Editorial

Evangelizar es comunicar

Asumimos con gozo el reto de anunciar a Cristo, dando razones de nuestra esperanza en todo momento.
En esta nueva etapa del semanario, recordamos que nuestro propósito es evangelizar.
En esta nueva etapa del semanario, recordamos que nuestro propósito es evangelizar.

Evangelizar es comunicar la Palabra de Jesús de Nazareth, quien es el camino, la verdad y la vida; fundamento y razón de ser de la pretensión cristiana. Esta es la misión del semanario Desde la fe, que hoy inicia su nueva época. Esto implica, por lo menos, tres momentos que son simultáneos e irrenunciables.

Primero. Provocar un encuentro profundo con Jesús, pues no se empieza a ser cristiano por una buena idea o por un principio ético, ni mucho menos por asuntos ideológicos; se empieza a ser cristiano por un encuentro con la persona de Jesús, de modo tal que nuestra vida adquiere un nuevo significado y, por ende, un sentido pleno. Este encuentro debe ser sostenido y alimentado a lo largo de la vida por la experiencia de comunidad que es la iglesia, por la oración personal y la participación en la liturgia. Así el encuentro conlleva una comprensión profunda de la fe en la esperanza y el servicio, que es la caridad.

Segundo. En la Carta de san Pedro se nos dice que es necesario dar razones de nuestra esperanza con serenidad y alegría. La ausencia de razones, el apasionamiento y la falta de claridad entorpecen el anuncio de la Palabra de Jesús. Dar razones de nuestra esperanza es compartir el gozo del cotidiano encuentro con Jesús. Esto implica un diálogo constante entre la fe que nos sostiene, la esperanza que nos impulsa y la razón que nos permite esclarecer y comprender las ideas. Entonces, evangelizar es también tender puentes de comunicación en la caridad con hombres y mujeres de buena voluntad.

Tercero. El apóstol san Pablo nos dice de manera contundente que debemos evangelizar a tiempo y destiempo; es decir, sería un acto de cobardía, o peor aún, de cristianismo vergonzante, evadir la alegría de comunicar a Cristo por una falsa prudencia, por creer que no es el momento adecuado.

En el semanario Desde la fe asumimos con gozo el reto de anunciar a Cristo, dando razones de nuestra esperanza en todo momento, construyendo puentes de encuentro con cada persona y con todas las personas.