Amigo

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COLUMNA

Cielo y tierra

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Aprovecha esta Semana Santa para entablar o afianzar tu amistad con Él, déjate lavar los pies por Él y aprende de Él a lavar los pies a los demás.

27 marzo, 2026
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Es escritora católica y creadora del sitio web Ediciones 72, colaboradora de Desde La Fe por más de 25 años. 

Si supieras que alguien quiere ser amigo tuyo, ¿qué harías?

Probablemente no lo aceptarías de inmediato, sino preguntarías qué clase de persona es, si es buena gente, cómo se porta con sus amigos, si no es de ésos que sólo tiene amigos para ver qué les saca y qué favores le hacen. Y te sorprendería agradablemente si te enteraras de que no sólo se porta muy bien con sus amigos, sino incluso con sus enemigos, siempre dispuesto a perdonarlos, a ayudarlos.

De seguro pensarías que vale la pena tenerle como amigo y le buscarías. Jesús dijo: A ustedes los llamo amigos (Jn 15, 15). Él quiere ser amigo tuyo. Y si quieres saber cómo se porta con Sus amigos y enemigos basta leer los Evangelios, por ejemplo los de esta Semana Santa, para darte cuenta: invitó a Su Última Cena al que sabía que lo iba a traicionar, le lavó los pies, y le ofreció un bocado de pan que se solía ofrecer a alguien cercano y querido; a Pedro, que lo negó tres veces, no lo destituyó como piedra sobre la que fundó la Iglesia, sólo le pidió que le reiterara tres veces su amor, en compensación; a María Magdalena, de la que expulsó siete demonios, le permitió ser la primera testigo de Su Resurrección.

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La lista podría seguir y seguir, pero basten estos ejemplos para captar que nos ofrece Su amistad Aquel que sabe realmente ser Amigo, el más bueno, comprensivo, misericordioso, paciente, solidario, leal.
¿Qué necesitamos para corresponder a Su amistad? Hacer lo mismo que hacemos con nuestros amigos: dedicar tiempo a estar con Él; procurar agradarlo haciendo lo que le gusta; procurar evitar lo que le disgusta; y no sólo verlo para pedirle y pedirle, y ver qué le sacamos, sino para alabarlo, agradecerle, adorarlo, platicarle y también escucharlo.

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Aprovecha esta Semana Santa para entablar o afianzar tu amistad con Él, déjate lavar los pies por Él y aprende de Él a lavar los pies a los demás. Míralo en la cruz y piensa que Aquél que dijo: nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos (Jn 15, 13), está allí por amor a ti, para rescatarte del pecado y de la muerte. Y finalmente, míralo resucitado y gózate en la certeza de que nada ni nadie puede derrotarlo, y que tú todo lo puedes con Él a tu lado.

Nota: Los artículos de la sección de opinión son responsabilidad única del autor y no representan necesariamente el punto de vista de Desde la fe.


Autor

Es escritora católica y creadora del sitio web Ediciones 72, colaboradora de Desde La Fe por más de 25 años.