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La Virgen de Guadalupe: este es el significado de su imagen

La tilma de Juan Diego funciona como un códice: cada detalle de la Virgen de Guadalupe transmite amor, misericordia y un mensaje de unión entre culturas, mostrando a Dios cercano y eterno.

30 noviembre, 2022
La Virgen de Guadalupe: este es el significado de su imagen
La imagen de la Virgen de Guadalupe, un “códice” lleno de símbolos que revelan un profundo mensaje de amor y reconciliación. Foto: DLF

La imagen de la Virgen de Guadalupe en la tilma de Juan Diego funciona como un ‘códice’, en el que se pueden apreciar diversos elementos con un profundo significado.

Un pueblo que no contaba con la escritura tal como la conocemos necesitaba comunicarse a través de dibujos y pinturas, signos que pudieran reconocer y comprender de inmediato. En este contexto, la imagen de la Virgen de Guadalupe permitió a los pueblos indígenas captar sin dificultad el mensaje que transmitía: un mensaje rebosante del amor y la misericordia de Dios y de su Madre.

Lejos de destruir sus creencias, este mensaje las encauzó y las llevó a plenitud. Fue un mensaje de reconciliación capaz de lograr lo humanamente impensable: la conversión inmediata de millones de indígenas y la unión de dos culturas que, hasta entonces, parecían destinadas a no encontrarse.

En 1531, la Santísima Madre se apareció cuatro veces a San Juan Diego. Foto: Desde la fe

¿Cuál es la historia de la Virgen de Guadalupe?

La historia de la Virgen de Guadalupe está narrada en el Nican Mopohua, un texto escrito en náhuatl entre entre 1545 y 1548 por Antonio Valeriano. “Nican Mopohua” significa “Aquí se narra” y narra a detalle las apariciones de la Virgen de Guadalupe.

Puedes leer el texto completo aquí.

Sorprendentemente, la tilma, que no tendría que durar más de 20 años, ha perdurado casi 500, conservando su brillantez y luminosidad original. Ha sobrevivido a traslados, inundaciones, salitre, derrames de ácido e incluso la explosión de una bomba.

Elementos de la imagen de la Virgen de Guadalupe y su significado

  1. Rayos: La Virgen está rodeada de rayos que emanan del sol, colocándose delante como en un eclipse, símbolo de una nueva y luminosa era. Estos rayos forman una mandorla, figura que denota divinidad, combinando líneas rectas y serpentinas que recuerdan la Inmaculada Concepción europea. Al mismo tiempo, manifiestan que Ella porta al verdadero Sol de Justicia, percibido por los indígenas como una mujer poderosa que se coloca frente al sol y pisa la luna, mientras las estrellas de su manto marcan los ciclos de siembra y cosecha.

  2. Manto azul-verde: La cubre de pies a cabeza, indica que es una emperatriz, ya que para los indígenas solo el tlatoani podía portarlo; el azul representa el cielo y el verde la vida. 

  3. Cabello: En la sociedad indígena cuando una mujer estaba casada tenía que hacerse un trenzado especial con sus cabellos y subirlo a sus lados. La imagen de la Virgen tiene el cabello partido a la mitad y bien peinado hacia abajo, lo que significa para los indígenas, virginidad.

  4. Tez mestiza: Su color es una mezcla de raza blanca e indígena. La Virgen de Guadalupe logra unir así dos razas hasta entonces antagónicas.

  5. Ojos: Manifiestan misericordia y compasión. En ellos se pueden observar reflejos similares a los de cualquier ojo humano. La confirmación de que no se trata de adaptaciones fantasiosas proviene del hecho de que estas mismas imágenes aparecen en ambos ojos, considerando sus distintas posiciones, proporciones y la precisión científica de su correspondencia.

  6. Cabeza inclinada y expresión del rostro: El rostro mestizo de Santa María de Guadalupe refleja ternura, compasión y amor. Su inclinación humilde es un signo de respeto y reverencia. Es madre de todos los seres humanos, como se lo dijo a Juan Diego: “Soy tu madre compasiva, tuya y de todos los hombres” (Nican Mopohua, vv. 29-31). Su belleza es resaltada por su nariz recta, boca hermosa y el nudo de los hilos de la tilma en su labio inferior. Es la “Morenita”, Madre de todos los pueblos, que nos invita a acercarnos a Ella con cariño y devoción.

  7. Cruz negra al cuello: Síntesis de dos culturas: su color recordaba a Quetzalcóatl y su forma es la cruz de Cristo, que dio su vida para nuestra salvación.

  8. Manos unidas: En oración, forman la “casita” que pidió para recibir a todos sus hijos, representando también la unión de dos razas en la fe.

  9. Manto cubierto de estrellas: Su manto azul-verdoso, lleno de estrellas, simboliza protección e intercesión divina. Las 46 estrellas que lo adornan coinciden con las constelaciones visibles sobre el Valle de México durante el solsticio de invierno de 1531, reflejando así un vínculo entre el cielo, la tierra y la presencia de la Virgen de Guadalupe
  10. Cinta negra: Anudada sobre el vientre, anuncia la maternidad de la Virgen de Guadalupe: es una mujer “en cinta”, de espera. 

  11. Vientre abultado: Muestra un embarazo avanzado, a pocos días de dar a luz.

  12. Rodilla flexionada: Representa la oración indígena y occidental: manos unidas y rodilla doblada, expresando movimiento y danza.

  13. Túnica rosa: Su túnica rosa salmonada, con sombras entre marrón y carmesí, representa la tierra y contiene glifos que simbolizan montes y agua, evocando los pliegues de las mantas de los códices indígenas. Además, incluye nueve flores doradas que simbolizan los nueve pueblos indígenas que poblaron el Valle de México.
  14. Flores y tallos: No siguen los pliegues del vestido; son parte del códice, no simples adornos. Representan ríos divinos que dan vida, la misericordia de Dios y la salvación de todos los pueblos.
  15. Flores coinciden con volcanes: Sobre la túnica, las flores coinciden con volcanes del mapa de México, uniendo cielo y tierra bajo su amor maternal.
  16. Flor de cuatro pétalos en el vientre: Representa los cuatro elementos, los cuatro puntos cardinales y las cuatro estaciones, mientras que su centro simboliza al Niño Sol, mostrando a Dios cercano y eterno. Única en toda la túnica de la Virgen de Guadalupe y situada sobre su inmaculado vientre, esta flor representa el Nahui Ollin, símbolo del Dios verdadero por quien se vive. Los indígenas comprendieron así que el Ser presente en el vientre de Santa María de Guadalupe era Dios mismo, Creador del Universo. Jesucristo es el centro del mensaje y de la imagen en la tilma del humilde macehual san Juan Diego; Santa María de Guadalupe actúa como su tabernáculo sagrado, portando a Jesús Eucaristía, único y eterno sacrificio que ofrece su cuerpo, sangre, corazón y todo su Ser, sustentando a la humanidad para la vida eterna.
  17. Luna negra: Alude al nombre náhuatl de México, “en el ombligo de la luna”. María se encuentra sobre la luna negra en cuarto menguante, iluminada por la luz del verdadero sol, descansando en un “paso de danza”. Este símbolo representa el centro creador del universo y muestra que la Virgen, portando al Dios verdadero en su vientre inmaculado, llega al hogar de la divinidad omnipotente, eclipsando todo y manifestando a Dios como Ser Supremo en su “casita sagrada”, centro de la creación y de su Iglesia.
  18. Ángel: es una figura clave en la imagen de la Virgen de Guadalupe, pues ayuda a identificarla claramente como la Virgen del Tepeyac. No la sostiene ni cuelga de ella, sino que presenta a Jesús, presente en su vientre inmaculado. Con la mano derecha toma la punta del manto azul-verdoso, lleno de estrellas, que simboliza el universo, y con la izquierda sujeta la punta de la túnica rosa, que representa la tierra, uniendo así cielo y tierra, como las águilas de los códices indígenas. Sus alas son azul, blanco y rojo, combinadas con el negro de la luna, representando los cuatro rumbos del universo: negro al Norte, azul al Sur, blanco al Oeste y rojo al Este. El rostro del ángel refleja la estética indígena, mostrando calva que simboliza sabiduría, autoridad y raíz de la verdad cultural. Además, porta un medallón dorado que se relaciona con el medallón de la Santísima Virgen de Guadalupe.
  19. Alas del Ángel: Los colores verde, blanco y rojo, sagrados para los indígenas y que más tarde se incorporaron a la bandera mexicana, se encuentran en las alas del ángel de la Virgen de Guadalupe, un cuauhtlatoatzin, es decir, “águila que habla cosas divinas”. Estas alas, tradicionalmente de águila, refuerzan su carácter simbólico y, junto con el negro de la luna, representan los cuatro rumbos del universo según la cosmovisión indígena. Además, evocan una conexión con los guerreros águila y otras figuras vinculadas con la guerra y la divinidad, subrayando la importancia cósmica y espiritual del ángel dentro de la imagen.
  20. Manos del Ángel: Una sostiene el manto y la otra la túnica, simbolizando la unión del cielo y la tierra.
  21. La zapatilla: Apoyada en el centro de la luna negra, la zapatilla forma parte de lo que se conoce como el “paso de danza”. Un detalle particularmente interesante es que este zapato no tiene color aplicado; lo que se observa es el tono natural de la tilma, lo que permite ver claramente las tramas del hilo y confirma que la tela no recibió ninguna preparación previa. La tilma es porosa, presenta agujeros, costuras visibles, rasgaduras y nudos de los hilos, características que hacen que normalmente no sea adecuada para recibir color. Lo sorprendente es que, en la zapatilla, se aprecia que la tela conserva todas sus imperfecciones y, aun así, la Virgen de Guadalupe las ha integrado armoniosamente, aprovechándolas para realzar la belleza y el significado de la imagen.
  22. El ácido derramado: En 1791, durante la limpieza de la estructura de plata que rodea la tilma, se derramó accidentalmente ácido (nitroso o similar) sobre la tela. Según los informes, esto no destruyó ni la imagen ni la tela, más allá de una leve mancha. Estudios han señalado que este tipo de ácido, altamente corrosivo para fibras vegetales, debería haber dañado gravemente el tejido, pero la tilma resistió el incidente, lo que muchos consideran extraordinario. Asimismo, se relata que en 1921 ocurrió una explosión de bomba cerca de la tilma. La detonación fue fuerte y dañó el altar y otras partes del recinto, pero ni la tilma ni el vidrio que la protegía se rompieron, según varios testimonios.
  23. Flor-cerro-corazón: En su posición original, dentro de esta flor-cerro-corazón se percibe un rostro, y según la tradición indígena, ser sabio es “poner un rostro humano en el corazón ajeno”, por lo que esta flor-cerro-corazón refleja la plenitud de la sabiduría divina. Así, podemos concluir que esta flor de la verdad de Dios simboliza una nueva civilización que surge del cielo, llena de verdad y sabiduría, y conecta con el centro del mensaje de la Santa María de Guadalupe, quien deseaba que se construyera una “casita sagrada”, es decir, una nueva civilización del amor y de la sabiduría de Dios.
  24. Nubes: La imagen de esta hermosa Doncella-Madre, rodeada de nubes, simboliza la manifestación divina de su figura. Para los europeos, representa a una presencia que desciende entre nubes del cielo; para los indígenas, la expresión “entre nieblas y nubes” tenía tres significados: venir del lugar a todos desconocido, como saludó el emperador Moctezuma a Hernán Cortés; abrir un cofre de tesoros espirituales; y ser ojos, oído y boca de aquel ser invisible y espiritual, haciendo visible lo que de otro modo no se percibe. Así, la Virgen de Guadalupe entre nubes significaría: la que viene del lugar a todos desconocido, abre un cofre de riquezas espirituales y es ojos, oído y boca del ser invisible y espiritual; en Ella se hace visible lo invisible.
  25. Broche: De forma ovalada y con una cruz en el centro, para los españoles representa el amor misericordioso de Jesús, expresado en su sacrificio máximo. Para los indígenas, este broche evocaba prácticas antiguas: perforaban algunos de sus ídolos entre el cuello y el pecho para insertar una piedra semipreciosa verde, pulida como espejo, que simbolizaba el corazón de la divinidad. Al contemplar este broche con la cruz, los indígenas se veían reflejados en el amor sacrificial de Dios, reconociendo en Santa María de Guadalupe el verdadero corazón divino que da vida a la Virgen y, a través de Ella, a todos los que la contemplan como Madre. La cruz, aunque usada en sus propios códigos, en esta posición adquiría un significado profundo: revelaba el corazón de Dios y su entrega de amor a la humanidad por medio de María.

Esta nota fue elaborada a partir del material informativo difundido en la Basílica de Guadalupe y de entrevistas con el Pbro. Eduardo Chávez, director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos y canónigo de la Basílica.

Esta nota se actualizó el 21 de noviembre de 2025



Autor

Periodista con más de 20 años de trayectoria, titulada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. A lo largo de su carrera ha colaborado en reconocidos medios nacionales como Milenio, El Gráfico de El Universal, Revista Alto Nivel y Desde la fe, entre otros. Su trabajo se ha enfocado en temas sociales, culturales y de interés humano, con un compromiso constante por informar con profundidad y sensibilidad.