Iglesia en México

Los 7 desafíos de la Iglesia en México

El Nuncio Apostólico en México explicó al episcopado nacional cuáles son los desafíos que enfrenta la Iglesia en el país ante el cambio de época.
Franco Coppola
Franco Coppola

Al dirigirse a los obispos mexicanos con motivo del inicio de la CVII Asamblea Plenaria, el nuncio apostólico, Franco Coppola, aseguró que los desafíos que enfrenta la Iglesia en el país deben verse como signos del grito de Dios que llama a los pastores a la conversión.

En primer lugar, se refirió a la atención pastoral que se debe dar a tres de los sectores más emblemáticos o significativos que ha señalado el Papa Francisco. Y es que, desde el punto de vista del Nuncio, a través de estos sectores es posible reactivar las energías sociales en la región: mujeres, jóvenes y pobres.

Las mujeres

Sobre este primer sector, el Nuncio Apostólico explicó que el Papa Francisco ha hecho hincapié en el papel de la mujer en la Iglesia, pues tiene una especial sensibilidad por las cosas de Dios, “en especial para ayudarnos a comprender la misericordia, la ternura y el amor que Dios tiene para nosotros”.

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Los jóvenes

Coppola recordó también que el Santo Padre ha denunciado la cultura del abandono y de la falta de consideración hacia los jóvenes: “¿Cómo van a pensar que Dios existe si ellos, estos jóvenes, hace tiempo que dejaron de existir para sus hermanos y para la sociedad?”, recordó las palabras del Pontífice.

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Los pobres

El Nuncio Apostólico llamó a los obispos a tender la mano a los pobres; “salgamos y no cerremos los ojos ni nuestras manos ante la pobreza que siempre nos desafía con sus muchas caras marcadas por el dolor, la marginación, la opresión, la violencia, la tortura y el encarcelamiento, la privación de la libertad y de la dignidad, de la ignorancia, la falta de trabajo y el acceso a los bienes más básicos, del tráfico de personas y esclavitud, del exilio y la miseria, y de la migración forzada”.

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Posteriormente,  se refirió a otros cuatro desafíos que, en su opinión, también tiene que afrontar la Iglesia mexicana.

La formación en los seminarios

“Un tema por demás actual y muy presente en el corazón del Papa es el referido a los seminarios y a la formación de los aspirantes al sacerdocio. Nunca debemos cansarnos de repetir, hasta convencernos, cuánto es necesario que los seminarios cuenten con los más idóneos formadores; cosa que no siempre sucede. Tienen que ser verdaderos mentores, acompañadores, modelos y guías. ¡Un grado de especialización en Teología, a nadie convierte automáticamente en persona apta e idónea para tan trascendental ministerio!”, dijo.

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Acabar con el clericalismo

El representante del Papa en México llamó a los obispos a extirpar el clericalismo de la Iglesia. “No sé si pueda decirse con más claridad y con más rotunda osadía. Pero las palabras del Papa Francisco son así: claras, rotundas, osadas: ‘Debemos extirpar el clericalismo de la Iglesia. Es un imperativo superar el clericalismo que infantiliza a los laicos y empobrece la identidad de los ministros ordenados”.

Pastoral juvenil en sentido vocacional

El diplomático recordó que, sobre este tema, en su Exhortación Apostólica “Cristo Vive, el Papa, luego de relevar cómo “se está creciendo en dos aspectos: la conciencia de que es toda la comunidad la que los evangeliza y la urgencia de que ellos tengan un protagonismo mayor en las propuestas pastorales”, nos anima a encontrar nuevos caminos, creativos y audaces, donde la Iglesia institucional sea más flexible y sinodal,  ofreciendo “a los jóvenes, un lugar donde no sólo reciban una formación, sino que también les permitan compartir la vida, celebrar, cantar, escuchar testimonios reales y experimentar el encuentro comunitario con el Dios vivo”.

Reforma de la catequesis

Y para concluir, el Nuncio Apostólico sugirió que la catequesis en todas las diócesis sea “escolarizada”; es decir, una catequesis que acompaña al niño y al adolescente durante todos los años de la escuela primaria, secundaria y preparatoria. “Y debe ser “experiencial”, esto es, no un adoctrinamiento o una simple enseñanza de conocimientos, sino más bien un acompañamiento en el hacer experiencia de Dios. En este sector también, puede ser muy útil el acercamiento a los movimientos y a los religiosos, por lo menos con los que ya tienen un contacto fuerte y constante con los jóvenes”.

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