanada donde celebraría la Misa, con una breve parada en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción para un momento de oración.
«Zaqueu, desce depressa, que Eu hoje devo ficar em tua casa.»
— Vatican News (@vaticannews_pt) April 20, 2026
Ele desceu rapidamente e recebeu Jesus com alegria.#PapaLeãoXIV #Angola pic.twitter.com/5SDM1CGk9y
5:15 hora de México: El Papa llega a Saurimo
El Papa León XIV continúa su gira por África y este lunes 20 de abril aterrizó en uno de los momentos más significativos de su visita a Angola: el encuentro con quienes —como él mismo dijo— guardan la memoria viva de un pueblo.
En su tercer día de actividades en este país, el Pontífice viajó a Saurimo, en la región de Lunda Sul, para visitar una residencia de personas mayores. Ahí dejó un mensaje: escucharlos no es opcional, es necesario.
“No olvidemos que a las personas mayores no sólo hay que asistirlas, ante todo hay que escucharlas, porque custodian la sabiduría de un pueblo”, afirmó.
Cabe mencionar que Saurimo —ubicada a casi mil kilómetros de Luanda— es una región marcada por contrastes: de sus tierras salen diamantes que recorren el mundo, pero su población vive en condiciones de pobreza extrema. Las casas humildes, las calles de tierra y la presencia de la industria minera forman parte del paisaje cotidiano.
19 de abril: día 7 del viaje del Papa León XIV
03:00 am hora de México: celebración de la Santa Misa en Kilamba, Angola
En su homilía en Kilamba, el Papa León XIV contempló el Evangelio de los discípulos de Emaús como un espejo de la historia de Angola: un pueblo marcado por el dolor, pero en camino. Recordó que, como aquellos discípulos desanimados, también una nación puede quedarse atrapada en sus heridas, especialmente tras una historia de guerra, pobreza y divisiones. Sin embargo, insistió en que incluso en medio de la tristeza, Dios sigue caminando junto a su pueblo, abriendo la posibilidad de volver a empezar.
“Él está vivo, ha resucitado y va a nuestro lado… concediéndonos la gracia de empezar de nuevo”.
Cristo camina con nosotros y se hace presente en la Eucaristía
El Santo Padre subrayó que la esperanza nace del encuentro con Cristo, especialmente en la oración, la Palabra y la Eucaristía. Así como los discípulos reconocieron a Jesús al partir el pan, también hoy los creyentes están llamados a descubrir su presencia viva en medio de la vida cotidiana. Invitó a permanecer firmes en la fe, evitando confusiones espirituales, y a mantener la mirada fija en Jesús como fuente de vida y renovación.
“Permanezcan fieles a lo que enseña la Iglesia… mantengan la mirada fija en Jesús”.
Ser “pan partido”: el camino para reconstruir el futuro
Finalmente, el Papa León XIV llamó a los fieles a asumir un compromiso concreto: convertirse en “pan partido” para los demás. Esto implica una Iglesia cercana, solidaria y capaz de sanar heridas, especialmente en contextos de pobreza y desigualdad. Invitó a construir una sociedad nueva, donde se superen las divisiones, la violencia y la corrupción, poniendo en el centro la fraternidad y el bien común, especialmente para las nuevas generaciones.
“Angola necesita personas que tengan en el corazón el deseo de entregar su propia vida“No tengan miedo… sean protagonistas de una nueva humanidad y de una nueva sociedad”.
05: 00 am hora de México: rezo del Regina Caeli
En el rezo del Regina Caeli durante el tercer domingo de Pascua en Kilamba, el Papa León XIV invitó a vivir la alegría de la Resurrección sin ignorar el sufrimiento del mundo, uniendo el dolor humano con la esperanza cristiana. Con especial preocupación por los conflictos actuales, pidió el fin de la violencia y el fortalecimiento del diálogo, recordando que la victoria de Cristo impulsa a construir paz y justicia en medio de las dificultades.
“Con este canto gozoso no queremos borrar ni sofocar el grito de los que sufren, sino más bien abrazarlo… para que incluso en el dolor permanezca viva la luz de la fe, y con ella la esperanza en un mundo mejor.”
“Madre del corazón, venimos a ti para ofrecerte todo”
09:30 hora de México: rezo del santo Rosario en la Explanada Muxima
En la explanada del Santuario de Mama Muxima, el Papa León XIV destacó la fuerza viva de la fe del pueblo angoleño, especialmente en los jóvenes, al rezar el Rosario como una oración sencilla que impulsa a anunciar a Cristo. Subrayó que este santuario ha sido, a lo largo de la historia, un lugar donde el dolor y la esperanza se entrelazan, y donde María acompaña silenciosamente a su pueblo, acogiendo sus oraciones y manteniendo vivo el corazón de la Iglesia.
“Mama Muxima acoge a todos, escucha a todos y reza por todos.”
El Santo Padre invitó a los fieles a dejarse transformar por el corazón de María para convertirse en constructores de paz y justicia, especialmente al servicio de los más pobres y necesitados. Dirigiéndose de modo especial a los jóvenes, los animó a asumir el compromiso de edificar un mundo nuevo, donde el amor venza sobre la violencia y el Evangelio inspire la vida social, recordando que la verdadera misión cristiana se vive en la entrega concreta a los demás.
“Rezar el Rosario nos compromete a amar a cada persona con corazón maternal.”
18 de abril: día 6 del viaje del Papa León XIV
8:39 am hora de México: El Papa León ha llegado a Angola, aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Luanda, después de haber pasado cuatro días en Camerún.
Permanecerá los próximos tres días en Angola, antes de viajar a su cuarto y último destino de este recorrido: Guinea Ecuatorial.
En el Aeropuerto Internacional de Luanda, el Papa fue recibido por el presidente, João Manuel Gonçalves Lourenço, junto con dos niños que le ofrecieron flores.
02:30 am hora de México: celebración eucarística en Camerún
El Papa León XIV arrivó al Aeropuerto Yaundé-Ville para celebrar en este mismo lugar la Santa Misa. El Santo Padre ofreció una homilía profundamente esperanzadora en la que recordó que la fe no elimina las tormentas de la vida, pero sí asegura la presencia constante de Cristo en medio de ellas. Con un mensaje que une lo espiritual y lo social, llamó a no dejarse vencer por el miedo, a vivir la fe en comunidad y a asumir el compromiso de construir el bien común, especialmente en contextos marcados por la fragilidad, la incertidumbre y la búsqueda de paz.
En medio de las aguas agitadas, Cristo está con nosotros
En su mensaje, el Santo Padre recordó que la fe no elimina el miedo ni las dificultades, pero sí da la certeza de que Cristo nunca abandona. A partir del Evangelio, explicó que, como los discípulos en medio de la tormenta, también hoy el ser humano puede sentirse superado por la oscuridad, la duda o el sufrimiento. Sin embargo, en esos momentos decisivos, Jesús se hace presente y sostiene, mostrando que incluso cuando parece que todo se pierde, siempre hay una mano que levanta y una presencia que acompaña.
“Jesús no nos abandona… nos alcanza en la tormenta y nos devuelve la confianza cuando el miedo parece vencernos”.
“Permanezcan juntos y solidarios en la misma barca”
El Papa León XIV subrayó que la fe se vive en comunidad, no en aislamiento. Por ello, invitó a permanecer unidos, solidarios y atentos al sufrimiento de los demás. Más que observar desde lejos, el cristiano está llamado a acercarse, acompañar y construir redes de apoyo donde nadie quede solo ante la adversidad. Así, la Iglesia se convierte en una “barca común”, donde cada persona aporta desde su dignidad y donde el amor se traduce en acciones concretas.
“Nunca hay que dejar a nadie solo frente a las adversidades de la vida; cada comunidad debe sostener y acompañar”.
Decisiones para el bien común y no espacios de conflicto
Finalmente, el Papa destacó que el “no tengan miedo” también implica compromiso con la realidad social. La fe impulsa a enfrentar las crisis, la pobreza y la injusticia con responsabilidad y esperanza. Recordó que, como en la Iglesia primitiva, los momentos difíciles pueden transformarse en oportunidades si se escucha al Espíritu y se actúa en favor de los más vulnerables. Así, animó a construir juntos una sociedad más justa, donde el bien común esté por encima de los intereses individuales.
“La fe no separa la vida espiritual de la social, sino que da la fuerza para responder a las necesidades de los demás”.
Vuelo Papal: Palabras del Santo Padre a los periodistas durante el vuelo de Yaundé a Luanda
En su vuelo hacia Luanda, el Papa León XIV compartió con los periodistas que su visita a Camerún fue una experiencia profundamente significativa, marcada por la riqueza cultural del país y también por el desafío de la desigualdad.
Subrayó que su presencia en África tiene un sentido principalmente pastoral: acompañar, animar y estar cerca de los fieles, sin dejar de promover el diálogo interreligioso y la paz. Asimismo, aclaró que su mensaje no responde a intereses políticos ni a polémicas mediáticas, sino que nace del Evangelio, con el objetivo de fortalecer la fraternidad, la justicia y la confianza en Dios como caminos para transformar el mundo.
Encuentro con autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático de Luanda
09:15 hora de México: el Papa dirige mensaje al pueblo de Angola.
El Papa León XIV se presentó en Luanda como un peregrino que busca reconocer la presencia de Dios en el pueblo angoleño. En medio de un contexto marcado por el dolor —como las recientes inundaciones— destacó la capacidad de la nación para mantenerse unida en la solidaridad. Subrayó que Angola posee una riqueza que no puede ser arrebatada: una alegría profunda que resiste incluso en medio del sufrimiento y que revela la dignidad de su gente.
“Vengo a conocer a su pueblo, como un peregrino que busca señales de la presencia de Dios”.
El Santo Padre hizo un llamado fuerte a superar los modelos que explotan a los pueblos y generan desigualdad. Denunció las consecuencias de una lógica económica que privilegia el beneficio sobre la dignidad humana, provocando sufrimiento, exclusión y conflicto. Al mismo tiempo, resaltó el papel de África como una fuente de esperanza para el mundo, especialmente por la fuerza de sus jóvenes, capaces de soñar y construir un futuro distinto.
“No teman el desacuerdo… sepan gestionar los conflictos, transformándolos en oportunidades de renovación”.
Finalmente, el Papa León XIV insistió en que la verdadera transformación social nace del encuentro, la alegría y el compromiso con el bien común. Advirtió sobre los peligros de la desesperanza, la polarización y la manipulación, e invitó a construir una sociedad basada en la fraternidad. Recordó que sin interioridad, sin diálogo y sin apertura al otro, no puede haber justicia ni auténtica política.
“Sin alegría no hay renovación; sin interioridad no hay liberación; sin encuentro no hay política”.
17 de abril: día 5 del viaje del Papa León XIV
09:30 am, hora de México: Encuentro con el mundo universitario en la Universidad Católica de África Central.
Luego de la Santa Misa que presidió en el Estadio Japoma y de visitar el Hospital Saint Paul, el Papa León XIV se dirigió a la ciudad de Yaundé, capital de Camerún, en donde sostuvo un encuentro con los miembros de la comunidad de la Universidad Católica de África Central en donde abordó una amplia agenda de temas clave, centrados en el papel de la educación superior, la fe y los desafíos contemporáneos.
En este sentido, el Santo Padre advirtió sobre la pérdida de referentes morales en la sociedad contemporánea, marcada por el individualismo, las apariencias y la hipocresía. En este contexto, llamó a las universidades a formar conciencias rectas, capaces de discernir el bien y la verdad.
Al hablar ante las autoridades de la Universidad, los académicos y alumnos, subrayó que es fundamental impulsar la formación de la conciencia y discernimiento moral entre los alumnos, ya que la educación debe centrarse en formar personas con conciencia ética sólida, capaces de tomar decisiones libres y responsables orientadas al bien común, la justicia y la paz.
“Es justo en este ámbito donde la Universidad católica tiene el deber de asumir una responsabilidad de primer orden. Efectivamente, no se limita a transmitir conocimientos especializados, sino que forma mentes capaces de discernir y corazones dispuestos al amor y al servicio”, señaló.
La Universidad, agregó el Vicario de Cristo, “prepara sobre todo a los futuros líderes, a los funcionarios públicos, a los profesionistas y a los otros futuros actores sociales para desempeñar con rectitud las tareas que se les confiarán, para ejercer sus responsabilidades con integridad y para inscribir su acción en una ética al servicio del bien común”, aseguró León XIV.
Las universidades deben impulsar una verdadera cultura del encuentro
En su discurso de más de 20 minutos, el Papa aseguró que hoy más que nunca es necesario que las universidades, “y con mayor razón las instituciones católicas”, se conviertan en auténticas comunidades de vida y de investigación, que introduzcan a estudiantes y profesores a una hermandad en el conocimiento, para experimentar comunitariamente la alegría de la Verdad.
El Evangelio y la doctrina de la Iglesia, subrayó, están llamados hoy a promover una verdadera cultura del encuentro, fundamentada en una sinergia generosa y abierta hacia todas las instancias positivas que hacen crecer la conciencia humana universal. Una cultura del encuentro que surja entre todas las culturas auténticas y vitales a partir del intercambio recíproco de sus propios dones en el espacio de luz que ha sido abierto por el amor de Dios.
“De hecho, mientras que muchos en el mundo parecen perder sus puntos de referencia espirituales y éticos, dejándose envolver por el individualismo, las apariencias y la hipocresía, la Universidad es, por excelencia, un lugar de amistad y cooperación, así como de introspección y reflexión. Aún hoy, profesores y estudiantes están llamados a establecer como objetivo, y al mismo tiempo como estilo de vida, la búsqueda común de la verdad”, puntualizó.
5:30 am, hora de México: Visita al Hospital católico Saint Paul,
Tras el encuentro multitudinario en la misa celebrada en el estadio Japoma de Duala, y en su camino hacia el aeropuerto, el Papa León XIV hizo una parada en el Hospital católico Saint Paul, que gestiona la Arquidiócesis de Duala en el barrio de Bassa, en donde ofreció su caricia y consuelo a los pacientes ingresados.
Tras realizar un momento de oración en la capilla, en donde recitó el Padrenuestro, el Papa se detuvo en el patio para saludar brevemente al personal. Posteriormente, ingresó en las habitaciones en donde se atiende a algunos enfermos que pudieron estrechar la mano del Pontífice, quien con gran ternura se acercó al dolor de pequeños y adultos, para ofrecerles, incluidos los familiares presentes, su bendición.
Al término de la visita, poco antes de las 6:00 am, hora de México, el Papa León se dirigió al aeropuerto para regresar a Yaundé, para sostener un encuentro con los estudiantes y los académicos de la Universidad Católica de África Central.
03:00 am, hora de México: Santa Misa Presidida por el Papa León XIV en el Estadio Japoma
El Papa León XIV inició sus actividades presidiendo la Santa Misa en el Estadio Japoma, ubicado en la ciudad de Douala, ubicada en la zona costera de Camerún, en donde fue recibido por unas 120 mil personas que lo esperaban con grna alegría y entusiasmo y a las que les aseguró que “Dios alimenta a la humanidad con el pan de vida”, en especial a todos los hombres y mujeres que tienen “hambre de paz, de libertad y de justicia”.
“Cada gesto de solidaridad y perdón, cada iniciativa de bien es un bocado de pan para la humanidad necesitada de cuidados. Y, sin embargo, esto no es suficiente. Al alimento que nutre el cuerpo hay que unir, con igual caridad, el alimento del alma, que nutre nuestra conciencia, que nos sostiene en la hora oscura del miedo, en medio de las tinieblas del sufrimiento. Este alimento es Cristo, que siempre nutre en abundancia a su Iglesia y nos fortalece en el camino con su Cuerpo”, aseveró el Santo Padre.
“Rechacen toda forma de abuso y violencia”, el llamado del Papa a los jóvenes
Al ofrecer su homilía durante la Santa Eucaristía, el Papa se dirigió sobre todo a los jóvenes cameruneses, “hijos amados de la tierra de África”, a multiplicar sus talentos con la fe, la tenacidad y la amistad que los animan y a ser los rostros y manos que llevan al prójimo “el alimento de sabiduría y de liberación de todo aquello que no nos nutre, sino que confunde nuestros buenos deseos y nos roba la dignidad”.
“No cedan a la desconfianza y al desánimo; rechacen toda forma de abuso y violencia, que engañan prometiendo ganancias fáciles, pero endurecen el corazón y lo vuelven insensible. No olviden que su pueblo es aún más rico que esta tierra, pues su tesoro son sus valores: la fe, la familia, la hospitalidad, el trabajo. Sean, pues, protagonistas del futuro, siguiendo la vocación que Dios da a cada uno, sin dejarse comprar por tentaciones que malgastan las energías y no contribuyen al progreso de la sociedad”, indicó.
En este sentido, les aseguró que para hacer de su espíritu valiente una profecía del mundo nuevo, tomen como ejemplo lo que hacían los primeros cristianos, que “daban un audaz testimonio del Señor Jesús ante las dificultades y las amenazas, y perseveraban incluso en medio de los ultrajes”, porque el Señor libera del pecado y de la muerte y “anunciar con constancia este Evangelio es la misión de todo cristiano; es la misión que confío especialmente a ustedes, jóvenes, y a toda la Iglesia que vive en Camerún”.
16 de abril: día 4 del viaje del Papa León XVI
8:00 am hora de México: Santa Misa presidida por el Papa León XIV en el Aeropuerto de Bamenda
Después de su encuentro en la Catedral de San José, el Papa León XIV presidió una Misa en el aeropuerto de Bamenda, antes de regresar a Yaundé. En su homilía, advirtió que, en medio de crisis prolongadas marcadas por la violencia, la pobreza y la injusticia, existe el riesgo de caer en la resignación y la impotencia.
Sin embargo, subrayó que este es el momento de transformar la historia “hoy y no mañana, reconstruyendo la unidad y apostando por una sociedad fundada en la paz y la reconciliación”. El Pontífice denunció además las múltiples formas de sufrimiento que afectan a la región, como la corrupción, la crisis alimentaria, la migración y la explotación externa, y recordó que Dios permanece cercano a quienes sufren y no abandona a su pueblo.

Frente a este panorama, el Papa afirmó que la Palabra de Dios abre caminos nuevos, genera transformación y sanación, porque es capaz de mover el corazón y hacer a las personas valientes para desafiar el mal y construir el bien. Retomando el testimonio de los apóstoles, insistió en que “hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”, pues esta obediencia no oprime, sino que libera y permite convertirse en constructores de paz y fraternidad. Asimismo, advirtió sobre el riesgo de distorsionar la fe con intereses ajenos al Evangelio y recordó que solo Dios libera y abre caminos de verdadera renovación.
4:30 am hora de México: En Bamenda, una de las regiones más golpeadas por la violencia en Camerún, el Papa lanzó un llamado urgente: “No nos cansemos de trabajar por la paz”.
El Pontífice llegó este jueves a Bamenda y, desde la Catedral de San José, se encontró con una comunidad marcada por casi una década de conflicto armado, pobreza extrema y desplazamiento forzado.
Ante fieles católicos, líderes tradicionales y representantes de distintas confesiones cristianas y de la comunidad musulmana, reconoció el sufrimiento de esta tierra “atormentada”, pero también su fuerza: una región “ensangrentada, pero fértil; ultrajada, pero generosa en frutos”.
La visita del Papa León XIV adquiere un carácter casi providencial para esta comunidad, pues ha favorecido una tregua de tres días anunciada por los grupos separatistas, un gesto inusual que evidencia el peso espiritual y la autoridad moral del Pontífice en la región.
León XIV reconoció que, aunque llegó como mensajero de paz, encontró en Bamenda un testimonio vivo de reconciliación, pues dijo “Son ustedes los que me la anuncian a mí y al mundo entero”.
Destacó, en particular, la colaboración entre cristianos y musulmanes, cuyos líderes han impulsado iniciativas comunes para mediar en el conflicto, un ejemplo, dijo, que debería replicarse en muchas otras partes del mundo.
“Los señores de la guerra fingen no saber que basta un instante para destruir”
El Pontífice denunció la lógica destructiva de los llamados “señores de la guerra”, quienes, afirmó, actúan con una grave distorsión moral. “Los señores de la guerra fingen no saber que basta un instante para destruir, pero que a menudo no basta una vida para reconstruir. Disimulan no ver que se necesitan miles de millones de dólares para matar y devastar, y que no se encuentran los recursos necesarios para sanar, educar y levantar”.
Y lanzó también una advertencia contundente contra la manipulación de la fe, “¡Ay de quienes doblegan las religiones y el mismo nombre de Dios a sus propios intereses militares, económicos y políticos, arrastrando lo que es santo hacia lo más sucio y tenebroso!”.
También criticó el desequilibrio global que permite financiar la guerra mientras escasean los recursos para sanar, educar y reconstruir comunidades, calificándolo como “un mundo al revés” que debe ser corregido mediante una auténtica conversión.
15 de abril: día 3 del viaje del Papa León XVI
11:55 am hora de México: Visita al orfanato
El Papa León XIV visitó el Orfanato Ngul Zamba, en Yaundé, donde desde hace cuatro décadas las religiosas de las Hijas de María acogen a niños y jóvenes en situación de abandono.
En un mensaje cercano, el Pontífice les recordó que Dios los recibe como hijos y los abraza con ternura. Destacó que forman una verdadera familia, donde Jesús es el hermano mayor, y que esa fraternidad los fortalece para enfrentar la vida y encontrar una alegría auténtica.
El Papa dijo a los aproximadamente 60 jóvenes: “Están llamados a un futuro más grande que sus heridas. Son portadores de una promesa. Porque donde hay miseria, sufrimiento o injusticia, Dios está presente, conoce sus rostros y está muy cerca de ustedes”.
Al despedirse del Papa, los jóvenes del orfanato Ngul Zamba cantaron y aplaudieron para él. #LeónXIV se unió a su alegría, entonando algunas partes de la canción.
Nel congedarsi dal Papa, i piccoli ospiti dell'orfanotrofio Ngul Zamba hanno cantato e battuto le mani per lui. #LeoneXIV ha partecipato alla loro gioia, vocalizzando alcuni passaggi del canto.#PapainCamerun pic.twitter.com/MSVDjbXnYx
— Vatican News (@vaticannews_it) April 15, 2026
10:00 am hora de México El Papa visita a autoridades
Tras su llegada a Camerún y reunirse en privado con el presidente Paul Biya, el Papa León XIV mantuvo una reunión con sociedad civil y cuerpo diplomático del país, donde dio su primer discurso.
León XIV subrayó que servir a la propia patria “significa dedicarse con mente lúcida y conciencia íntegra al bien común de todo el pueblo: de la mayoría, de las minorías y de su armonía recíproca”.
Hizo alusión también a las tensiones y la violencia que han afectado a algunas regiones del país y subrayó que, detrás de las estadísticas, “hay rostros, historias y esperanzas heridas”.
En este contexto, aclaró que la paz “no puede reducirse a un eslogan”, sino que “debe encarnarse en un estilo, personal e institucional, que repudie toda forma de violencia”.
“La paz no puede reducirse a un eslogan: debe encarnarse en un estilo, personal e institucional, que repudie toda forma de violencia. Por eso reitero con fuerza: «El mundo tiene sed de paz (…). ¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados!». Este grito quiere ser un llamamiento a la voluntad de contribuir a una paz auténtica, anteponiéndola a cualquier interés particular”, dijo el Pontífice.
7:57 hora de México: el Papa León aterriza en Camerún
El Santo Padre aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Yaoundé-Nsimalen, en Camerún.
La gente le dio la bienvenida al Papa León XIV entre cantos, saludos y mucha emoción en las calles.
Al llegar, el Papa León XIV se trasladó al Palacio de la Unidad, donde sostuvo un encuentro privado con el presidente Paul Biya, quien gobierna el país desde 1982 y, a sus 92 años, es el jefe de Estado en activo más longevo.
Más tarde, el Pontífice se dirigirá al Palacio de Congresos para reunirse con autoridades y el cuerpo diplomático, donde ofrecerá su primer discurso en Camerún.
4:03 hora de México: el Pontífice despega a Camerún.
En el tercer día de su viaje apostólico por África, el Papa León XIV dejó Argelia para dirigirse a Camerún, segunda etapa de su recorrido por el continente.
La visita apostólica, que se extenderá hasta el 23 de abril en Angola y Guinea Ecuatorial.
Luego de su encuentro con el presidente de Camerún, Paul Biya —en el poder desde 1982—, el Pontífice acudirá al orfanato Ngul Zamba, administrado por las Hermanas de los Pobres de San Vicente de Paúl, donde residen niños y jóvenes de entre 18 meses y 20 años.
2:00 am hora de México
Antes de partir hacia Camerún en su viaje apostólico, el Papa visitó el centro infantil Notre Dame d’Afrique, en Argel, atendido por las Misioneras de la Caridad, donde conviven niños de familias mayoritariamente musulmanas, en condiciones de gran vulnerabilidad.
De acuerdo con el Vaticano, el Santo Padre siguió con atención la representación preparada por los pequeños y, al terminar, se acercó a saludarlos uno por uno, así como a las religiosas, a quienes agradeció su entrega discreta y constante al servicio de quienes más lo necesitan. Después de este encuentro, se trasladó al aeropuerto para continuar su viaje.
14 de abril: día 2 del viaje del Papa León XVI: Visita a Argel
03:32 am hora de México: el Papa León llega a Hipona
Después de un vuelo de poco más de una hora, el sumo Pontífice llegó a Annaba, Hipona, el lugar donde San Agustín fue obispo durante 34 años.
Su primera parada fue al yacimiento arqueológico de la antigua sede episcopal de San Agustín, donde el Sumo Pontífice plantó un olivo y depositó una corona de rosas blancas y amarillas, y rindió un homenaje a su padre espiritual, dando voz a su memoria para que haya armonía entre los pueblos: “la paz es el fin de nuestro bien”.
También dirigió una carta a los cardenales con vistas al Consistorio de junio, donde invita a profundizar en los temas de Evangelii gaudium, en particular, la reforma de los itinerarios de iniciación cristiana.
08:30 am hora de México: llegada a Bab El Oued
El Sumo Pontífice visitó el municipio de Bab El Oued, donde se encuentra el Centro de Acogida y Amistad. En este lugar se ofrece apoyo escolar, distintos talleres y cursos para mujeres de escasos recursos y es atendido por las Misioneras Agustinas.
Este centro apoya, además, a niños y ancianos de la comunidad musulmana donde, tras años de trabajo e integración, las monjas han logrado demostrar su amor desinteresado por todos los que buscan un refugio, a pesar de la persecución y la violencia del terrorismo.
Durante su visita, el Papa León XIV les dirigió estas palabras:
“Les agradezco que me reciban en esta casa. Me alegra estar aquí, porque donde hay amor y servicio, ahí habita Dios… Dios está herido por las guerras, las violencias, las injusticias y las mentiras. Pero el corazón de nuestro Padre no está con los malvados, ni con los prepotentes, ni con los soberbios: el corazón de Dios está con los pequeños, con los humildes, y con ellos hace avanzar su Reino de amor y de paz, día a día. Así como ustedes procuran hacerlo aquí, en su servicio cotidiano, en su amistad y en su convivencia.”
“Su presencia aquí significa mucho”
Tras su primer encuentro con las Hermanas Misioneras Agustinas, el Papa León rindió un homenaje a la memoria de Sor Esther Paniagua y Sor Caridad Álvarez Martín Alonso, las dos agustinas que fueron asesinadas durante la guerra civil argelina el 23 de octubre de 1994 cuando se dirigían a misa.
Durante esta visita, subrayó la “presencia preciosa en esta tierra” de su testimonio y la dimensión de lo que significa la vida agustiniana, traducida en el martirio.
También recordó a San Agustín y su visión de que “es posible vivir en paz, valorando las diferencias”.
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La oración compromete a construir la paz: Papa León XIV
“Estamos llamados a renacer de lo alto”
09:00 am hora de México: Santa Misa en Annaba
El Papa León XIV presidió la Santa Misa en la Basílica de San Agustín en Annaba, Argelia. En su homilía, el Santo Padre recordó que todos los cristianos estamoss llamados a “renacer de los alto”; es decir, a dejarse transformar por Dios para vivir una nueva vida basada en la fe, la unidad y la claridad, llevando la esperanza al mundo.
“Así es; los cristianos nacen de lo alto, regenerados por Dios como hermanos y hermanas de Jesús, y la Iglesia que los nutre con los sacramentos es un seno materno para todos los pueblos de la tierra.”
Subrayó que no es imposible “renacer”, sino un que es un don de Dios si se los pedimos con fe, pues esta nos permite superar dificultades y comenzar de nuevo. Esta transformación se refleja en una vida concreta: unidad, compartir, amor al prójimo y dando testimonio de Cristo.
También reflexionó que cada creyente tiene la misión de ser signo es esperanza, reconciliación y vida nueva en medio del mundo. Finalizó dirigiéndose a la comunidad cristiana de Argelia, exhortándolos a permanecer en la tierra como signo humilde y fiel de amor a Cristo, dando testimonio del Evangelio con gestos sencillos, relaciones verdaderas y un diálogo vívido día a día, como san Agustín:
“La presencia de ustedes en el país trae a la mente el incienso: un grano incandescente, que esparce perfume porque da gloria al Señor y alegría y consuelo a tantos hermanos y hermanas….aquí san Agustín amó a su grey buscando la verdad con pasión y sirviendo a Cristo con fe ardiente. Sean herederos de esta tradición, dando testimonio en la caridad fraterna de la libertad de quien nace de lo alto como esperanza de salvación para el mundo”.
13 de abril: día 1 del viaje del Papa León
De hecho, la primera etapa del viaje del Pontífice estuvo marcada por un insistente llamado a la paz y a la reconciliación que arrancó durante en el vuelo que lo llevó a su primer parada en Argelia cuando se dirigió a la sección del avión donde viajan los periodistas para saludarlos.
En un breve mensaje a los representantes de los medios de comunicación, León XIV aseguró que siempre se debe buscar construir los puentes que permitan reconstruir la paz y la reconciliación entre las naciones que enfrentan conflictos.
“Así, este viaje representa realmente una oportunidad muy valiosa para mantener una misma voz, el mismo mensaje que queremos transmitir: promover la paz, la reconciliación, el respeto y la consideración por todos los pueblos”, aseveró el Pontífice.
“Dios desea la paz para cada país”: León XIV
Luego de su arribo al Aeropuerto Internacional de Argelia “Houari Boumédiène”, el Papa se dirigió al Memorial de los Mártires “Maqam Echahid”, que rinde homenaje a aquellos que perdieron la vida en la lucha por la independencia de la Francia colonial, en donde el Santo Padre lanzó un fuerte llamado a la paz, al perdón y la fraternidad entre los pueblos.
“En este lugar recordamos que Dios desea la paz para cada país; una paz que no es sólo ausencia de conflicto, sino expresión de justicia y de dignidad. Esta paz, que permite enfrentar el futuro con ánimo reconciliado, es posible solamente con el perdón. La lucha verdadera por la liberación será ganada definitivamente sólo cuando la paz se haya conquistado finalmente en los corazones.
“Sé cuán difícil sea perdonar. Sin embargo, mientras los conflictos se multiplican continuamente en todo el mundo, no se puede añadir resentimiento al resentimiento, de generación en generación. El futuro pertenece a los hombres y a las mujeres de paz. Al final, la justicia triunfará siempre sobre la injusticia, así como la violencia, más allá de toda apariencia, no tendrá nunca la última palabra”, subrayó.
El Obispo de Roma indicó que un pueblo que ama a Dios posee la riqueza más verdadera y el mundo necesita en este momento a ese “tipo de creyentes, hombres y mujeres de fe, sedientos de justicia y de unidad”, porque ante una humanidad anhelante de fraternidad y de reconciliación, “es un gran don y un bendito compromiso el declararnos con fuerza y ser siempre, juntos, hermanos entre nosotros e hijos de Dios”.
“A quien busca riquezas que se desvanecen, que engañan y decepcionan, y que, lamentablemente, a menudo terminan corrompiendo el corazón humano y generando envidias, rivalidades y conflictos, Jesús repite, una vez más, la pregunta que hizo hace dos mil años: «¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?» (Mt 16,26)”, cuestionó.
“Soy testigo de la paz y de la esperanza”
En su segundo discurso, pronunciado en el Centro de Convenciones Djamaa el Djazair de Argel ante las autoridades, los representantes de la sociedad civil y el Cuerpo diplomático, el Papa León XIV se presentó como un “peregrino de paz” y aseguró que en la justicia, más que en el equilibrio de intereses, se encuentra la condición para alcanzar una convivencia duradera.
“En un mundo lleno de enfrentamientos e incomprensiones, ¡encontrémonos y tratemos de comprendernos, reconociendo que somos una sola familia! Hoy, la sencillez de esta certeza es la llave para abrir muchas puertas cerradas. Queridos hermanos y hermanas, vengo entre ustedes como testigo de la paz y la esperanza que el mundo anhela ardientemente”, subrayó.
En otra parte de su mensaje, el Vicario de Cristo manifestó que la verdadera fuerza de un país reside en la cooperación de todos para la realización del bien común, por ello afirmó que “las autoridades están llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo. La acción política encuentra, por tanto, su criterio en la justicia, sin la cual no hay paz auténtica, y se expresa en la promoción de condiciones equitativas y dignas para todos”.
Debemos aprender a respetarnos y vivir en armonía
Al continuar con sus actividades en su primer día de visita a esta nación africana, el Papa León XIV visitó la Gran Mezquita de Argel, en donde fue recibido por el rector Mohamed Mamoun Al Qasimi, con quien sostuvo un breve diálogo en el que el Pontífice subrayó que “es importante que los seres humanos desarrollen la capacidad intelectual que Dios nos ha dado, para que podamos descubrir la grandeza de la creación”.
Por ello, el Obispo de Roma manifestó que es fundamental animar a la gente a “buscar la verdad”, “a través del estudio” y “a través de la capacidad de reconocer la dignidad de cada ser humano” para “aprender a respetarnos, vivir en armonía y construir un mundo de paz”.
En este tenor, el Papa aseguró sus oraciones “por el pueblo de Argelia” y “por todos los pueblos de la tierra”, para que “la paz y la justicia del Reino de Dios estén también entre nosotros, y para que todos estemos cada vez más convencidos de la necesidad de promover la paz, la reconciliación, el perdón y lo que verdaderamente es la voluntad de Dios para toda su creación”.
Tras recordar que Argelia es “la tierra de mi padre espiritual, San Agustín”, León XIV señaló que debemos seguir el ejemplo del santo de Hipona, quien nos enseñó que a través de la búsqueda de la verdad, la búsqueda de Dios, podemos reconocer la dignidad de todo ser humano y la importancia de construir la paz.
“Buscar a Dios”, afirmó el Pontífice, “es también reconocer la imagen de Dios en cada criatura, un hijo de Dios, en cada hombre y mujer creados a imagen y semejanza de Dios”. Por lo tanto, es importante “aprender a convivir con respeto a la dignidad de cada persona”.
“La fe no aisla”
Por la tarde, en su última actividad de su primer día de visita a Argelia, el Papa León sostuvo un encuentro con los miembros de la comunidad argelina en la Basílica de Nuestra Señora de África, el Vicario de Cristo comentó que “la paz y la armonía han sido características fundamentales de la comunidad cristiana desde sus orígenes”, por deseo mismo de Jesús, quien dijo que todos reconocerán a sus discípulos por “el amor que se tengan los unos a los otros” (Jn 13,35).
“La fe no aísla, sino que abre; une, pero no confunde; acerca sin uniformar y hace crecer una verdadera fraternidad… En un mundo donde las divisiones y las guerras siembran dolor y muerte entre las naciones, en las comunidades e incluso en las familias cristianas, su forma de vivir juntos, unidos y en paz es un gran signo”, concluyó el Santo Padre.
La Visita Apostólica del Papa continuará el martes 14 de abril en Argelia y en la que se contempla visitar Annaba, la antigua Hipona, de la que san Agustín fue obispo, y el yacimiento arqueológico y la casa de acogida para personas mayores de las Pequeñas Hermanas de los Pobres; asimismo se tiene planeada una reunión con los miembros de la Orden Agustina y una Santa Misa dedicada a San Agustín.






