Arquidiócesis

Cumple la Comunidad de San Egidio 50 años

  • El movimiento surgido en Roma promueve encuentros de oración por la paz, así como el ecumenismo y el diálogo interreligioso, y en los últimos años ha hecho una gran labor a favor de los pobres y marginados.

 

Carlos Villa Roiz

En el marco de la celebración de la Fiesta de Pentecostés –que recuerda el inicio de la prédica pública de los Apóstoles en Israel, tras el descendimiento del Espíritu Santo– la Comunidad de San Egidio en México organizó un encuentro para festejar los 50 años de la fundación de esta institución, la cual surgió en Roma y actualmente tiene presencia en 70 países. Este movimiento laical nació a la luz del Concilio Ecuménico Vaticano II.

El Sr. Cesar Cárdenas, uno de representantes de esta comunidad en México, explicó que el movimiento fue creado en 1968 por el historiador Andrea Ricardi con la finalidad de promover encuentros internacionales de oración por la paz, así como el diálogo interreligioso y el ecumenismo. En los últimos años ha tenido un papel importante en la atención de los pobres y marginados en las periferias, y ha destacado en la lucha contra el VIH/Sida en varios países de África y en la abolición de la pena de muerte en todo el mundo.

En México, la Comunidad de San Egidio tiene presencia desde hace 22 años y cuenta con unos 200 miembros. Llegó a nuestro país proveniente de El Salvador, que fue la primera comunidad de este tipo que surgió en América Latina, interesada por la obra del próximo santo Oscar Arnulfo Romero. El Postulador del proceso de canonización de Mons. Romero es el actual asistente espiritual de esta comunidad internacional.

A partir de los años 80’s la Comunidad de San Egidio se empezó a expandir por todo el continente, y en nuestro país fue promovida por el italiano Ricardo Canelli, siendo la ciudad de Puebla su primera sede.

En cuanto a las obras que realizan, el Sr. Cesar Cárdenas dijo que “en Guadalajara, hacemos un servicio con los migrantes; en Puebla con personas en situación de calle y con ancianos, y también tenemos obras pedagógicas en la Ciudad de México. En total serán unas 600 personas a las que les brindamos algún tipo de apoyo o educación continua en nuestras escuelas, siempre con nuestros propios recursos, aunque tenemos algunos benefactores que nos ayudan”. El actual director de este movimiento internacional es Marco Impagliazzi.

Por sus obras, este movimiento laical ha recibido reconocimientos internacionales como el Premio Carlomagno y el Félix Houphouet-Boigni, que otorga la UNESCO.