Entre goles, trata y explotación infantil: el otro México que verá el mundo
Detrás de la fiesta futbolera, expertos advierten que el Mundial también puede visibilizar una realidad marcada por la trata infantil.
Una niña de ocho años estuvo a punto de ser llevada por un hombre danés hacia un hotel en el puerto de Veracruz. La menor, hija de comerciantes del Malecón, se encontraba con su familia cuando el hombre se le aproximó de manera sospechosa. La alarma se encendió de inmediato entre vendedores y locatarios de la zona, quienes lo persiguieron hasta el hotel donde se hospedaba y exigieron la intervención de la policía.
La escena ocurrió en febrero de este año, apenas unos meses antes de que México reciba a millones de visitantes por la Copa Mundial 2026. Lo ocurrido en Veracruz no solo encendió las alarmas por la seguridad de una menor. También expuso que mientras el país se prepara para mostrar al mundo su mejor rostro, miles de niñas, niños y adolescentes continúan expuestos a distintas formas de explotación y violencia.
Este caso, como otros, reavivaron preocupaciones que organizaciones de protección a la infancia, especialistas y representantes de la Iglesia han advertido desde hace años sobre la vulnerabilidad de niñas, niños y adolescentes frente a redes de explotación que pueden aprovechar contextos turísticos y grandes concentraciones de personas.
Fue precisamente sobre ello que alertó Monseñor Francisco Javier Acero, obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, durante el panel “Copa del Mundo. La dignidad no está en juego”, organizado por el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc).
“La dignidad humana no se puede poner en juego”, advirtió.
Para Acero, la Copa Mundial representa una oportunidad extraordinaria para el encuentro entre pueblos y culturas. Sin embargo, insistió en que ninguna celebración puede hacernos olvidar a quienes viven situaciones de vulnerabilidad.
“En México la trata la tenemos como algo terciario, como un problema que sabemos que existe pero del cual somos indiferentes o impotentes”, lamentó.
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Una amenaza que no desaparece con el silbatazo inicial
Más de 21 mil niñas y niños son enganchados cada año con fines de explotación sexual en México, de acuerdo con datos citados por la Fundación Freedom. Dicho de otra manera, cerca de 60 menores son captados cada día por redes de explotación.
Además, una de cada tres víctimas de trata con fines de explotación sexual es menor de edad.
La realidad es aún más dura. Uno de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños sufrirá abuso sexual antes de cumplir los 18 años.
Sin embargo, la mayoría de estos delitos permanece oculta. De cada mil casos de abuso sexual infantil, apenas cien son denunciados, diez llegan ante un juez y solamente uno concluye con una sentencia condenatoria contra el agresor.
La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) también ha documentado la magnitud del problema. Entre enero de 2015 y octubre de 2025 se registraron 3 mil 45 víctimas de trata de personas de entre 0 y 17 años en el país. De ellas, casi tres de cada cuatro fueron niñas y adolescentes mujeres.
Alertas ante la llegada de millones de visitantes
La preocupación cobra especial relevancia en el contexto de la Copa Mundial.
En un pronunciamiento reciente, la Comisión para la Protección de Menores de la Arquidiócesis Primada de México advirtió que los grandes eventos deportivos son una oportunidad para el encuentro, la convivencia y la fraternidad, pero también pueden ser aprovechados por redes criminales que operan mediante el engaño, la manipulación, la coerción y la explotación.
Según la Comisión, las redes criminales suelen aprovechar estos escenarios mediante falsas ofertas de empleo, hospedaje o apoyo económico, así como a través de redes sociales, plataformas digitales y aplicaciones de mensajería para captar posibles víctimas.
Las alertas coinciden con investigaciones realizadas por especialistas de la Universidad de Guadalajara, quienes advierten que la llegada de millones de turistas por el Mundial podría incrementar entre 20% y 30% los casos de trata infantil, explotación sexual y trabajo forzado de menores en algunas regiones del país.
Los investigadores señalan que el riesgo aumenta especialmente en contextos de alta movilidad turística, donde el anonimato y la gran cantidad de visitantes pueden facilitar la actuación de redes criminales dedicadas a lucrar con la vulnerabilidad de niñas, niños y adolescentes.
Incluso advierten que muchas veces estas formas de explotación pasan desapercibidas. Menores que venden productos en las calles, piden dinero o realizan actividades laborales pueden encontrarse bajo esquemas de explotación o control sin que quienes los observan lo perciban.
México espera recibir aproximadamente 2 millones de visitantes internacionales durante la Copa Mundial 2026, según datos de la Secretaría de Turismo. Para organizaciones de protección de la infancia, investigadores y representantes de la Iglesia, el desafío no consiste únicamente en garantizar la seguridad dentro de los estadios, sino también fuera de ellos, donde las víctimas suelen pasar desapercibidas entre la multitud.
El problema no es el Mundial
La advertencia de Mons. Acero no fue una crítica al fútbol ni a la celebración deportiva. Defendió el valor del deporte como una herramienta capaz de construir comunidad, fortalecer valores, generar amistades y ofrecer a los jóvenes espacios de pertenencia y superación personal.
“El deporte genera sociabilidad, crea amistades y al mismo tiempo es formativo”, señaló.
Por eso insistió en que el problema no es el Mundial. El problema aparece cuando la emoción colectiva termina por invisibilizar a quienes sufren.
La reflexión del obispo apunta a la indiferencia. Muchas veces solo se habla de trata, explotación o abuso cuando un caso conmociona a la opinión pública. Después, el tema vuelve a desaparecer de la conversación. Sin embargo, las víctimas siguen ahí.
“Mientras no defendamos integralmente la dignidad humana, seguiremos en deuda con las nuevas generaciones”, advirtió. “No hagamos del deporte una esclavitud comercial y económica”, añadió.






