Se cumplen dos años de la histórica bendición del Papa ante la pandemia

Con motivo del aniversario de la bendición, la Santa Sede publicó un emotivo video.
l 27 de marzo de 2020, ante una Plaza de San Pedro vacía y húmeda por la lluvia, el Papa Francisco impartió una bendición Urbi et Orbi extraordinaria con motivo de la pandemia de Covid-19.
l 27 de marzo de 2020, ante una Plaza de San Pedro vacía y húmeda por la lluvia, el Papa Francisco impartió una bendición Urbi et Orbi extraordinaria con motivo de la pandemia de Covid-19.

Este 27 de marzo se cumplen dos años de la histórica bendición que presidió el Papa Francisco ante un desierta plaza de San Pedro en uno de los momentos más álgidos de la pandemia de covid-19 en el mundo.

El Santo Padre lo recordó en el Ángelus de este domingo. “Precisamente hace dos años, en esta plaza, elevamos la súplica por el final de la pandemia. Hoy lo hemos hecho por el final de la guerra en Ucrania”, dijo.

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La agencia Vatican News realizó un video conmemorativo sobre este momento con algunas de las frases más destacadas del Papa Francisco. El video tiene traducción en nueve idiomas (inglés, italiano, francés, alemán, español, portugués, árabe, ucraniano y ruso) y se emitió este domingo en las pantallas gigantes de la plaza de San Pedro.

Aquí puedes verlo:

¿Cómo fue la histórica bendición del Papa Francisco?

¿Recuerdas las palabras del Papa Francisco en la plaza de San Pedro ese histórico día? Millones de fieles católicos de todo el mundo recibieron el viernes 27 de marzo de 2020, a través de la radio, la televisión o el internet, la Bendición Urbi et Orbi (para la ciudad y el mundo) extraordinaria, que impartió el Papa Francisco desde la Basílica de San Pedro en Roma.

La oración, que inició en punto de las 11:00 horas, fue ampliamente difundida y seguida a través de los medios digitales, en virtud de la Indulgencia Plenaria extraordinaria que concedió el Vicario de Cristo a quienes participaran del acto en vivo y en directo.

Foto: Vatican Media. El Papa reza ante el milagroso crucifijo de San Marcello al Corso.

Foto: Vatican Media. El Papa reza ante el milagroso crucifijo de San Marcello al Corso.

Para esta bendición, en el atrio de la Plaza de San Pedro fue colocado el Señor de la Salud, un crucifijo de la iglesia de san Marcello al Corso que es famoso en Roma porque se le atribuye la sanación de la peste en el año 1522; también se colocó el icono de la Santísima Virgen María, invocada como Salud del Pueblo Romano, que fue llevada desde la Basílica de Santa María la Mayor a la Plaza de San Pedro, especialmente para esta ocasión.

Foto Vatican Media. El Papa reza ante la Virgen Salvadora del Pueblo Romano.

Foto Vatican Media. El Papa reza ante la Virgen Salvadora del Pueblo Romano.

Luego, el Santo Padre hizo una de las reflexiones más emotivas que se le hayan escuchado, llamó a los fieles a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección, porque no es el momento del juicio de Dios, “sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es”.

Aquí te presentamos algunas de las ideas más importantes de su discurso:

¿Por qué tienen miedo?, ¿aún no tienen fe?

Nos encontramos asustados y perdidos. Al igual que a los discípulos del Evangelio, nos sorprendió una tormenta inesperada y furiosa. Nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos, todos necesitados de confortarnos mutuamente. En esta barca, estamos todos. Como esos discípulos, que hablan con una única voz y con angustia dicen: “perecemos” (cf. v. 38), también nosotros descubrimos que no podemos seguir cada uno por nuestra cuenta, sino sólo juntos”.

El Papa Francisco camina por la Plaza de San Pedro vacía, previo a la bendición Urbi et Orbi de marzo 2020.

El Papa Francisco camina por la Plaza de San Pedro vacía, previo a la bendición Urbi et Orbi de marzo 2020.

“Es fácil identificarnos con esta historia, lo difícil es entender la actitud de Jesús. Mientras los discípulos, lógicamente, estaban alarmados y desesperados, Él permanecía en popa, en la parte de la barca que primero se hunde. Y, ¿qué hace? A pesar del ajetreo y el bullicio, dormía tranquilo, confiado en el Padre —es la única vez en el Evangelio que Jesús aparece durmiendo—. Después de que lo despertaran y que calmara el viento y las aguas, se dirigió́ a los discípulos con un tono de reproche: ‘¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?’ (v. 40)”.

Es momento de elegir lo que verdaderamente cuenta

“Nos llamas a tomar este tiempo de prueba como un momento de elección. No es el momento de tu juicio, sino de nuestro juicio: el tiempo para elegir entre lo que cuenta verdaderamente y lo que pasa, para separar lo que es necesario de lo que no lo es. Es el tiempo de restablecer el rumbo de la vida hacia ti, Señor, y hacia los demás. Y podemos mirar a tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, ante el miedo, han reaccionado dando la propia vida”.

Sembrar corresponsabilidad y no pánico

“Frente al sufrimiento, donde se mide el verdadero desarrollo de nuestros pueblos, descubrimos y experimentamos la oración sacerdotal de Jesús: ‘Que todos sean uno’ (Jn 17,21). Cuánta gente cada día demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico sino corresponsabilidad”.

“Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar una crisis readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos. La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras“.

El Papa a los pies del crucifijo de San Marcelo al Corso, previo a la bendición extraordinaria Urbi et Orbi. Foto: Vatican Media.

El Papa a los pies del crucifijo de San Marcelo al Corso, previo a la bendición extraordinaria Urbi et Orbi. Foto: Vatican Media.

Dios trae serenidad a nuestras tormentas

“‘¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?’. El comienzo de la fe es saber que necesitamos la salvación. No somos autosuficientes; solos nos hundimos. Necesitamos al Señor como los antiguos marineros las estrellas. Invitemos a Jesús a la barca de nuestra vida. Entreguémosle nuestros temores, para que los venza. Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere”.

Oración del Papa Francisco

“‘¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?’. Queridos hermanos y hermanas: Desde este lugar, que narra la fe pétrea de Pedro, esta tarde me gustaría confiarlos a todos al Señor, a través de la intercesión de la Virgen, salud de su pueblo, estrella del mar tempestuoso. Desde esta columnata que abraza a Roma y al mundo, descienda sobre vosotros, como un abrazo consolador, la bendición de Dios“.

El Papa Francisco durante la bendición Urbi et Orbi. Foto Vatican Media

El Papa Francisco durante la bendición Urbi et Orbi. Foto Vatican Media

“Señor, bendice al mundo, da salud a los cuerpos y consuela los corazones. Nos pides que no sintamos temor. Pero nuestra fe es débil y tenemos miedo. Mas tú, Señor, no nos abandones a merced de la tormenta. Repites de nuevo: «No tengáis miedo» (Mt 28,5). Y nosotros, junto con Pedro, “descargamos en ti todo nuestro agobio, porque Tú nos cuidas” (cf. 1 P 5,7).

 

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