Mayor compromiso con la protección de niños, pide Ceprome

Este 20 de noviembre, en que se cumplen 32 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, el Ceprome reconoce esfuerzos en la materia, pero llama a redoblarlos.
La Arquidiócesis imparte curso para prevenir el abuso de menores.
La Arquidiócesis imparte curso para prevenir el abuso de menores.

A 32 años de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Convención sobre los Derechos de los Niños, el Centro de Protección de Menores-Latinoamérica (Ceprome) hace un nuevo llamado a la sociedad civil, a los Estados, a las iglesias y a las instituciones defensoras de los derechos humanos a promover una cultura respetuosa de la dignidad del niño, a crear entornos protectores de la infancia y a promover de manera más audaz el derecho a una vida libre de violencia.

Puedes leer: ¡Cristo vive en medio de nosotros! El mensaje del Cardenal a los niños

El 20 de noviembre de 1989 la ONU aprobó este instrumento para la defensa de los niños, sustentado en cuatro principios contemplados en los 54 artículos que lo integran: la no discriminación; el interés superior del niño; el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo, y la participación.


El Ceprome reconoce que muchos esfuerzos se han hecho desde entonces para que la letra escrita sea realidad. Se ha avanzado normativamente en el reconocimiento de los derechos fundamentales de los niños, las niñas y los adolescentes, pero todavía queda un largo camino por recorrer para hacer efectivos sus derechos.

“En efecto -refiere-, la trata de menores de edad, la explotación sexual, el maltrato infantil, el abuso en cualquiera de sus modalidades, son situaciones que lejos de estar superadas se han acrecentado en todo el mundo, incluso en época de pandemia.

El Centro de Protección de Menores-Latinoamérica indica que tan sólo el abuso sexual intrafamiliar, en el bienio 2020-2021 se ha incrementado alrededor de un 40%. “Otra trágica y escandalosa realidad es la migración forzada de niños, niñas y adolescentes, que por causas diversas deben abandonar sus países de origen y hacerlo en casi un 80% sin compañía de sus padres o de algún adulto que los cuide y proteja”.

El Ceprome nació hace casi cinco años en la Universidad Pontificia de México, con el propósito de ser un espacio de investigación y formación interdisciplinar para promover la protección de los menores, a través de un estudio especializado que fortalezcan a las diócesis y congregaciones religiosas.

En este tiempo, el Ceprome ha desarrollado programas de aprendizaje digital, talleres, conferencias y diplomados, y también ha brindado apoyo para la creación de consejos especializados en cada diócesis.

También estableció, junto con el Episcopado Mexicano, directrices en cuanto a medidas de prevención de abusos, de investigación y formación interdisciplinar para la CEM consolidando los equipos diocesanos de protección al menor.