Cardenal Carlos Aguiar a la Selección Mexicana: “Pueden inspirar a millones más allá de cualquier marcador”
El Arzobispo Primado de México envió un mensaje a la Selección Mexicana y a los aficionados, invitándolos a vivir el Mundial con unidad, esperanza, fraternidad y confianza en Dios.
“Ustedes pueden ayudar a inspirar a millones de personas”, afirmó el Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, al dirigir un mensaje a la Selección Nacional, a las delegaciones participantes y a los aficionados que seguirán la Copa Mundial de Futbol e invitó a vivir este acontecimiento como una oportunidad para promover la unidad, la reconciliación y la esperanza.
El Cardenal Aguiar destacó que el deporte tiene la capacidad de reunir a familias, amigos y comunidades enteras alrededor de una misma emoción, por lo que expresó su cercanía y oración por los jugadores, cuerpo técnico, directivos y todas las personas que acompañan el trabajo de la Selección Nacional.
Asimismo, los exhortó a vivir esta experiencia con gratitud y humildad, recordando que, más allá de los resultados deportivos, tienen la oportunidad de convertirse en ejemplo para millones de personas, especialmente para niños y jóvenes.
El deporte enseña a trabajar juntos
En su mensaje, el cardenal subrayó que el deporte posee una profunda dimensión humana y educativa, pues enseña que nadie alcanza grandes metas por sí solo. También, señaló que ayuda a formar virtudes como la disciplina, el esfuerzo, la capacidad de levantarse después de una derrota y el valor del trabajo en equipo.
En este contexto, recordó las palabras del Papa León XIV, quien afirma que el deporte puede convertirse en una escuela de fraternidad, un espacio de encuentro y un camino de paz; por ello, aseguró que los participantes tienen en sus manos una oportunidad extraordinaria para inspirar a millones de personas en un momento en que México y el mundo necesitan reconciliación, unidad y esperanza.

Que el Mundial fortalezca la amistad entre los pueblos
El cardenal dirigió también un saludo a las selecciones de las distintas naciones que participan en la justa deportiva y deseó que cada encuentro contribuya a fortalecer el respeto mutuo, la amistad entre los pueblos y el reconocimiento de que todos forman parte de una misma familia humana llamada a caminar en fraternidad.
También, expresó su deseo de que este Mundial sea una ocasión para recordar que la competencia no tiene por qué generar enemistad, sino que puede ayudar a valorar lo mejor de cada persona y de cada nación.
No olvidar lo que verdaderamente permanece
Al dirigirse a los aficionados, el cardenal los invitó a disfrutar esta fiesta deportiva con alegría, pero sin perder de vista aquello que verdaderamente da sentido a la vida.
Pidió que la emoción de los partidos no haga olvidar a la familia, las responsabilidades cotidianas ni el encuentro con Dios, fuente de esperanza y de la alegría más profunda.
Finalmente, elevó una oración para que Dios bendiga a todos los participantes, proteja a quienes viajan, fortalezca los lazos de amistad entre las naciones y conceda a México los dones de la reconciliación, la unidad y la paz.




