Virgen de Guadalupe

Cambio de conductas, pide Rector de la Basílica de Guadalupe

En el marco del 488 aniversario de las apariciones en el Tepeyac, señaló que la Morenita espera a todos en su Casita para escucharles.
Misa de medianoche en la Basílica de Guadalupe
Misa de medianoche en la Basílica de Guadalupe

En la primera hora de este 12 de diciembre, en que se cumplen 488 años del Acontecimiento Guadalupano, tras el tradicional canto de “Las Mañanitas” con el que millones de peregrinos comenzaron a celebrar la fiesta litúrgica de la Morenita del Tepeyac, el rector de la Basílica de Guadalupe, monseñor Salvador Martínez, presidió una Santa Misa en el recinto mariano.

Durante la Celebración Eucarística -concelebrada por el vicerrector del recinto, padre Gustavo Watson; por el postulador de la Causa de Canonización de san Juan Diego, padre Eduardo Chávez; por los miembros del Cabildo de Guadalupe y por sacerdotes de la Arquidiócesis Primada-, monseñor Salvador Martínez dijo que Santa María de Guadalupe espera pacientemente a todos en su Casita, para escuchar sus anhelos, sus dolores y sus enfermedades.

Señaló que en este bello santuario mariano, la comunidad hoy celebra una vez más que la Virgen haya querido traer el cielo hasta la cumbre del cerro donde ocurrió su encuentro con san Juan Diego, a fin de elevar a los habitantes de estas tierras por encima de este mundo de injusticia y de dolor, y regalarnos un pedacito de la paz y de la alegría de la que Ella hoy goza.

En este sentido, aseguró que ese regalo de la Virgen es para que podamos caminar hacia un mundo más humano, hacia un mundo que conduce a la salvación, misma que no se da a través de un acto mágico, sino mediante comportamientos que conducen hacia la vida y no hacia la muerte.

Para eso -dijo el rector de la Basílica-, Dios ha puesto en nuestro interior mecanismos para darnos cuenta del mal, así que de la misma manera que enferma aquel que mucho come, la sociedad presenta síntomas que nos indican que algo está mal: “la delincuencia, la inseguridad, el desempleo y la marginación no son casualidad, sino señales inequívocas de que la comunidad está enferma”.

Finalmente, dijo que este 12 de diciembre la Virgen de Guadalupe ha reunido en su Casita a la comunidad para hacerle ver que hoy es el tiempo oportuno para la salvación. “Cambiemos decididamente el rumbo de nuestras vidas… ¡Santa María de Guadalupe, salva nuestra patria y conserva nuestra fe!”.

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