La fórmula de Santa Mónica

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COLUMNA

Historias ciudadanas

La fórmula de Santa Mónica

En un contexto donde discusiones triviales pueden terminar en agresiones físicas, el ejemplo de Santa Mónica ofrece una lección vigente: evitar la provocación y responder con serenidad.

13 marzo, 2026
La fórmula de Santa Mónica
Santa Mónica inspira hoy a enfrentar los conflictos con serenidad, fe y confianza en Dios. Esta imagen destaca su rostro sereno y los signos de su espiritualidad: la cruz, signo de esperanza, y el libro, símbolo de sabiduría y oración.
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Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX). 

Cuando una discusión trivial llega a escalar a la violencia, conviene volver la mirada hacia una figura como la de Santa Mónica quien ante la provocación elegía la ecuanimidad.

Videos en redes sociales exhiben el momento en que dos estudiantes de bachillerato inician un altercado que termina en una pelea entre varios alumnos de la escuela ubicada en la alcaldía Venustiano Carranza.

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En el cruce de Calzada México-Xochimilco y Transmisiones, en Tlalpan, un desacuerdo vial deriva en una pelea entre automovilistas que incluso usaron bolardos para arrojarlos contra el auto del conductor involucrado. 

¿Qué lleva a una persona, joven o adulta, a la agresión física contra otra? Los factores son múltiples, desde la incapacidad para manejar la frustración, el miedo, el estrés, un bajo nivel de autocontrol hasta situaciones de salud mental como depresión o trastorno bipolar, así como el entorno social o abuso de alcohol y drogas.

Este año, la línea de emergencias 9-1-1 que operamos en el C5 hemos registrado un promedio diario de 140 llamadas por agresiones físicas y 120 de casos verbales. De ahí la importancia de considerar una regla elemental de Santa Mónica (331–387 d.C.).

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A ella se le atribuye la frase “para pelear se necesitan dos, y si yo no acepto entrar en pelea, pues no peleamos”. Con esa filosofía, evitaba caer en provocaciones de quienes la rodeaban.

Hablar con calma desarma la lógica de la confrontación. La cultura cívica exige precisamente capacidad de autocontrol, en un contexto donde la convivencia armónica exige normas compartidas, respeto a los derechos humanos y mecanismos de resolución pacífica de conflictos.

En la Ciudad de México, la Jefa de Gobierno Clara Brugada ha establecido una estrategia integral para prevenir la violencia escolar. Con el “Programa de Auxilio Escolar” funcionarios públicos vigilan la entrada y saluda de los planteles con apoyo de la videovigilancia del C5, además de la promoción de la salud mental con “Vida Plena, Corazón Contento”.

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El primer paso para desactivar la violencia alude a la fórmula de Santa Mónica, pero si el conflicto no se pudo evitar, existen canales de ayuda como el 9-1-1, 089, SOS Mujeres *765, la línea antiextorsión 55 5036 3301 y los botones de auxilio de los postes de las cámaras del C5.

La sana convivencia necesita fórmulas y herramientas.

Nota: Los artículos de la sección de opinión son responsabilidad única del autor y no representan necesariamente el punto de vista de Desde la fe.


Autor

Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX).