Historias de Fe

Cumplió el sueño de sus padres: fue Mayordomo del Niñopa

Jorge cumplió el sueño de sus padres de ser Mayordomo de la imagen más venerada de Xochimilco.
Jorge Serralde Huerta fue Mayordomo del Niñopa en 2019. Foto: Ricardo Sánchez
Jorge Serralde Huerta fue Mayordomo del Niñopa en 2019. Foto: Ricardo Sánchez

Como es costumbre en la alcaldía de Xochimilco, este 2 de febrero se realiza el cambio de Mayordomía del Niñopa. La imagen sagrada sale de la casa de José Serralde Huerta para quedar bajo el cuidado de una nueva familia, de otro de los barrios. 

Jorge comparte con su familia, su hermano, su cuñada y sus sobrinitos la alegría de haber tenido la mayordomía. A sus 40 años platica que, como la mayoría de los xochimilcas, él y su hermano fueron criados con un gran apego a su religiosidad, participaban en el coro de niños, en el grupo de chinelos y en otras de las actividades de la Iglesia; pero sobre todo fueron formados como devotos del Niñopa, la más venerada en Xochimilco

Te puede interesar: Don Jesús lleva más de medio siglo restaurando imágenes del Niño Dios

“Crecimos sabiendo que es Jesús Niño, quien quiso hacerse presente de esta manera entre nosotros los xochimilcas. A los 5 años sentí por primera vez la espinita de ser un día Mayordomo, porque mi tía Josefina tenía entonces la Mayordomía. Pero no me imaginaba que esto un día se haría realidad”, comenta.

Sinsabores del camino 

En 1985 los padres de Jorge se inscribieron en la lista de futuros Mayordomos, la cual tenía un tiempo de espera muy largo. Les asignaron el año 2019; es decir, 34 años más tarde. Sin embargo, su padre falleció en 1991 y su madre en 1998, de manera que no pudieron cumplir su gran anhelo. “Cuando murió mi madre -platica-, tenía yo 18 años. Fui al grupo de futuros mayordomos y les comenté que mi madre ya tampoco estaba con nosotros. Me preguntaron si quería entregar la Mayordomía. ‘Si ustedes me lo permiten -les dije-, yo quisiera cumplir el anhelo de mis padres’. Todos me apoyaron”.

Jorge sabía bien que ser Mayordomo era un cargo de una altísima responsabilidad en muchos sentidos, pero confió en que Dios le ayudaría a cumplirlo. “Entonces estaba por entrar a la universidad, así que ni siquiera tenía trabajo. Pero cursé mis estudios en Derecho teniendo siempre en mente mi objetivo: recibir dignamente al Niñopa en mi casa. Luego trabajé 13 años como abogado con el mismo pensamiento”.

El Niñopa es la imagen más famosa de Xochimilco.

El Niñopa es la imagen más famosa de Xochimilco.

La esperada llegada 

Durante todo un año, Jorge estuvo haciendo arreglos y decoraciones a su casa, a fin de poder recibir la imagen sagrada en un lugar decoroso. Se acercaba el día, así que dio el paso final: renunció a su empleo de abogado para poder entregarse de tiempo completo a la custodia durante 365 días. 

Jorge tardó un año en arreglar la habitación. En la foto, parte del decorado. Foto: Ricardo Sánchez

Jorge tardó un año en arreglar la habitación. En la foto, parte del decorado. Foto: Ricardo Sánchez

“Cuando lo recibí, tenía como hoy sentimientos opuestos: por un lado la tristeza en mi corazón de que ya no estaban mis padres, y por otro la felicidad de que estaba conmigo el Niñito; sentía un calor maravilloso que no puedo explicar”.

En el transcurso de los 12 meses, Jorge fue testigo de muchos milagros; cuenta de una niña enferma de cáncer, quien llegaba a su caso, prácticamente sin cabello a pedir al Niñopa su intercesión, hasta que un día se presentó en la merienda contenta de que había sanado.  

“Milagros vi muchos; pero uno en especial: unió a todo el barrio de La Concepción Tlacoapa, que hasta entonces había tenido muchos problemas”.

Jorge señala que pronto buscará trabajo y planea volver a su vida cotidiana, como lo hacía antes de ser Mayordomo; lo que no puede evitar pensar es que lo extrañará: “Él ya no estará aquí para decirle: ‘Niñito, ya me voy’, ‘Niñito, ya llegué’, Niñito, ya me subo a dormir, cuídame y guárdame por favor’”.

El gusto que le queda es que su sobrinito de 4 años ya le pidió a su papá tener una casa más grande, porque si no, no tendrá donde sentar a la gente el día en que lleguen a visitar al Niñopa.

Comentarios