México

Esta es la historia oculta detrás de San Judas Tadeo

La devoción llegó a México debilitada en cuanto a principios doctrinales, un factor que ha desvirtuado su esencia.
Fiesta de San Judas Tadeo en la parroquia de Politécnico.
Fiesta de San Judas Tadeo en la parroquia de Politécnico.

Que le caiga la sal a mi hermano, eso le pedí a San Judas. Me acusa con mi jefa de rata, cuando él es el rata…”, dice Hugo, colono de La Cebada y devoto de San Judas Tadeo, un santo muy querido en la CDMX, en torno al cual se vive un fervor religioso caracterizado por cuadrillas urbanas que se congregan cada 28 de mes, especialmente en octubre.

Sus numerosos devotos suelen pedirle favores, algunos son nobles y piadosos, pero en otros casos son peticiones negativas, ajenas al propósito de cualquier santo.

Leer: Conoce la verdadera historia de San Judas Tadeo

Pero, ¿quién es San Judas Tadeo? La Biblia se refiere a él como uno de los 12 apóstoles, aunque hay quienes lo confunden con Iscariote, el traidor. Lo que pocos saben es que, detrás de esta devoción, hay un Judas más.

Una milenaria confusión

El P. Alberto Hernández, estudioso de este fenómeno religioso, explica a Desde la fe que, tanto la deformación moral de la devoción a San Judas, como el culto que se le rinde en la CDMX, tiene un trasfondo de mil 500 años de historia, y está relacionado con un Judas poco conocido: un discípulo de Jesús llamado Addai, quien predicó en Siria, Persia y Mesopotamia, y en derredor del cual en el siglo IV fue creada una historia apócrifa para elevar Edesa a ‘ciudad sagrada’”. A este personaje se le debe en gran parte el característico culto que se le tiene a San Judas explica,  primero porque llevan el mismo nombre: ‘Addai’ significa  ‘Tadeo’ en lengua siriaca; y al ser éste judío, se le puso el patronímico de “Judas”, así, el nombre de ambos es el mismo.

La cuestión de fondo

El P. Hernández asegura que la ficción siriaca sobre Addai fue la de un predicador, pero con autonomía mesiánica, poderes curativos, capacidad de hacer prodigios y un marcado esoterismo. “En la superposición de personajes, San Judas se convierte en el gran depositario de los atributos que la Iglesia siria quiso exaltar en Addai”.

“En el siglo XIX, la ficción de Addai penetró en EU con rasgos heréticos, y tras la depresión de 1929 se volvió el santo predilecto de los migrantes europeos, que lo llamaron el ‘santo de las causas difíciles’”.

Su ingreso a México

Los padres claretianos del norte de EU explica integraron dicha devoción a la religiosidad popular de sus comunidades hispanas. “Posteriormente, San Judas entró a México carente de principios doctrinales, más como un signo de consuelo. Y llegó a la capital como un santo libre de los compromisos que exige la doctrina de Cristo. Los jóvenes lo ven como el ‘santo valedor’, un santo ‘amigo’ ante cualquier situación. Tal es la razón del actual fervor juvenil”.

“La verdad señala Ivonne,  feligresa de San Hipólito, aquí vienen muchos drogadictos. Eso es una falta de respeto… Yo tengo fe en San Judas porque me ha ayudado a muchas cosas, pero cosas buenas, no eso de andar.