Noche de San Juan: la noche más “mágica” del año (y lo que en realidad dice la Iglesia)
¿Por qué se encienden hogueras y aparecen “palomillas” la Noche de San Juan? Descubre los datos curiosos del solsticio, su historia en la Nueva España y la postura de la Iglesia.
Durante varios siglos, la fiesta de San Juan Bautista en la Iglesia primitiva, y posteriormente en España, fue una de las principales celebraciones del cristianismo, y no tan solo por la importancia de este personaje bíblico que anunció que Jesús bautizaría con la mediación del Espíritu Santo, sino también porque viene a coincidir con gran aproximación con el solsticio de verano, de modo que tanto el nacimiento de Jesús como el de Juan Bautista fueron fijados en relación con el cambio de las estaciones del año.
El origen de la “Noche de San Juan”
El historiador Luis Weckmann, en La Herencia Medieval de México, explica que en la Europa nórdica se encendían hogueras en las colinas la víspera de la celebración de San Juan, como herencia de culturas paganas, principalmente de la antigua Persia, dando paso a una serie de supersticiones.
De esta manera, al agua, que con el Bautismo se asocia a Juan el Bautista en el río Jordán, se suma otro elemento simbólico: el fuego destructor, ambos contrarios entre sí, pero que son purificadores, y esta es una tradición que se celebra en la Víspera de la Natividad de San Juan.
El solsticio de verano, que en el hemisferio norte suele caer entre el 20 y el 22 de junio (en 2026 fue el 21), marca el día con más horas de luz del año, pero no necesariamente el más caluroso. En esta fecha, la Tierra está más lejos del Sol que en otras épocas; las estaciones dependen de la inclinación del eje terrestre, no de la distancia.
En muchas culturas antiguas, el solsticio se vivió como un momento de “purificación” y energía. Para las civilizaciones mesoamericanas era, sobre todo, un marcador calendárico y agrícola: observaban a simple vista el movimiento del Sol para ajustar fiestas y predecir ciclos de secas y lluvias.
Te recomendamos: ¿Por qué a San Juan Bautista lo celebramos en su natalicio?
La celebración de la “Noche de San Juan” en la Nueva España
En Nueva España, las primeras fiestas de San Juan se celebraron en 1538, en Tlaxcala, bajo la dirección de los frailes franciscanos, quienes promovieron obras de teatro religioso entre los indígenas. El Bautista, al lado de San Isidro Labrador, en cierto modo vino a suplantar a Tláloc y a Chaac, deidad primitiva del agua y de la lluvia entre los nahuas y los mayas, respectivamente. Durante la etapa virreinal, esta fiesta cobró mayor fuerza y el mestizaje la arropó con agrado.
Una manifestación cultural derivada de esta celebración son las danzas que también son conocidas como de San Vito y que se realizaban el 24 de junio; se originaron en el siglo XIII, y de las cuales subsiste una versión italiana conocida como tarantella. En varios países se sigue celebrando con hogueras, baños rituales y bailes la noche del 23 de junio; en algunos casos se queman muñecos que simbolizan lo malo, de manera semejante a los Judas en México.
El solsticio de verano, el día más largo y la noche más corta, se ha prestado a sortilegios y supersticiones en muchas partes del mundo, como son la adivinación, el amarre de amoríos, la quema de muñecos de cartón similares a los Judas de México y que simbolizan todo lo malo, y muchas cosas más relacionadas con la herbolaria, pero gran parte de ello se hace más por tradición, costumbre y diversión, que por fe de ritos ancestrales. Gran parte de este folclor ha inspirado a poetas como Antonio Machado en sus célebres versos La Fiesta.
Otro dato relevante, asociado a esta fecha, es que, en México, ese día aparecen las famosas palomillas de San Juan que revolotean en torno a la luz, principalmente en la noche. Se trata de insectos que suelen aparecer en grandes números hacia fines de junio, y que simbólicamente pueden asociarse con la luz, sin caer en explicaciones esotéricas.
Otra práctica asociada a esta fecha, pero que en México está prohibida por ley para cuidar el buen uso del agua, era mojar a la gente en la calle, como también se acostumbraba en Sábado Santo. Esta práctica se ha desincentivado por el uso responsable del agua y ordenanzas locales, y en muchos lugares se ha transformado en actividades simbólicas, como bendiciones del agua o fuentes decorativas.
5 curiosidades histórico-científicas de la Noche de San Juan
- El solsticio de verano marca el día con más horas de luz del año en el hemisferio norte, pero no necesariamente el más caluroso.
- En el solsticio, la Tierra está más lejos del Sol que en otras épocas del año; las estaciones dependen de la inclinación del eje terrestre, no de la distancia.
- En lugares como Stonehenge (Inglaterra) y Chichén Itzá (México), la orientación de templos y estructuras permite juegos de luz y sombra que indican a los observadores en qué momento del año están, incluyendo los solsticios.
- En la antigüedad mesoamericana, el solsticio servía para ajustar el calendario y predecir fiestas relacionadas con ciclos agrícolas de secas y lluvias.
- En varios países se celebra con hogueras, baños rituales y bailes la noche del 23 de junio; en algunos casos se queman muñecos que simbolizan lo malo, de manera semejante a los Judas en México.
Con información de Carlos Villa Roiz


