México

Conoce la verdadera historia de San Judas Tadeo

Pocas cosas se saben de la historia de este Santo, pero destaca el hecho de que escribió una carta que está incluida en el Nuevo Testamento.
San Judas Tadeo es conocido como el santo de las causas imposibles.
San Judas Tadeo es conocido como el santo de las causas imposibles.

Aunque san Judas Tadeo es considerado el ‘santo de las causas difíciles’, es erróneo pensar que es él quien obra los milagros, ya que sólo Dios puede concederlos”.

De esta manera explica el padre Sergio Román, especialista en religiosidad popular, la correcta devoción a los santos, en particular a San Judas Tadeo, quien goza de incontables seguidores. “Un santo apunta es un simple ser humano que, por haber colaborado heroicamente con el proyecto de Dios, puede interceder por nosotros ante Él”.

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El santo olvidado

El sacerdote, quien ha desempeñado gran parte de su ministerio en colonias como Tepito o la Morelos, señala que, por llevar el mismo nombre que el traidor, el apóstol Judas Tadeo fue un santo que por mucho tiempo estuvo en el olvido. Algunos feligreses, al verlo como el santo al que nadie le pedía, comenzaron a hacerle sus peticiones, calculando que tenía pocos asuntos que atender.

“Comencemos entonces por decir que San Judas Tadeo no es quien vendió a Jesús por treinta monedas. Esto hay que dejarlo bien claro porque muchos de sus devotos aún viven en el error de creerlo el apóstol traidor”, señaló.

El pariente de Jesús

Explicó que Judas Tadeo es uno de los doce apóstoles elegidos por Jesús, quien fue conocido como “el hermano del Señor”, aunque en realidad era su primo, por ser hijo de María de Cleofás, hermana de la Virgen María. “A San Judas Tadeo se le representa portando un medallón en el pecho con la imagen de Jesús, ya que se dice que, al ser parientes, eran muy parecidos. De manera que, al portar este escudo en el torso, significa que San Judas está anunciando a Jesús”.

Refiere que San Judas Tadeo escribió una carta dirigida a los judeocristianos para prevenirlos del libertinaje. Además de esto, pocas cosas se relatan acerca de él, como que, en compañía del apóstol San Simón, partió a Persia, donde predicaron juntos el Evangelio y fundaron la comunidad cristiana de Babilonia. Según la tradición, ambos murieron mártires en la ciudad de Suanir, linchados por la multitud pagana.