Papa Francisco en Eslovaquia: La Iglesia debe ser humilde como Jesús

El Papa Francisco se reunió con obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, a quienes recordó que la Iglesia debe ser como Jesús, que se despojó de todo.
El Papa Francisco, durante su visita a Eslovaquia. Foto: Vatican Media.
El Papa Francisco, durante su visita a Eslovaquia. Foto: Vatican Media.

En la segunda jornada de actividades de su visita a Eslovaquia, el Papa Francisco se reunió con obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, seminaristas y catequistas, a quienes recordó que la Iglesia debe ser humilde como Jesucristo, que se despojó de todo.

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“Sí, es hermosa una Iglesia humilde que no se separa del mundo y no mira la vida con desapego, sino que la habita desde dentro. Habitar desde dentro, no lo olvidemos: compartir, caminar juntos, acoger las preguntas y las expectativas de la gente. Esto nos ayuda a salir de la autorreferencialidad”.


“¡El centro de la Iglesia no es la Iglesia! -insistió el Papa- Salgamos de la preocupación excesiva por nosotros mismos, por nuestras estructuras, por cómo nos mira la sociedad. Adentrémonos en cambio en la vida real de la gente y preguntémonos: ¿cuáles son las necesidades y las expectativas espirituales de nuestro pueblo? ¿Qué se espera de la Iglesia?”.

El Papa Francisco llegó el domingo a Bratislava, procedente de Budapest, donde participó en la Misa por la conclusión del Encuentro Eucarístico Internacional.

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Durante el encuentro en la Catedral de Bratislava, la capital del país, el Papa recordó la importancia de una Iglesia unida que recorra los caminos anunciando el Evangelio.

“La Iglesia no es una fortaleza, una potencia, un castillo situado en alto que mira el mundo con distancia y suficiencia. Aquí en Bratislava el castillo ya existe, ¡y es muy hermoso! Pero la Iglesia es la comunidad que desea atraer hacia Cristo con la alegría del Evangelio, es la levadura que hace fermentar el Reino del amor y de la paz en la masa del mundo”.

Por ello, propuso tres palabras a los pastores, religiosos y catequistas de Eslovaquia: libertad, creatividad y diálogo.

Libertad

Sin libertad ni hay humanidad, recordó el Papa, pues todos hemos Sido creados para ser libres, también en la Iglesia.

“No tengan miedo de formar a las personas en una relación madura y libre con Dios. Esto quizá nos dará la impresión de no poder controlarlo todo, de perder fuerza y autoridad; pero la Iglesia de Cristo no quiere dominar las conciencias y ocupar los espacios, quiere ser una ‘fuente’ de esperanza en la vida de las personas”.

Creatividad

“Ante la pérdida del sentido de Dios y de la alegría de la fe no sirve lamentarse, atrincherarse en un catolicismo defensivo, juzgar y acusar al mundo malo; es necesaria la creatividad del Evangelio. Estemos atentos que, todavía el Evangelio no está cerrado, está vigente, va hacia adelante”.

Diálogo

“Una Iglesia que forma en la libertad interior y responsable, que sabe ser creativa adentrándose en la historia y en la cultura, es también una Iglesia que sabe dialogar con el mundo, con el que confiesa a Cristo sin que sea ‘de los nuestros’, con el que vive la fatiga de una búsqueda religiosa, también con el que no cree”.

“No es selectiva de un grupito, no, el diálogo es con todos, con los creyentes que llevan adelante la santidad, con los tibios y con los no creyentes. Habla con todos”.

Reunión con autoridades

El Papa Francisco inició su jornada con una visita a la presidenta de Eslovaquia, Zuzana Čaputová, en la Sala de Oro del Palacio presidencial en Bratislava, donde el Santo Padre firmó el Libro de Honor.

El Papa Francisco con la presidenta de Eslovaquia. Foto. Vatican Media.

El Papa Francisco con la presidenta de Eslovaquia. Foto. Vatican Media.

Inmediatamente después se encontró con autoridades políticas y religiosas, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, a quienes agradeció la bienvenida y la hospitalidad.

“Vengo como peregrino en un país joven, pero de historia antigua, en una tierra de raíces profundas situada en el corazón de Europa”.

Con información de Vatican News.

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