La familia PolyMarchs comparte su testimonio de fe en la Basílica de Guadalupe
La familia PolyMarchs compartió cómo la fe y la protección de la Virgen de Guadalupe ha sostenido su camino.
A los pies de la Virgen de Guadalupe, la familia PolyMarchs no llegó para ofrecer un espectáculo, sino para dar gracias. En el marco de sus 50 años de historia, compartieron cómo la fe ha sostenido su camino y cómo, en medio del éxito y las dificultades, han sentido la protección constante de la Morenita del Tepeyac.
Te recomendamos: ¿Cómo se construyó la Basílica de Guadalupe? Del hundimiento y una lona rosa al santuario actual
Fundado en 1975 por los hermanos Apolinar y Mary Silva de la Barrera, originarios de Puerto Ángel, Oaxaca, PolyMarchs se convirtió en un referente de la música high energy en México. Sin embargo, durante este encuentro en la Basílica de Guadalupe, sus integrantes destacaron que detrás del éxito artístico existe una profunda vida espiritual que ha guiado su camino.
“Creo que mi misión en esta vida es llevar alegría”, expresó Apolinar Silva al recordar los inicios del proyecto, cuando comenzó organizando pequeñas fiestas con una consola familiar. Para él, la esencia de PolyMarchs no ha cambiado con los años: “Me siento muy orgulloso de que las familias se unan, que bailen los nietos, los papás y los abuelos. Eso es PolyMarchs”.
Mary Silva subrayó que la fe en Dios y la devoción guadalupana han sido pilares fundamentales desde sus comienzos. “Siempre encomendándonos a la Virgencita, siempre encomendándonos a Jesús… eso nunca lo hemos perdido”, afirmó, recordando que las enseñanzas recibidas en el hogar han marcado su identidad aun dentro del mundo de la música moderna. “Nunca perder la esencia, nunca perder la fe en que tenemos un Dios y una Madre Santísima”, añadió.
Durante el diálogo, los integrantes compartieron experiencias que interpretan como signos de la protección divina. Entre ellas, relataron un accidente en carretera en el que un camión con parte del equipo cayó hacia un vacío y quedó detenido de manera inesperada. “La grandeza de nuestra Virgen nos protegió… se detuvo y no hubo nada grave que lamentar”, recordaron.
Asimismo, Mary Silva narró un fuerte accidente automovilístico ocurrido durante un embarazo. “Yo lo único que dije fue: ‘Virgencita, Jesús, por favor ayúdame’… a mi niñito no le pasó nada”.
Tito Silva, quien lleva casi dos décadas formando parte del proyecto familiar, explicó que la fe es también un apoyo cotidiano frente a la responsabilidad de organizar eventos masivos. “En todo momento está Dios y la Virgen con nosotros. A veces un problema es Dios diciendo: ‘Espérate tantito’”, señaló. Recordó especialmente un evento multitudinario en el Ángel de la Independencia, donde la dimensión del reto hizo más evidente la necesidad de confiar en la providencia.
Más allá del ámbito artístico, los miembros de PolyMarchs resaltaron el compromiso social que ha acompañado su trayectoria. Recordaron que en momentos de emergencia nacional pusieron sus recursos al servicio de la comunidad. “PolyMarchs no es un negocio… es una pasión y un servicio para el pueblo”, afirmó Apolinar.

