El “tesoro” magisterial en Magnifica Humanitas

Leer más
COLUMNA

Historias ciudadanas

Mundial en el hogar

La Iglesia convoca a aprovechar la fiesta mundialista como el pretexto perfecto para derribar muros generacionales

5 junio, 2026
POR:
Autor

Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX). 

Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Desde la Fe en

El amor por el futbol dentro del entorno familiar encuentra su mayor temor en la posibilidad de un abismo insalvable: ese “sueño atroz” donde la hija o el hijo elige colores contrarios a los de la familia y rompe una herencia de afectos deportivos compartidos.

Martín Kohan relata con ingeniosa lucidez en su célebre texto sobre los afectos filiales cómo el futbol es territorio donde se fundan y condicionan las relaciones filiales, lenguaje común para transmitir identidad, pasión y pertenencia.

Puede leer: La farsa del mundial de futbol

Ante la inminencia del Mundial, esta analogía invita a transformar la efervescencia deportiva en oportunidad para consolidar el diálogo y el encuentro dentro de los hogares.

El riesgo no radica en la disparidad de camisetas, sino en la brecha abierta ante el aislamiento digital y la desatención de las y los adultos. Por esa razón, el llamado de la Arquidiócesis Primada de México a mantener presencia cercana y afectiva cobra relevancia social.

La Iglesia convoca a aprovechar la fiesta mundialista como el pretexto perfecto para derribar muros generacionales, fortalecer vínculos familiares mediante la convivencia consciente y proteger a niñas, niños y adolescentes desde el hogar.

Le puede interesar leer: Dios jugó a su favor: el mundial y el amor le dieron el SÍ al mismo tiempo

Esta labor de acompañamiento convierte la pasión por el futbol en una herramienta de protección colectiva, donde madres, padres y personas cuidadoras asumen el rol de directores técnicos de la seguridad familiar.

La prevención en el ámbito doméstico es la primera línea de defensa, pero este esfuerzo formativo se potencia cuando las familias saben que no están solas en la cancha.

Bajo esta lógica de corresponsabilidad, las instituciones civiles y gubernamentales de la Ciudad de México han edificado una red de soporte a la vigilancia familiar. El acuerdo estratégico entre el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia y el C5 de la capital nacional representa un paso histórico en la articulación de mecanismos diseñados para proteger el tejido social.

Lejos de operar de manera aislada, ambas instancias actúan como un equipo coordinado para atender emergencias, urgencias, necesidades de apoyo jurídico o emocional, en una canalización mutua de reportes llegados a las líneas del Consejo —Línea y Chat de Seguridad 55 5533 5533 y Línea y Chat Nacional contra la Trata de Personas 800 5533 000— y del Centro de Comando: 9-1-1, Denuncia Anónima 089, SOS Mujeres *765 y Línea Antiextorsión 55 5036 3301.

Lea este artículo: El futbol ¿un signo de los tiempos?

Esta alianza garantiza que, cuando las estrategias de prevención familiar detecten una anomalía, madres y padres dispongan de un respaldo institucional inmediato, profesional y robusto.

El corredor telefónico se convierte así en una extensión de la seguridad del hogar, proporcionando a comunidades y familias una plataforma confiable para actuar, sin importar las camisetas.+

Nota: Los artículos de la sección de opinión son responsabilidad única del autor y no representan necesariamente el punto de vista de Desde la fe.

Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Desde la Fe en

Autor

Coordinador del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de la Ciudad de México (C5 CDMX).