Card. Aguiar: “Besen el crucifijo y agradezcan a Jesús su gran amor”

El Arzobispo de México pidió a los fieles hacer esta dinámica en casa, así como rezar el Rosario para agradecerle a la Virgen habernos aceptado como hijos.
Adoración de la Cruz en la Basílica de Guadalupe. Foto: INBG
Adoración de la Cruz en la Basílica de Guadalupe. Foto: INBG

El Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, presidió esta tarde, en la Basílica de Guadalupe, la Celebración de la Pasión del Señor, un acto litúrgico centrado en la figura de la cruz, símbolo de muerte y  redención.

Luego la lectura de la Pasión y Muerte de Jesús, el Arzobispo de México reflexionó en su homilía sobre lo que implica renunciar a uno mismo, tomar la propia cruz y seguir a Jesucristo, pero pidió confiar en el Señor, “ya que Él ha vencido a la misma muerte y nos ama”, dijo.

Habló también de la importancia de crecer, en este tiempo de incertidumbre, en la experiencia de la oración personal y comunitaria, en la escucha de la Palabra de Dios y en la participación de la Eucaristía.


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De este ejercicio de orar –dijo– dependerá la experiencia personal para descubrir las diferentes maneras en que Dios interviene en nuestro auxilio; y esta constatación hará crecer nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad”.

Y para ello propuso a los fieles que siguieron la transmisión por internet, reunirse esta noche en casa como familia, y adorar a Cristo en la cruz. “Pasen cada uno de los miembros de la familia, y antes de besar el crucifijo, agradézcanle en voz alta la manifestación de su gran amor, entregando su vida para salvación nuestra. Terminen juntos con la oración del Padrenuestro”.

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El Cardenal exhortó a que, posteriormente, se rece el Santo Rosario delante de una imagen de la Virgen María: “y agradézcanle habernos aceptado como hijos suyos, cuando recibió a Juan, el discípulo amado, quien nos precedió, en este magnífico privilegio de ser hermanos de Jesús, formar parte de su familia, y tener por madre común a la Virgen María”.

Al inicio de la celebración y durante la oración universal se oró por las personas que han sido contagiadas por el COVID-19, por las que trabajan en el sector salud atendiendo a los enfermos, y por quienes han perdido la vida a causa de la pandemia, “para que el Padre de la Misericordia los admita entre los santos”.

Tras la Liturgia de la Palabra siguió el rito de la Adoración de la Cruz. El crucifijo ubicado sobre el presbiterio fue desvelado mientras se entonaba: “Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavado Cristo, el Salvador del Mundo”. El Cardenal Carlos Aguiar Retes se hincó un momento frente al crucifijo, y posteriormente besó la cruz.

Participaron de esta Celebración de la Pasión de Nuestro Señor los miembros del Venerable Cabildo de Guadalupe y los obispos auxiliares Carlos Samaniego y Francisco Daniel Rivera.