La voz del Papa
rmb

El Papa Francisco pide a sacerdotes latinoamericanos “arrimar el hombro”

El Papa Francisco pidió a los sacerdotes comprometerse con sus comunidades en la transformación del mundo para adelantar la presencia del Reino de Dios en la tierra.
Papa Francisco en reunión con sacerdotes latinoamericanos. Foto: Vatican Media.
Papa Francisco en reunión con sacerdotes latinoamericanos. Foto: Vatican Media.

Este viernes, el Papa Francisco recibió en El Vaticano a más de 50 sacerdotes del Colegio Pío Latinoamericano, institución que acoge en Roma a los presbíteros diocesanos que viajan a Roma para especializarse en diversas disciplinas.

En el encuentro realizado en la Sala Clementina, el Santo Padre pidió a los sacerdotes latinoamericanos abrir su corazón para saber discernir y dejarse enriquecer por la enorme diversidad de expresiones religiosas y culturales que presenta una Latinoamérica herida por la exclusión social.


Leer: El Papa Francisco nos pide tender la mano a los pobres

“Cuando abren el corazón a todos sin distinción por amor de Dios, crean un espacio donde Dios y el prójimo pueden encontrarse. No dejen nunca de manifestar esta disponibilidad, esta apertura: no cierren nunca la puerta a quien en el profundo de su corazón desea poder entrar y sentirse acogido”.

Junto a ello, los animó a “arrimar el hombro” y convocar a los demás a hacer lo mismo, comprometerse con sus comunidades en la transformación del mundo en un esfuerzo por adelantar la presencia del Reino de Dios en la tierra.

“Luchen contra la cultura del descarte y, por favor, no la provoquen con un clericalismo que hace tanto daño, y que es una enfermedad”.

“Luchen contra la segregación social, luchen contra la desconfianza y el perjuicio en razón de la raza, de la cultura o de la fe, para que el sentimiento de fraternidad se imponga sobre toda diferencia”, les pidió el Papa.

Leer: Papa Francisco: La oración es el oxígeno de la vida

Por último, tras hablar de las fracturas sociales y los problemas que han venido con la pandemia, llamó a los sacerdotes latinoamericanos a ayudar a “cuidar al mundo del gran mal que lo aqueja”.

Esto, dijo, “partiendo desde abajo, desde los corazones y las almas que un día les serán encomendadas a ustedes”.

“Y debe llegar con propuestas en el ámbito de la educación, la catequesis, el compromiso social; con propuestas que sean capaces de cambiar mentalidades y abrir espacios, para sanar este mal y dar a Dios un pueblo unido”.

 

 

Comentarios