¿Cómo saber qué quiere Dios de mí? Fechas y sede de la Segunda Asamblea por una Cultura Vocacional
La Segunda Asamblea por una Cultura Vocacional se realizará el 9 y 10 de julio para fortalecer el discernimiento de los jóvenes y consolidar equipos de animación vocacional en la Arquidiócesis Primada de México.
En una sociedad donde muchos jóvenes buscan dar sentido a su vida, la Arquidiócesis Primada de México apuesta por fortalecer el acompañamiento vocacional desde las familias, las parroquias y las distintas pastorales; por ello, los próximos 9 y 10 de julio se llevará a cabo la Segunda Asamblea por una Cultura Vocacional, bajo el lema “Tierra buena para que germinen todas las vocaciones”.
En entrevista para Desde la Fe, el Pbro. Daniel Salgado Gutiérrez, coordinador del Centro de Orientación Vocacional del Seminario Conciliar de México, explicó que esta iniciativa busca dejar atrás una visión fragmentada de la pastoral para impulsar una auténtica cultura vocacional en la que todos participen.
“La animación vocacional compete a todos”, señaló el sacerdote al explicar que la vocación no es un tema exclusivo de los seminarios o de quienes promueven la vida sacerdotal, sino una responsabilidad compartida por toda la comunidad eclesial.
¿Cuándo y dónde será la Segunda Asamblea vocacional?
De acuerdo con el padre Daniel, la Segunda Asamblea por una Cultura Vocacional se desarrollará en dos momentos. El 9 de julio, de 19:00 a 21:00 horas, se llevará a cabo de manera virtual, a través de la plataforma Zoom. Durante esta primera jornada se ofrecerán conferencias enfocadas en profundizar en el significado de la cultura vocacional y en la misión de todos los bautizados como sembradores de la semilla vocacional, llamados a acompañar y favorecer el discernimiento de quienes buscan descubrir el proyecto de Dios para su vida.
La segunda sesión será el 10 de julio, de 17:00 a 20:00 horas, de forma presencial en Casa Guadalupe, del Seminario Conciliar de México. En esta jornada se trabajará mediante la metodología de la conversación en el espíritu, propia del camino sinodal, para compartir las experiencias de los equipos de animación vocacional, identificar los desafíos que enfrentan y discernir cómo fortalecer su acompañamiento.
Como parte del encuentro, también se buscará establecer compromisos concretos para la formación y consolidación de los equipos de animación vocacional por decanato, de modo que el impulso de la asamblea se traduzca en acciones permanentes dentro de las comunidades.
En este sentido, explicó que la asamblea no será un evento aislado, sino parte de un proceso que continuará con iniciativas como Tikvah, la jornada juvenil de la Provincia Eclesial de México, donde miles de jóvenes tendrán la oportunidad de profundizar en su fe y discernir el llamado que Dios les hace.

Una pastoral que acompañe todas las vocaciones
En este sentido, destacó que el discernimiento vocacional debe partir del encuentro con Jesucristo y del testimonio de quienes viven su propia vocación, superando una pastoral centrada únicamente en la promoción de vocaciones sacerdotales o religiosas.
“La vocación nace de Dios, porque es quien continúa llamando a cada persona y que la misión de la Iglesia consiste en ayudar a descubrir ese llamado mediante procesos de acompañamiento”, abundó el p. Daniel.
La familia, el primer semillero vocacional
Durante la entrevista, el Pbro. Salgado subrayó el papel fundamental de las familias, a las que definió como el semillero de vocaciones por excelencia.
“Debido a las exigencias laborales y sociales que enfrentan muchos padres de familia, actualmente son los abuelos quienes, en numerosos hogares, transmiten la fe a las nuevas generaciones”.
Sin embargo, también advirtió que, en ocasiones, la propia familia puede convertirse en un obstáculo para el discernimiento de los jóvenes cuando desanima la posibilidad de responder a una vocación sacerdotal o de especial consagración.
La invitación está dirigida a todos: jóvenes, grupos juveniles, matrimonios, pastoral familiar, evangelizadores responsables de formación, seminaristas, padres formadores del Seminario Conciliar, promotores vocacionales de las casas formativas, jóvenes enlaces y representantes de todas las dimensiones pastorales.




